A la caza de las grandes fortunas: cómo es el nuevo formato que un banco lanzó para competirle a Wall Street
Tras un selecto evento de lanzamiento, el Banco Macro presentó formalmente Macro Private Bank, su apuesta para seducir a los clientes de alto patrimonio que actualmente mantienen sus ahorros y carteras de inversión en el exterior.
Se trata de la primera propuesta de una entidad de capitales nacionales diseñada exclusivamente bajo un modelo de wealth management, con un servicio financiero integral y personalizado diseñado para personas de alto poder adquisitivo, familias o empresarios que buscan proteger, administrar y hacer crecer su patrimonio a largo plazo.
De esta manera, Macro le sube el nivel a su segmento de "alta renta", que ya había sido rediseñado bajo el paraguas de cuentas Selecta. Sin embargo, en la entidad recalcaron que la propuesta de su banca privada planea ser pionera en la administración de altos patrimonios, ya que incluye asesoramiento especializado, conocimiento personal del cliente y soluciones adaptadas a sus necesidades financieras, familiares y empresariales.
Banco Macro apunta a repatriar un negocio que manejan bien grandes entidades de Wall Street, como JP Morgan o Morgan Stanley, que en los últimos años lograron captar millones de dólares de ahorristas y empresarios argentinos. El corazón de esta propuesta es la figura del "banquero privado", un asesor financiero integral que puede asesorar en el largo plazo, con una mirada que va más allá de la mera recomendación de inversiones.
"Un banquero privado es una persona que puede acompañar toda la administración de un patrimonio, incluso cuando este es transgeneracional: es la riqueza que va a seguir a los hijos, o a los nietos. Entonces, el cliente puede contarle cómo está su empresa, si se va a casar, si va a vender la compañía, si tiene alguna condición, si planea jubilarse anticipadamente. Y eso se da en una conversación muy privada, con un asesor que tiene extrema confianza y que sabe que le va a dar las mejores recomendaciones a largo plazo", comentó Juan Parma, CEO de Banco Macro.
En la entidad destacaron que este modelo fue concebido por las familias fundadoras de Banco Macro para sus mejores clientes. "Un cliente de Macro Private Bank, por ejemplo, además del banquero privado, tiene acceso a un ecosistema de asesoramiento, y para poner un ejemplo, el asesoramiento impositivo que va a tener un cliente que califique para esta propuesta va a estar dado por el mismo estudio contable e impositivo que asesora al banco y a las familias", detalló Parma. "Creemos que eso no lo puede dar cualquier banco global por más bueno que sea.", subrayó.
Para acceder a esta división exclusiva, el banco fijó dos escalones medidos en activos bajo administración. El ticket de entrada arranca en US$ 300.000 En tanto, la propuesta integral apunta a carteras a partir del millón de dólares. Ese segmento superior incluye la tarjeta metálica con límite a elección del cliente hasta el tope de un millón, acceso a más de 150 clubes privados en las principales capitales del mundo, 1.400 salas VIP en aeropuertos y ejecutivos de mayor recorrido profesional.
Con la banca privada, Macro busca robustecer las inversiones en el exterior de sus clientes, pero permitirles combinarlas con inversiones en el mercado local. Uno de los atractivos será el asesoramiento impositivo sin costo directo a través de dos estudios de primer nivel: Baker McKenzie y Alchourron, Beramendi & Larrechea, la firma que asesora históricamente a la familia Brito y a la entidad.
Uno de los argumentos centrales con los que el banco planea convencer a los inversores de mover parte de sus fondos desde plazas como Miami o Nueva York hacia la Argentina radica en la eficiencia tributaria y los retornos reales. Mateo Brito detalló que muchos clientes miran un portafolio afuera administrado por un banco extranjero que rinde el 8% anual en dólares, pero omiten el impacto fiscal. Al descontar el impuesto a las Ganancias, ese retorno neto cae al 5%. En contrapartida, una Obligación Negociable de empresas locales de primera línea rinde cerca del 8% y está exenta de Ganancias y de tributos sobre la renta de capital.
Para este lanzamiento, Macro asegura que el 20% de su cartera Selecta Privada ya está en condiciones de comenzar a operar bajo esta modalidad. Si bien no detallaron a cuántos clientes podrían alcanzar, aseguraron que los objetivos "son ambiciosos".
Parma y Brito destacaron "el costo de oportunidad" actual que puede servir para captar también los "dólares en el colchón". En un contexto donde la inflación global en moneda dura todavía erosiona el poder adquisitivo, mantener divisas sin rendimiento en cajas de seguridad o cuentas a la vista en el extranjero implica una pérdida real sostenida en el tiempo.
"Hace diez años, la pérdida en términos reales por tener la plata en la caja de seguridad era casi cero; hoy, si la plata está parada, perdés 5% con suerte, o 6% o 7% según el portafolio de consumo de cada uno. La inflación empieza a ser una espada de Damocles que antes no estaba en este nivel, por lo que la búsqueda de retornos para proteger el patrimonio pasa a ser prioritaria", advirtió Parma.
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