Messi, Di María y elrécord de Victoriano
–Resulta que estaban jugando un partido allá, en Minas Gerais, parece que se picó y terminó en una batalla campal, todos contra todos, un desastre, y el árbitro sacó 51 tarjetas rojas. La ligaron los que estaban jugando, los suplentes, los del cuerpo técnico, no se salvó nadie. ¡51 expulsados! ¿Se da cuenta?
–Ese es el punto, ahí quería llegar. Le explico, jefe: hasta ahora el partido con mayor cantidad de expulsados era uno que jugaron Claypole y Victoriano Arenas en 2011, también terminó en una batalla campal y echaron a 36. Derecho al Guinness, imagínese. ¡Quince años en el Guinness! Y resulta que ahora vienen dos ignotos y nos bajan así como si nada.
–Basta Gómez, soltá el barrio. Perdieron un récord, no es tan grave, resignate. Algo les debe quedar.
–Intrascendentes son los temas que planteás. ¿No podríamos tener algo más, cómo decirlo, interesante?
–¡Vamos, jefe! Nicolás Ramírez, el árbitro del superclásico, el de las polémicas.
–El chiste es que este fin de semana no dirigió. La versión oficial dice que pidió licencia por una operación programada que se tenía que hacer.
–¿Una operación? Es buenísimo. Una operación bajó a Ramírez, el árbitro de las expulsiones polémicas. Buen título.
–Que renunció a la Selección dos meses antes que Cristiano Ronaldo, le volvió a ganar.
–Hay preguntas que es mejor no hacer. Escuché que hay muchas chances de que venga a jugar a Newell’s.
–Me apareció un corte de su programa en Instagram, cosas del algoritmo. Dijo que podría venir el año que viene. ¿Es confiable Azzaro?
–Igual me entusiasma. ¿Se imagina el clásico rosarino con Messi en Newell’s y Di María en Central?