Cazando brujas
Apenas unos días después de la inquisitorial caza de brujas presidencial contra los periodistas que investigaron la causa Libra, el gobernador catamarqueño recibió a Javier Milei con pompa y honores.
Las imágenes muestran al Presidente y su señora hermana arropados con prendas de vicuña, la fibra más preciada de la puna. Un regalo exquisito, hilado y tejido a mano por artesanos del lugar, siguiendo los procesos que se transmiten de generación en generación
La vicuña —ligada a sagradas tradiciones ancestrales— es una especie protegida que habita en libertad por encima de los 4000 msnm y para la que se creó la Reserva de la Biósfera de Laguna Blanca.
La delicada lana de este camélido es un commodity codiciado en el mundo y al que los pueblos andinos consideran entre sus recursos económicos más valiosos.
Catamarca es una provincia absolutamente rica en minerales. También dispone de escenarios naturales tan deslumbrantes como poco conocidos.
El Campo de Piedra Pómez es probablemente uno de los puntos más inquietantes de la Argentina profunda. Un paisaje lunar al que las erupciones del volcán Blanco transformaron en un museo natural de esculturas a cielo abierto. Un sitio único.
Dunas doradas, fumarolas activas, lagunas de colores casi irreales, vegas esponjosas que retienen agua dulce, salares petrificados, coladas de lava volcánica. La imponente Ruta de los Seismiles y el impactante Balcón del Pissis, todos recursos muy poco transitados y desconocidos para la mayoría de los argentinos.
La minería y el turismo no se llevan precisamente bien en Catamarca. No se ha encontrado —al menos hasta aquí— un equilibrio ni una sinergia que permita a todos vivir en paz de los bienes de la tierra en la que se ha nacido.
Los pueblos que rodean el territorio de las mineras son pequeños y en todos se habita muy modestamente. Si bien son muchos los catamarqueños que se sostienen del empleo público, también otros tantos disponen de un espíritu emprendedor que reclama ayuda para desplegar su potencial.
“El turismo derrama directamente a la comunidad, lo que se produce queda en la gente, baja directo”, sostienen. No se pide más que el acceso a créditos para emprender, promoción en el país y en el mundo y —por sobre todas las cosas— protección de los recursos naturales de la tierra en la que han venido a nacer.
No necesariamente los lugareños se oponen a la producción minera. Esperan que la llegada de las inversiones genere trabajo, movilice recursos y deje a su paso una mejora cierta de infraestructura para todos. Pero también advierten con angustia que la industria extractiva está empezando a dañar inexorablemente sus bienes más valiosos.
Tres Quebradas (3Q) es un proyecto de litio que opera Liex, filial de la empresa china Zijin Mining. La planta de carbonato de litio está en las proximidades de Fiambalá. Ya fue inaugurada formalmente y el producto sale de allí con valor agregado, listo para la industria global de baterías. Este año ingresó oficialmente al RIGI. Pretende ampliar la producción a 40.000 toneladas, generando exportaciones por USD 400 millones al año.
La mina está a 170 km de Fiambalá, a 30 km de la frontera con Chile y a 4200 msnm. Toma sus recursos del salar Laguna Verde mediante técnicas de evaporación y absorción.
La Laguna Verde es una inmensidad que enjoya el Balcón del Pissis, una plataforma natural considerada como uno de los puntos más bellos y extremos frente a la cadena de los Seismiles. Los lugareños advierten que en poco tiempo dejará de existir. La extracción del litio la irá secando hasta su desaparición. Se trata de un recurso no renovable. De eso se trata.
La tensión entre la minería y los lugareños gira en torno del más vital de los recursos: el agua. Algunos investigadores sostienen que la extracción intensiva de salmuera para el litio afectará a todos los humedales. Piden protección, repensar las áreas de explotación y estudios ambientales independientes.
En su primera visita oficial a Catamarca como presidente, Javier Milei llegó hasta el Salar del Hombre Muerto para dejar inauguradas las nuevas plantas de producción de carbonato de litio de Rio Tinto.
No se tienen noticias de que, en su brevísimo paso por estos pagos, haya tomado contacto con la realidad de los pueblos circundantes. Es una pena que haya perdido esta oportunidad.
Bajar al territorio demanda un espíritu abierto, despojarse de sesgos, de prejuicios para mirar la realidad en 360°. Muy lejos de esto, siempre más animado por el conflicto y la confrontación que por la escucha, volvió a trenzarse en un debate atravesado por la confrontación política. Esta vez, con el gobernador de La Rioja.
La irascibilidad presidencial de los días que corren desborda cualquier estrategia. Nada ni nadie parece poder contener los arrebatos emocionales del Presidente libertario.
Milei procesa penas y alegrías despachando furias que se maceran en lo más profundo de sus infiernos personales desde quién sabe cuándo.
Ninguna de las brutales escenas que lo tuvieron como protagonista en las últimas semanas le rindió beneficios. Muy por el contrario, quedó atrapado en una versión remixada de lo que él mismo ha dado en llamar “principio de revelación”.
La feroz embestida contra los periodistas que investigaron la causa Libra lo expuso en su peor versión: no solo contradiciendo su principal consigna, “¡Viva la libertad, carajo!” —al fustigar la libertad de trabajo y expresión—, sino también exhibiendo intolerancia y violencia como nunca antes.
Forma y fondo se fundieron inescindibles en la diatriba presidencial. Una escalada que remite a la “caza de brujas” de los tiempos de la Inquisición.
Lejos de la poesía “metafórica” con la que el vocero Adrián Ravier pretendió suavizar la catarsis de Milei, sus dichos —tan gráficos como explícitos— le valieron la respuesta de la mismísima Patricia Bullrich y de varios de sus naturales aliados, a quienes ya la vergüenza les empieza a pesar más que el miedo.
Las incursiones del león libertario en los procesos electorales tanto de España como de Brasil fueron a pura pérdida.
La arremetida contra Lula —al que tildó de corrupto y ladrón— no solo no logró evitar la histórica remontada del Presidente petista, sino que ofreció argumentos a la campaña en curso. Sus estrategas llamaron a no dejarse dañar por la motosierra mileísta votando a Bolsonaro.
El silencio de radio presidencial a la hora de reconocer el triunfo en las urnas de Luiz Inácio Lula da Silva —que el vocero Ravier atribuyó a razones de coherencia ideológica— fue replicado con elogios de Lula a Macri por el solo hecho de haberlo saludado.
“Recuerdo con nostalgia los tiempos en que diferencias circunstanciales entre nuestros países se discutían y solucionaban de manera civilizada y republicana”, tuiteó el flamante presidente reelecto.
En cuanto a Madrid, el socialista Pedro Sánchez lo recibió con memes e ironías, y los de Vox y el PP lo esquivaron como quien juega a la mancha venenosa, mientras la presidenta de la Comunidad de Madrid, Díaz Ayuso, quedó atrapada por sus histriónicos excesos. Un verdadero papelón.
Ya sobre el fin de semana, dos entidades empresariales reaccionaron contra el discurso de Milei en la fatídica noche de la Fundación Faro.
La Asociación Empresaria Argentina (AEA) emitió un comunicado rechazando las descalificaciones a los periodistas y llamando a un debate público en un marco de respeto democrático. Lo propio hizo IDEA, señalando que los agravios a los periodistas contradicen ese deber.
Las organizaciones que nuclean a los empresarios se tomaron cuatro días para expresarse, luego de que la presencia aplaudidora de muchos connotados hombres de negocios en la cena de Faro las dejara en muy incómoda situación.
Máximo Kirchner suma su aporte provocando a su espacio daños autoinfligidos. El plan de auditar el RIGI en caso de que el kirchnerismo vuelva al poder le valió el rechazo de varios gobernadores, entre ellos, el del peronista Raúl Jalil.
El líder de La Cámpora definió al RIGI como “un estatuto de coloniaje” porque se cede soberanía y no está generando beneficios. La carga de artillería le vino de los propios, que le salieron al cruce advirtiendo que está llevando votos a las urnas de Myriam Bregman.
La aceleración preelectoral augura un tiempo de desmesura y alucinaciones. Quienes gobiernan suelen extraviarse en sus propios desvaríos. Son los tiempos que corren, extraños, inciertos. Tan impredecibles como peligrosos.