Elecciones en EEUU: cómo cambia el escenario económico y financiero para la Argentina con el triunfo demócrata
Las elecciones de medio término en los Estados Unidos trajeron consigo un trascendente cambio en el balance de poder del país norteamericano, dado que la administración de Donald Trump, sin posibilidad de reelección, atravesará los próximos dos años con ambas cámaras del Congreso en manos de la oposición demócrata.
Este escenario implicará un límite para la laxitud el déficit fiscal de la administración central, con la configuración de un nuevo equilibrio legislativo. Este miércoles, las acciones de Wall Street reaccionaron con subas, así como los bonos del Tesoro de EEUU, mientras que la cotización del petróleo se desplomó.
Jorge Ángel Harker, analista de mercados internacionales de Adcap, precisó que “en general, el resultado implica un sesgo negativo para los activos argentinos, aunque la dinámica electoral local seguirá siendo el principal determinante de su desempeño. Si bien el mercado anticipaba una victoria demócrata, su magnitud superó lo incorporado en los precios. Además, el resultado llega en un contexto de creciente cautela y menor apetito global por el riesgo”.
“Como referencia, los indicadores de High Yield que seguimos ya se encuentran en niveles de mediados de marzo de 2025, previos a la fuerte corrección posterior al Liberation Day. Los activos globales que más han caído en las primeras horas luego del resultado están asociados al desarrollo de tecnologías relacionadas con la IA, por cautela ante la posibilidad de mayor regulación”, apuntó Harker.
En este arco, el equipo de Research de Adcap subrayó que “para Argentina, la principal inquietud es si el respaldo estadounidense al mercado cambiario volvería a estar disponible en 2027, en caso de ser necesario. La derrota republicana introduce incertidumbre, pero creemos que está sobredimensionada: la administración Trump utilizó el ESF (Exchange Stabilization Fund), cuyo uso no requirió aprobación del Congreso. Por eso, el interrogante pasa más por la disposición política a repetir el apoyo que por una restricción legislativa inmediata. Mientras tanto, la incertidumbre electoral doméstica podría sostener la demanda de cobertura, incluso con un dólar global más débil”.
No obstante, Aldo Abram, director ejecutivo en la Fundación Libertad y Progreso, advirtió que “durante el 2025 aumentó la incertidumbre internacional con la Guerra Comercial. Más incertidumbre mundial es menos movimientos de capitales, menos financiamiento de la demanda y menos crecimiento. Sobre todo, esto le pega más a los países cuanto más riesgo tienen; porque al aumentar el riesgo mundial los inversores sacan su plata de los que son más riesgosos”.
“Como ejemplo, desde las elecciones y hasta la guerra de Irán, a Argentina le entraban inversiones y crecía. Después salieron los ahorros de argentinos y extranjeros, desfinanciando la demanda interna y caímos en recesión. La suba del petróleo hizo aumentar nuevamente, fuerte, el riesgo internacional. Además, incrementó los índices de precios y llevó a la Fed a subir las tasas, otro shock externo para Argentina”, recordó Abram.
José María Segura, economista Jefe de PwC Argentina, señaló que “el escenario internacional volvió a sumar volatilidad. A las condiciones financieras globales más adversas se agregó la volatilidad financiera generada por el resultado electoral de Brasil, cuya primera lectura provocó una reacción negativa de los mercados y amplificó el movimiento del riesgo país argentino. En nuestro caso, el ruido externo encuentra terreno fértil en una larga historia de volatilidad económica pre-electoral”.
“En el plano financiero local, a su vez, un aumento del riesgo país tiene consecuencias que exceden al gobierno nacional. Si bien la actual gestión no prevé en su programa financiero de 2027 acudir al mercado internacional de deuda, el mayor costo de financiamiento se transmite a los gobiernos provinciales y a las empresas privadas, dificulta proyectos de inversión e incorpora una fuente adicional de incertidumbre en la antesala de un año electoral”, añadió Segura.
Un informe del equipo de Research de Puente describió que “la reacción inicial de los mercados globales fue de descompresión: la confirmación de mayores contrapesos institucionales enfrió las expectativas de nuevos impulsos fiscales expansivos, lo que se tradujo en una baja en los rendimientos de la deuda soberana estadounidense y un alivio generalizado sobre las bolsas”, mientras que “en la curva de US Treasuries, los precios operaron al alza y la tasa a 10 años comprimió hasta situarse en la zona de 4,90%, reflejando una menor prima por endeudamiento futuro y reduciendo marginalmente el costo del dinero a nivel internacional”.
“Esta dinámica responde tanto a la perspectiva de un menor dinamismo en el gasto público estadounidense como a la expectativa de que, frente a un Congreso dividido o adverso, la administración mantenga una postura estricta en el plano comercial y geopolítico para contrarrestar tensiones inflacionarias”, indicó Puente.
“En el plano local, los activos argentinos se mantuvieron al margen del optimismo internacional, ratificando que los determinantes domésticos y la cautela política siguen primando sobre el clima externo (...) confirmando que el resultado electoral en Washington resulta un driver secundario frente al plano local, dominado por ejes como la actividad económica, la agenda legislativa y el riesgo electoral de cara a las elecciones presidenciales de 2027″, evaluaron desde Puente.
Gustavo Ber, economista del Estudio Ber, consideró que “el alineamiento de Milei con Trump suma, en la rueda de hoy, un nuevo ingrediente a evaluar tras los comicios, de ahí la respuesta mixta de los activos domésticos. Ello más allá de que se descuenta que, dado que el presidente de EEUU seguirá en el mandato por los próximos dos años, volvería a haber decisión política de brindar asistencia financiera si se la requiriera nuevamente el año próximo, tal como Bessent instrumentó de manera inédita el año pasado. Las dudas pasarían principalmente por las eventuales trabas demócratas en el Congreso”.
Un informe de Vector Investments definió que “los mercados procesan una victoria demócrata amplia en las elecciones legislativas de Estados Unidos, con control de ambas cámaras y un nuevo equilibrio frente a la administración republicana. La primera reacción fue volátil, pero los futuros de Wall Street pasaron a terreno positivo ante la expectativa de un mayor bloqueo legislativo y de cambios económicos menos abruptos”.
“La señal principal es la divergencia entre la recuperación de los futuros internacionales y el deterioro del crédito argentino. El nuevo equilibrio político estadounidense reduce el riesgo de cambios legislativos abruptos, pero también puede limitar la capacidad de asistencia discrecional y elevar la supervisión sobre acuerdos externos”, apuntaron desde Vector.