← Volver
perfil.com · hace 4 horas

El FMI volvió a respaldar a Milei: Georgieva puso a la Argentina como ejemplo de disciplina fiscal y anticipó que será recompensada

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional elogió el rumbo económico del Gobierno durante una conferencia bancaria en Madrid. Destacó el orden de las cuentas públicas como condición para recuperar la estabilidad y el crecimiento.

El FMI volvió a respaldar a Milei: Georgieva puso a la Argentina como ejemplo de disciplina fiscal y anticipó que será recompensada

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, volvió a respaldar el programa económico del gobierno de Javier Milei y destacó a la Argentina como uno de los países que avanzaron en el ordenamiento de sus cuentas públicas después de atravesar sucesivas crisis. El reconocimiento llegó en un momento clave de la relación con el organismo, cuando el Ejecutivo espera la aprobación definitiva de la tercera revisión del acuerdo vigente.

El Gobierno afronta un pago clave al FMI por u$s800 millones mientras espera un nuevo desembolso y busca dólares

"Argentina lo está haciendo muy bien al sentar las bases para el crecimiento, la estabilidad macroeconómica y financiera. El país será recompensado por ello", afirmó Georgieva este martes 3 de noviembre, durante la Conferencia Internacional de Banca 2026, organizada por el Banco Santander en Madrid.

La titular del organismo participó de un panel junto a Ana Botín, presidenta ejecutiva de Santander, en el que analizó los riesgos que enfrenta la economía mundial, desde el crecimiento de la deuda pública hasta el impacto de la inteligencia artificial sobre la inversión y el empleo.

En ese contexto, Georgieva ubicó a la Argentina entre las economías que incorporaron la disciplina fiscal como una condición necesaria para recuperar la estabilidad. Su mensaje volvió a coincidir con uno de los pilares del programa económico de Milei: sostener el equilibrio de las cuentas públicas como principal ancla de la política económica.

Durante su exposición, Georgieva planteó que varias economías emergentes lograron aprender de sus crisis y avanzar hacia políticas fiscales más sostenibles, mientras que algunos países desarrollados mantienen niveles de endeudamiento que comienzan a generar preocupación.

Cuando el moderador mencionó a Grecia, Portugal e Irlanda como ejemplos de países que atravesaron crisis profundas y posteriormente reforzaron sus políticas presupuestarias, la directora del FMI sumó a la Argentina.

La funcionaria también destacó la disciplina fiscal de Chile y retomó una discusión sobre los riesgos del populismo para la estabilidad económica.

"Hay que cortarle la cabeza al populismo", sostuvo, en una referencia general a las políticas que, desde su perspectiva, comprometen la sostenibilidad de las finanzas públicas.

El mensaje se produjo en un escenario internacional en el que el FMI advierte sobre las dificultades que enfrentan numerosos gobiernos para contener el gasto y reducir sus niveles de endeudamiento.

En el caso argentino, el reconocimiento constituye una nueva señal de respaldo político y económico al programa oficial. Sin embargo, el desafío para el Gobierno continúa siendo transformar la estabilización macroeconómica en una recuperación sostenida de la actividad, la inversión y el empleo, en un contexto en el que distintos sectores productivos todavía muestran dificultades.

Las declaraciones de Georgieva se conocen después de que el FMI y las autoridades argentinas alcanzaran un acuerdo a nivel técnico sobre la tercera revisión del programa de facilidades extendidas vigente.

Según explicó recientemente Julie Kozack, vocera del organismo, el entendimiento contempla un paquete de políticas orientadas a sostener la desinflación, fortalecer la capacidad de respuesta de la economía frente a nuevos shocks y mejorar las perspectivas de crecimiento.

La aprobación definitiva todavía depende del Directorio Ejecutivo del Fondo, que tiene previsto analizar el caso argentino a comienzos de diciembre.

De concretarse ese paso, la Argentina accedería a un desembolso cercano a los USD 900 millones, recursos que contribuirían a atender compromisos financieros con el propio organismo.

El FMI también destacó el compromiso del equipo económico con el equilibrio fiscal y la necesidad de continuar mejorando el marco monetario, particularmente en lo relacionado con la remonetización de la economía, la administración de la liquidez y la asignación del crédito.

Aunque las señales desde Washington continúan siendo favorables, el programa argentino todavía enfrenta desafíos vinculados con la acumulación de reservas internacionales, el acceso al financiamiento y la consolidación de condiciones que permitan sostener el crecimiento.

En ese sentido, el respaldo de Georgieva refuerza la posición del Gobierno frente al organismo, pero no elimina las exigencias que deberá cumplir para avanzar con las próximas etapas del acuerdo.

Más allá de sus referencias a la Argentina, la directora del FMI expresó preocupación por la evolución de la deuda pública global, que se aproxima al equivalente del 100% del Producto Interno Bruto mundial.

La economista explicó que los gobiernos suelen aumentar el gasto y el endeudamiento durante las crisis para amortiguar sus efectos, pero advirtió que muchos países no reconstruyen posteriormente sus márgenes fiscales cuando la situación económica mejora.

En particular, apuntó a Estados Unidos, donde mencionó una deuda pública cercana a los USD 40 billones y un déficit fiscal equivalente al 6% del PBI.

Para Georgieva, el crecimiento económico resulta necesario, pero no alcanza por sí solo para corregir los desequilibrios fiscales. También se requiere revisar la composición del gasto público y mantener políticas presupuestarias sostenibles.

La advertencia adquiere relevancia en un escenario de mayores tasas de interés y presiones inflacionarias internacionales, factores que encarecen el financiamiento de gobiernos y empresas.

La conferencia también estuvo atravesada por el debate sobre el impacto de la inteligencia artificial en la economía mundial.

Georgieva señaló que el desarrollo de estas tecnologías puede impulsar la productividad y ampliar las oportunidades de crecimiento, aunque advirtió sobre los riesgos asociados con la concentración de inversiones y el financiamiento de proyectos tecnológicos mediante endeudamiento.

Según sus estimaciones, alrededor del 40% de los empleos a escala mundial podría verse afectado por la inteligencia artificial en un horizonte de entre tres y cinco años. En las economías avanzadas, esa proporción podría alcanzar el 60%.

La funcionaria aclaró que esto no significa necesariamente una destrucción equivalente de puestos de trabajo, dado que algunas actividades podrían aumentar su productividad mientras otras deberían adaptarse a nuevas demandas de habilidades.

En materia de crecimiento, el FMI mantiene una proyección de expansión de la economía mundial del 3,1%, pese a la incertidumbre geopolítica y financiera.

Tu casa se prepara para recibir: las claves para elegir muebles que hagan la diferencia