Aceleración récord de la economía norteamericana
La economía norteamericana, la mayor del mundo (US$ 28,6 billones/28% del PBI global), creció a un nivel record de 3,4% anual, que equivale al 5% nominal adelantado por la Reserva Federal de Atlanta (GDPNow Tracker Forecast) en el 3° trimestre de este año.
Según la “Oficina de Análisis Económico” (BER) que integra la Secretaría del Tesoro estadounidense, esto implica un alza de más de 1 punto en relación al trimestre anterior (2,2% anual) y está por encima de las estimaciones más optimistas de Wall Street, que fueron las de Bloomberg, que previó 3,2% anual.
La causa fundamental de esta alza de excepción es el aumento fenomenal de la tasa de inversión en Inteligencia artificial (IA) y su infraestructura (servers y data centers) que ascendió a 9,4% del PBI – 3 veces el nivel de la tasa de expansión – lo que constituye el mayor auge de los últimos 6 años y explica porqué la inversión anual de EE.UU. alcanzaría a US$ 21 billones este año.
El segundo factor de esta excepcional aceleración es el gasto de los consumidores que ascendió a 3,8% del producto en ese período, con la aclaración de que ésto sucede con una tasa de inflación también de 3,8% anual, resultado directo del aumento del precio de los combustibles provocado por la guerra con Irán, con la consiguiente alza del nivel general de precios, o inflación.
Lo notable es que el nivel de inflación de la economía norteamericana (3,8% anual) no ha frenado en ningún momento la pasión por comprar de los consumidores estadounidenses, debido, quizás, a que sus salarios reales han crecido sistemáticamente en los últimos 2 años.
Lo decisivo de este juego de fuerzas es lo que sucede con la IA y su infraestructura, que ya ha transformado más de 40% de las actividades productivas y de servicios de Estados Unidos y que se propone abarcar 100% de la economía y la sociedad en 2031.
Las principales figuras de Silicon Valley, como Elon Musk y Marc Andreessen, sostienen que en Estados Unidos ha surgido una "Máquina Tecnológica Capitalista" en los términos del Manifiesto Súper-Optimista que es el resultado de la combinación de los cambios económicos realizados por el gobierno de Trump – reducción de impuestos, desregulación generalizada, incesante impulso a los animal spirits (pasión por innovar e invertir propias de los norteamericanos) – con la revolución tecnológica de la IA a la que Trump acelera deliberadamente cada vez más; y así ha surgido el boom económico que tiene EE.UU. hoy, que es el más formidable instrumento de acumulación que ha surgido en el capitalismo desde la Primera Revolución Industrial (1780/1840), fenómeno que tiene un inmediato significado global.
El gobierno de Trump y Silicon Valley presumen que los riesgos y contratiempos que aparezcan en el despliegue de esta nueva tecnología pueden ser superados y solucionados por la tecnología misma.
El dato cualitativo que explica este momento de Estados Unidos y que es al mismo tiempo un adelanto de la economía global que se despliega en los próximos 10 años, es el siguiente: el impulso principal del proceso de acumulación ya no está en la demanda sino en la oferta, que es la tecnología de la IA y sus inversiones.
En definitiva, no se trata simplemente de la instalación de un nuevo régimen económico, sino de una etapa histórica flamante, en la que predomina la iniciativa, la inteligencia y la creatividad, propias de la subjetividad humana extremadamente calificada por cientos de años de cultura crítica.
Lo que está ocurriendo, en breve síntesis, es un paso más allá del capitalismo plenamente realizado, donde la acumulación no se vincula primordialmente con el capital, sino con la inteligencia.
En suma, es preciso comprender al 3° trimestre de 2026 como la expresión monográfica y territorialmente circunscripta de un nuevo momento mundial, en el que surge un ecosistema internamente estructurado que se expande en forma constante y con alcance global.
En este momento, ese ecosistema tiene un valor de US$ 3,6 billones, que se duplica cada 3/5 años, y que aspira a fusionarse con la totalidad de la economía mundial en un plazo de sólo 10 años.
Este es el núcleo estructural del nuevo ecosistema global, del que Estados Unidos es la cabeza y punta de lanza; y que a partir de la superpotencia norteamericana traslada sus principios y sus inversiones al resto del mundo.
Es un sistema absolutamente integrado por la revolución de la técnica en su fase de IA, cuya categoría fundamental es la de “instantaneidad”, de modo que en ella todo se juzga y sucede en tiempo presente.
“No hay más historia que la presente”, dice Gyorgy Lukacs, para quien la verdad vive sólo en la más estricta actualidad.
Esto coincide absolutamente con la revolución tecnológica de la Inteligencia artificial, que es el principal instrumento de realización de la 4° Revolución Industrial, que es la digitalización y automatización completa de la manufactura y los servicios.
Estos son los elementos fundamentales contenidos en el 3° trimestre de 2026 como parte integrante de la economía norteamericana, la primera y más avanzada del siglo XXI.
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