← Volver
infobae.com · hace 6 horas · Gabriel Mraida

Buscar a la oveja cien: ¿por qué crece la comunidad evangélica?

Infobae

Los evangélicos cada vez somos más: en los ‘80, éramos, aproximadamente, el 1% de la población; hoy somos casi el 20%. No hay fenómeno demográfico en Argentina tan relevante como éste. En el Día Nacional de las Iglesias Evangélicas, me pregunto: ¿por qué crece nuestra comunidad?

Dudo que haya una respuesta definitiva, y mucho menos creo tenerla. La Iglesia es el lugar donde crecí y desarrollé mi fe y mi vocación. A su vez, como ministro de Desarrollo Humano de la Ciudad de Buenos Aires, veo diariamente el impacto de la acción de las iglesias en nuestra vida cotidiana. Desde ese lugar quiero compartir tres hipótesis que, creo, se acercan a una respuesta.

La primera razón de este crecimiento es bien profunda: vivimos en medio de un enorme vacío espiritual, de falta de sentido y de propósito. En ese vacío, encontrarte con Dios es lo verdadero, lo realmente transformador. La Iglesia es el lugar vivo donde encontrarte con Dios.

La segunda razón es la comunidad. Hoy no hay nada más contracultural que poder ser parte de una comunidad. Salir del individualismo y reconectar con la familia, con los demás. Los datos lo muestran: el 55,4% de los argentinos no cuenta con una red de contención social, es decir, no tiene a nadie fuera de su hogar que lo escuche y lo acompañe.

Además, en la Ciudad, uno de cada tres porteños tiene síntomas de ansiedad o depresión, un malestar psicológico que nunca fue tan alto como en los años post pandemia. Y, en 2025, Argentina registró la tasa más alta de suicidios: 5.209, un 22% más que el año anterior, un fenómeno que afecta principalmente a jóvenes de 15 a 24 años.

Por eso, hoy, lo comunitario cobra un valor central. Además de los datos, pongo un ejemplo sencillo de lo que veo liderando la política social en la Ciudad: cada vez que vemos una persona en la calle, por supuesto, hay una dimensión material que está faltando. En muchos casos, subyace un tema de salud físico o mental. Pero siempre, en todos los casos, hay un vínculo que se rompió, una familia que cerró una puerta, una comunidad que falta. Y eso es lo que recobra la iglesia: te hace parte de una familia. Además de encontrarte con Dios, te convertís en hermano de muchas personas.

La tercera razón del crecimiento demográfico evangélico son los principios. Porque en una iglesia te encontrás con principios que, realmente, pueden transformar tu vida. Es un lugar donde no se hace acepción de personas. Donde no importan solo las 99 ovejas: siempre se está buscando a la oveja cien. Siempre se está buscando a quien está perdido. Esté donde esté. Sin descartar, ni dejar a nadie de lado.

A la vez, no solo es un lugar donde se encuentra a quien está perdido, sino que se cree en las capacidades de cada persona: en que se puede salir adelante, progresar, vencer las adicciones y salir de la pobreza, de la depresión o de cualquier situación que nos impida transitar nuestra vida en plenitud. El llamamiento y los dones que Dios nos dio a cada uno son irrevocables.

Como evangélico, siento doble orgullo. Por un lado, por ser parte de esta comunidad que no sólo crece sino que tiene un fuerte compromiso con cada familia de la Ciudad. Y, por otro, por ser parte de un gobierno, liderado por Jorge Macri, que trabaja todos los días codo a codo junto a cientos de iglesias y miles de cristianos, por el bien de la Ciudad. Un gobierno que busca encarnar valores cristianos: construir comunidad, reconstruir la familia y estar cerca del que está perdido, para darle oportunidades de salir adelante.

Milei y Brasil: política exterior sectaria, tensiones internas y despiste regional