Jorge Macri profundiza su vínculo con la Iglesia y suma protagonismo
El jefe de Gobierno le entregará las llaves de la Ciudad al Papa y participará de las actividades religiosas capital. La agenda se apoya en una relación sostenida con el catolicismo, que también tiene una expresión concreta en la política social. El rol del ministro Mraida, los gestos a la Iglesia Católica y la relación con García Cuerva. Mauricio, el expresidente, estará ausente en las actividades en CABA. Otra demostración de las diferencias con su primo alcalde.
La visita de León XIV encuentra a Jorge Macri con una agenda sostenida de acercamiento a la Iglesia católica anterior a la llegada del Pontífice. El jefe de Gobierno le entregará hoy las llaves de la Ciudad al Papa y tendrá un papel activo en las celebraciones religiosas previstas en Buenos Aires. La administración porteña ya está involucrada en parte de la organización de la misa multitudinaria en el Monumento de los Españoles y de la posterior vigilia de jóvenes, dos actividades de coordinación civil y religiosa.
Para Jorge Macri, el encuentro con León XIV será la expresión pública de una relación que viene cultivando con discreción. Como contó PERFIL, el jefe de Gobierno mantiene contactos frecuentes con representantes de la Iglesia y participa de celebraciones religiosas fuera de su agenda oficial. Tanto él como su esposa, Belén Ludueña, suelen concurrir a iglesias y parroquias sin anunciarlo ni convertir esas visitas en actos de gestión.
El acercamiento tiene dos articuladores dentro del Gobierno porteño: en primer lugar Gabriel Mraida, ministro de Desarrollo Humano y Hábitat, y, por lo bajo, también Victoria Morales Gorleri, presidenta del Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de la Ciudad. Morales Gorleri, cercana al fallecido Papa Francisco, quien aporta su vínculo con referentes del catolicismo.
El caso de Mraida, por su parte, sostiene la articulación con organizaciones religiosas dedicadas al trabajo social y la asistencia territorial no solo en su rol como ministro sino por su historia vinculada a grupos evangélicos y al trabajo pastoral.
Además, el jefe comunal mantiene un diálogo fluido con el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva. La relación incluye encuentros institucionales, pero también el contacto con sacerdotes que trabajan diariamente en barrios y parroquias. Uno de los antecedentes fue la visita, hace un poco más de un mes, de Macri y Mraida al padre Pablo Molero, en la parroquia Santiago Apóstol, de Núñez, donde se ofrece comida y refugio a personas en situación de calle. Es una muestra del vínculo entre la gestión porteña y la red de asistencia de la Iglesia.
Esta semana, el jefe comunal tuvo otra expresión concreta de cercanía. Encabezó el primer aniversario del Protocolo de Acompañamiento al Embarazo en Situación de Vulnerabilidad (PAEV), desarrollado por los ministerios de Desarrollo Humano y Hábitat y de Salud. Desde su puesta en marcha en 2025, el programa acompañó a más de 900 familias y trabaja con mujeres embarazadas y niños durante sus primeros mil días de vida.
Del encuentro participaron la vicejefa Clara Muzzio, el propio Mraida, el ministro Fernán Quirós y representantes de organizaciones sociales. El protocolo funciona en centros de salud y consejerías porteñas y ofrece contención psicológica, orientación laboral, seguimiento sanitario y ayuda material. Entre las entidades que colaboran hay organizaciones vinculadas al catolicismo, una articulación que traslada el diálogo con la Iglesia a la asistencia cotidiana.
La relación también alcanza a los evangélicos, aunque ocupa un lugar secundario en la agenda de estos días. Mraida es pastor evangélico y mantiene vínculos con organizaciones de ese sector. Macri y Ludueña participaron de la Marcha por Jesús frente al Congreso, en otro gesto de acercamiento a las comunidades de fe, hace casi dos meses.
Ahora, con la llegada de León XIV, el vínculo con la Iglesia católica gana centralidad. La entrega de las llaves de la Ciudad será la imagen institucional; la organización de la misa y la vigilia juvenil mostrará el involucramiento de la gestión. Detrás de esas actividades queda una relación menos visible, construida entre parroquias, encuentros con sacerdotes y programas sociales que el jefe comunal busca sostener más allá de la visita papal
Por su lado, acaso como un gesto de distancia, Mauricio Macri avisó que no participará de ninguna actividad papal con su primo. Otra muestra de las diferencias que sostienen en estos meses.