Pedro ha hablado por boca de León
Corría el año 440 y un 29 de septiembre, tras la muerte del Papa Sixto III, fue consagrado León I como 45° Sumo Pontífice de la Iglesia Católica. León era de origen toscano, tenía una sólida formación clásica y llevaba años sirviendo a la Iglesia.
Ha sido muy reconocida su valentía y su amor por su pueblo, que lo llevaron en el año 452 a ir al encuentro del mismísimo Atila, rey de los Hunos, que venía invadiendo Italia desde el noreste. El Papa León logra convencer a Atila de detener la destructiva invasión salvando al resto de la península itálica de un verdadero desastre.
En esos tiempos, además de las grandes turbulencias en el orden civil, había importantes disputas teológicas de las que participaban también el emperador y otros hombres de la política del momento. Entonces, fiel a su constante búsqueda de la paz y la unidad, el Papa León convoca un Concilio en Calcedonia -en lo que hoy sería la orilla asiática de Estambul- para definir la fe de la Iglesia en Jesucristo como verdadero Dios y verdadero Hombre.
El Papa León no asistió al Concilio que tuvo lugar en el año 451, pero había envidado una carta doctrinal al Obispo de Constantinopla Flaviano sobre el tema en cuestión. Pues bien, cuentan las actas del Concilio de Calcedonia, que al ser leída esta carta doctrinal del Papa León, los 350 obispos presentes reaccionaron con la aclamación: «Pedro ha hablado por la boca de León».
Sin duda los padres conciliares hacían referencia al texto del evangelio de san Mateo donde es Pedro quien responde a la pregunta de Jesús sobre su identidad diciendo: “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo” (Mt 16,16). A esta confesión de fe que hace Pedro sobre Jesús, le sigue una confesión de Jesús sobre la misión de Pedro: “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia, y el poder de la Muerte no prevalecerá contra ella. Yo te dará las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo” (Mt 16,18-19). Podemos recordar también aquí esta otra frase de Jesús a Pedro: “yo he rogado por ti, para que tu fe no desfallezca. Y tú, cuando hayas vuelto, confirma a tus hermanos” (Lc 22,32).
Con esta aclamación los Obispos presentes reconocían en el Papa León I, como sucesor del Apóstol y Primer Papa San Pedro, el carisma y la misión de ser el signo de unidad de toda la Iglesia confesando la verdad sobre el Señor Jesús y confirmando en la fe a sus hermanos creyentes.
Al visitar la Argentina, el Papa León XIV llega como el 267º sucesor de san Pedro, con el mismo carisma de la unidad y la misma misión de confirmarnos en la verdadera fe. Y así lo ha expresado el pasado miércoles 4 de noviembre al pedir oraciones “para que este viaje fortalezca la fe, renueve la esperanza, reavive el fuego de la caridad y sea un impulso para seguir anunciando el Evangelio con alegría”.
Dios quiera que abramos nuestro corazón para escuchar su mensaje y así, también nosotros hoy, podamos decir: «Pedro nos hablado por boca de León XIV».