Con el caso Bolsonaro abierto, Milei viaja a Madrid para la Cumbre Iberoamericana y podría quedar frente a frente con Lula
El Gobierno confirmó a PERFIL que el Presidente estará en la cita del 4 y 5 de noviembre, a cargo del rey Felipe VI. Llega sin haber reconocido el triunfo de Lula y tras auxiliar al excandidato brasileño en su escape. También se verá con Sánchez, a quien días atrás llamó “ladrón corrupto”.
Javier Milei confirmó que viajará a España para participar de la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno, que se hará en Madrid el 4 y 5 de noviembre. Fuentes oficiales lo confirmaron a PERFIL este jueves por la mañana, después de varios días en los que la gira estaba en evaluación. Va a ser su segunda visita a la capital española en apenas dos semanas. La cumbre llega en el peor momento de la relación con los dos gobiernos con los que más se enfrentó en los últimos meses: el de Brasil y el de España.
El encuentro lo preside el rey Felipe VI y coincide con el 35° aniversario de la primera cumbre, que se hizo en Guadalajara en 1991. El gobierno español quiere convertirla en “la gran cita del multilateralismo”, según el canciller José Manuel Albares. Tiene como lema “Iberoamérica. Juntos construimos nuestra Comunidad. Juntos la proyectamos hacia el futuro y hacia el mundo”. La agenda prevé una cena en el Teatro Real y la foto de familia en el Palacio Real. Hasta ahora confirmaron su presencia, entre otros, el chileno José Antonio Kast, el paraguayo Santiago Peña, el ecuatoriano Daniel Noboa y el boliviano Rodrigo Paz. Todavía no está definido si viajará la venezolana Delcy Rodríguez, invitada especialmente por Pedro Sánchez.
El anfitrión político va a ser precisamente Sánchez, a quien Milei atacó de manera sistemática durante su último paso por España. En el Foro Nueva Economía lo llamó “ladrón corrupto”. De vuelta en Buenos Aires, en la cena de la Fundación Faro, insistió: lo acusó de haber regularizado “de un plumazo a cientos de miles de inmigrantes ilegales para sumarles votos al PSOE” y deseó que “la ola azul también llegue a España”. El Ministerio de Asuntos Exteriores español respondió con un comunicado en el que calificó de “indigno” que el mandatario argentino viajara para atacar al jefe de Gobierno y “fomentar un clima de polarización entre españoles”.
La Casa Rosada mantiene el silencio y el vínculo con Brasil suma incertidumbre y escala la tensión
Milei llega a España luego de que Felipe VI rechazara concederle la semana pasada una audiencia oficial porque ese formato está reservado a las visitas de Estado. El libertario viajó para hacer campaña por Vox, de Santiago Abascal --con quien no se reunió, pero habló por videollamada--, y cuestionar a Sánchez. Milei sí se encontró con Isabel Díaz Ayuso, la presidenta de la Comunidad de Madrid, quien le pidió que volviera para la cumbre.
El otro frente diplomático es Brasil. Si Luiz Inácio Lula da Silva viaja también a Madrid, será el primer encuentro entre ambos tras la derrota de Flávio Bolsonaro, a quien el gobierno argentino ayudó a escapar, vía Misiones, hacia Estados Unidos.
El Presidente es, hasta ahora, el único mandatario de derecha de la región que no reconoció públicamente el triunfo del líder del PT. La tensión se agravó esta semana con la salida del excandidato por la Argentina. El senador entró al país el martes 27 a las 22.50 por el puente Tancredo Neves, en Puerto Iguazú. Cuarenta minutos más tarde subió a un vuelo privado de Baires Fly con destino declarado a Guayaquil y terminó en Miami. Desde allí difundió una carta en la que agradeció a Milei y a Trump, y destacó “el coraje, el sentido de la justicia y el respeto por la legalidad” del Presidente argentino.
El vínculo ya venía muy deteriorado: desde agosto, cuando Brasil expulsó al embajador Daniel Raimondi, las dos embajadas están a cargo de encargados de Negocios.
Antes de Madrid habrá una primera prueba en el plano diplomático. El canciller Pablo Quirno prevé viajar a Atlanta, Estados Unidos, para la reunión de ministros de Relaciones Exteriores del G20 que encabeza el secretario de Estado, Marco Rubio, este viernes 30 y sábado 31. Allí coincidiría con el canciller brasileño, Mauro Vieira, cuya presencia ya confirmó Itamaraty. Va a ser el primer escenario compartido entre las dos cancillerías después del balotaje y del episodio Bolsonaro.
El contraste con la cumbre Iberoamericana anterior también dice algo. En noviembre de 2024, en Cuenca, Ecuador, Milei no viajó y la Argentina ni siquiera mandó a su canciller: la representación quedó en manos de un embajador. Esta vez el Presidente eligió estar. Es una cumbre cuyo anfitrión es un gobierno al que insulta abiertamente y donde puede encontrarse con un presidente al que se niega a reconocer.