Caen los bonos argentinos y se dispara el riesgo país por encima de los 900 puntos
El riesgo país profundizó la tendencia alcista de las últimas jornadas y rompió la barrera de los 900 puntos. Así, alcanzó un nuevo valor máximo del año y se ubicó en niveles que no registraba desde octubre de 2025.
El indicador elaborado por JP Morgan saltó 73 unidades, hasta los 925 puntos básicos (+8,6%), de acuerdo a las pantallas de Rava. Esta escalada se explicó por la fuerte caída que sufrieron los bonos soberanos. Tanto los Bonares como los Globales retrocedieron hasta 2,7% (AL35D y GD46D).
La nueva escalada del riesgo país profundizó el deterioro que comenzó a acelerarse durante octubre. El indicador de JP Morgan había terminado septiembre en 607 puntos y cerró octubre en 787 unidades, después de acumular una suba de casi el 30% en apenas un mes. Con el salto de este jueves, ya sumó otros 138 puntos en las primeras ruedas de noviembre, lo que representa un avance adicional del 17,5%.
Pesó un contexto internacional poco amable. El EFT que mide los países emergentes (EMB) cayó 0,4%, aunque la tasa de los bonos del Tesoro de Estados Unidos cedió hasta 4,82%.
Justina Gedikian, analista de la Oficina de Inversiones, señaló que hoy hubo “un alto componente global que pegó fuerte sobre los activos argentinos”. El rebote de ayer tras las elecciones en Estados Unidos se dio vuelta con “una toma de ganancias en tecnológicas”.
En ese contexto, los activos argentinos fueron de los primeros que eligieron los inversores para reducir riesgo, lo que impulsó al indicador por encima de los 900 puntos. “El mercado empezó a incorporar el riesgo electoral de 2027 antes de lo habitual, y con esa incertidumbre de fondo, cualquier shock externo se amplifica en los precios”, explicó.
Por lo tanto, evaluó que esta sensibilidad seguirá hasta que “aparezca un catalizador local que devuelva algo de previsibilidad”.
Fernando Baer, economista de Quantum, observó que fue un “día pesado” porque el mundo sigue en modo risk off, es decir, que se vendieron los activos que se consideran más riesgosos, como es el caso de la Argentina.
A su vez, señaló que pesan las declaraciones de Gary Litman, vicepresidente senior de Iniciativas Globales de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, quien evaluó que la derrota de Trump limitará una posible asistencia financiera al país, una duda que pesa para los inversores sobre el sostenimiento del programa económico.
Cabe recordar que, entre los fondos con los que cuenta el Ministerio de Economía para afrontar vencimientos de los bonos el año que viene, toma en cuenta el swap con Estados Unidos de US$20.000 millones.
Todo se da en un contexto de presiones externas y tensiones internas. En el mercado llamaron la atención ayer los movimientos de los bonos en pesos. Los títulos ajustados por inflación (CER) y los duales de mayor plazo registraron subas de hasta el 4,3%, acompañadas por un volumen de operaciones superior a los $3 billones, frente al billón habitual. Los operadores atribuyeron el fenómeno a compras oficiales por unos $2 billones, aunque no hubo confirmación sobre qué organismo habría intervenido.
La maniobra apuntaría a recomponer los precios de los títulos y reducir sus rendimientos antes de la próxima licitación del Tesoro, en un mes en el que el Gobierno enfrenta vencimientos por unos $40 billones, que podrían reducirse mediante canjes de deuda. La inyección de pesos también coincidió con una baja de las tasas de caución, que pasaron de superar el 30% anual a cerrar cerca del 22%.
El movimiento vuelve a alejar a la Argentina de la posibilidad de recuperar el acceso al financiamiento internacional a tasas sostenibles.
El riesgo país mide el rendimiento adicional que exigen los inversores para mantener títulos argentinos frente a bonos comparables del Tesoro estadounidense. Por eso, cuando caen los precios de los bonos soberanos y suben sus rendimientos, el indicador tiende a aumentar.
“El riesgo país refleja las dudas de una parte del mercado sobre la performance de la economía y la capacidad de, en un contexto de mercados cerrados, generar las divisas necesarias para afrontar los compromisos de deuda”, afirmó Nicolás Max, chief investment Officer de Criteria.
En 2027 deberá refinanciar vencimientos de deuda por US$25.000 millones, en un año de elecciones presidenciales y legislativas que ya de por sí carga con su propio riesgo político. Con el riesgo país por encima de los 900 puntos y sin posibilidades de financiarse en el mercado internacional, obliga al BCRA a acumular más dólares en un momento en que frena su ritmo de compra. Si bien la entidad monetaria compró US$1395 millones en octubre ―el mayor monto de los últimos tres meses―, en el inicio de noviembre solo adquirió US$51 millones, con dos días sin intervenciones en el mercado.
Max también consideró que el indicador incorporó “cierta incertidumbre sobre la continuidad de políticas económicas que el mercado valora positivamente” de cara a las elecciones presidenciales de 2027.
“El desafío, entonces, pasa por consolidar los resultados económicos y dar previsibilidad a futuro, en un mundo que hoy exige mucho más a los créditos como el argentino”, añadió.
En una rueda marcada por el sell off, las acciones argentinas registraron fuertes caídas tanto en Estados Unidos como en el mercado local. Se movieron en sintonía con los principales índices de Wall Street: el Nasdaq (-5,1%), el S&P 500 (-3,5%) y el Dow Jones (-2,9%).
“Las bolsas de Nueva York sufrieron una profunda liquidación este jueves, cortando la euforia de la sesión previa a medida que los inversores asimilaron los riesgos regulatorios que el control demócrata de ambas cámaras del Congreso podría implicar para el desarrollo de la inteligencia artificial (IA) y los centros de datos”, detalló Damián Vlassich, team leader de Estrategias de Inversión en IOL.
Entre los papeles de empresas locales que cotizan en la Bolsa de Nueva York (ADR), Mercado Libre lideró el desplome con 12,4% tras la presentación de su balance financiero del tercer trimestre del año. Le siguieron YPF (-7,6%), Transportadora de Gas del Sur (-6,2%) y Ternium (-5,4%). A contramano, subieron Globant (+3%) y Tenaris (+1,4%).
El Merval descendió 4,1% hasta las 84.649 unidades, lo equivalente a US$50 (-5%). Retrocedieron mayormente YPF (-8,2%), Edenor (-6,1%) y Transportadora de Gas del Sur (-6%).
En un contexto en que la renta fija y variable local se tiñeron de rojo, el mercado cambiario mantuvo mayormente la calma. El dólar oficial minorista figuró en las pizarras del Banco Nación a $1570, el mismo valor que sostiene desde el martes. El precio promedio del mercado fue de $1571,84, según el Banco Central (BCRA).
El tipo de cambio mayorista cedió apenas $0,50 y cerró en $1545,50. De esa forma, mantuvo una distancia de 26,7% con el techo de la banda cambiaria, hoy establecida en $1958,16.
El dólar MEP bajó $9,08 y apareció en las pantallas bursátiles a $1575,68 (-0,6%). El contado con liquidación (CCL) operó a $1683,30, $16,04 más que su valor de apertura (+1%).
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