S&P Global Ratings subió la calificación crediticia de Neuquén
S&P Global Ratings elevó la calificación crediticia individual de Neuquén de b- a b+, una mejora que el gobernador Rolando Figueroa vinculó con el ordenamiento de las cuentas públicas y una mayor autonomía financiera de la provincia. El nuevo perfil respalda la estrategia de concentrar recursos en infraestructura para el desarrollo y la diversificación de la matriz productiva local.
La administración provincial dejó de utilizar endeudamiento para financiar gastos corrientes y destinó los nuevos préstamos a obras estratégicas, bienes de capital y la cancelación de obligaciones previas. Los créditos fueron tomados con tasas inferiores a las heredadas y períodos de gracia alineados con las previsiones de desarrollo y sostenibilidad financiera.
“Logramos más autonomía financiera para defender los recursos de los neuquinos y neutralizar la volatilidad externa”, afirmó Figueroa tras conocerse la decisión de la calificadora internacional.
Cuando Figueroa asumió la gobernación en diciembre de 2023, la deuda pública provincial ascendía a USD 1.263 millones. A esa cifra se agregaban USD 187 millones de deuda flotante heredada y USD 350 millones vinculados con contratos de obras renegociados.
El diagnóstico inicial reunió obligaciones por USD 1.800 millones. Parte de ese pasivo estaba asociado a obras adjudicadas antes del inicio de la actual gestión que permanecían paralizadas.
A septiembre de 2026, el stock total de deuda se ubicó en USD 1.197 millones. De ese monto, USD 650 millones correspondían a deuda heredada.
Los nuevos financiamientos incluyeron USD 36,5 millones para obra pública mediante organismos internacionales, USD 500 millones de una emisión internacional destinada a infraestructura y al repago de deuda, y USD 10,5 millones para adquirir bienes de capital destinados a áreas esenciales.
La reducción de la planta política fue una de las medidas aplicadas para afrontar los compromisos heredados. La gestión también jerarquizó al personal de carrera estatal y renegoció las condiciones de contratación de numerosas obras públicas que estaban detenidas.
Según un comunicado, los recursos provinciales fueron dirigidos a Educación, Salud, Seguridad e Infraestructura. El plan contempló la reactivación de proyectos y la ejecución de nuevas obras consideradas prioritarias por el gobierno neuquino.
La mejora de las cuentas se apoyó además en una mayor contribución de las regalías derivadas del incremento de la actividad industrial en Vaca Muerta. Esos ingresos, junto con la recaudación de impuestos provinciales, reforzaron la preponderancia de recursos propios y la autonomía fiscal de Neuquén.