Ahora la consigna es manejar los “tiempos del mercado”
Bajas en mayo/junio, subas en julio/agosto y bajas en septiembre/octubre. Podría afirmarse que las cotizaciones en Chicago (el mercado de referencia para la plaza granaria) no son aptas para cardíacos. Pero todo pude explicarse y, en nuestra opinión, se resume en una frase: saber manejar “los tiempos del mercado”. Y ello, a su vez, se complementa con otra frase para no olvidar nunca: “en Chicago mandan los fondos de inversión”.
En efecto, a la larga siempre triunfan los fundamentos del mercado, pero en el día a día mandan los “fondos”. Veamos. En mayo/junio los precios derraparon como consecuencia de un clima benévolo en EE.UU. y los “fondos” agresivamente vendedores; en julio/agosto rebotaron por la guerra en Medio Oriente y los conflictos en el Mar Negro, y los “fondos” en posición muy compradora; en septiembre comenzaron a lateralizar por el alza de tasas en EE.UU. y en octubre el informe mensual del USDA desplomó las cotizaciones al proyectar una producción estadounidense de maíz sorpresivamente alta, al ubicarla en 407 MMT (millones de toneladas) cuando el Profarmer Tour (especialistas privados) la había estimado en 390 MMT. Una diferencia importante que generó muchas críticas y que aún genera dudas entre los operadores.
A su vez, el triunfo de Lula en Brasil trajo como consecuencia la devaluación del real y ello mejora la competitividad de la soja brasileña ante la nuestra. El 12 de septiembre en estas páginas fuimos contundentes al sugerir a los productores argentinos realizar coberturas ante precios más que atractivos y que permitían capturar rentabilidad. Incluso dijimos que era un “ruego”. ¿Y ahora? La única que queda es volver a manejar los “tiempos del mercado”. Ahora los silos se están llenando en EE.UU., la demanda se tranquiliza y los “fondos” no encuentran razón para impulsar compras especulativas. También es cierto que los valores locales han caído mucho menos que Chicago y los valores hoy en oferta son mejores que los de un año atrás. No obstante ello, es importante reconocer que hay un recorrido no menor para llegar a marzo/abril para fijar precios al maíz 2027 y para mayo/junio en el caso de la soja. En nuestra opinión, es altamente probable que el mercado vuelva a ofrecer una oportunidad, el “superNiño” debiera afectar la soja en la región del Mato Grosso en Brasil y es muy probable que las bajas de precios activen la demanda por la oleaginosa y sus derivados en Asia Pacífico.
Por su parte, la relación stocks/consumo de la soja en EE.UU. se muestra muy ajustada (6,9%) y va a necesitar una recomposición en la campaña que comienza en abril/mayo del año próximo. Los mercados son “foto” y “película”. La foto es tranquilizadora para la demanda. La película es de suspenso. La cosecha del año que viene tiene que ser buena/muy buena en aquella nación. Dicho esto, el calendario juega a favor de los que aún no han tomado decisiones de cobertura para el 2027. Para muchos, hay un plazo de entre seis y diez meses para ponerle precio definitivo a la cosecha gruesa 2026/27. La continuidad o no de la guerra en Medio Oriente (y el impacto que la misma tiene sobre el tránsito por el Estrecho de Ormuz) y del conflicto en el Mar Negro, también se suman a los factores de mercado con impacto en la evolución de los precios. Ahora, la consigna es manejar los tiempos del mercado y esperar nuevas oportunidades.
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