Billeteras frías, la pista escondida entre el casino clandestino y los préstamos fáciles al fútbol
¿Cómo se vincula el robo de identidad a personas pobres con el juego ilegal en la Provincia y los préstamos millonarios a los clubes de la AFA? ¿Qué tiene que ver una señora que tiene un hijo discapacitado y trabaja en tareas de limpieza con un préstamo de 600 millones de pesos a Argentinos Juniors?
Uno: gente pobre que hace trámites judiciales en la Provincia de Buenos Aires es citada en un bar ubicado en la esquina de los tribunales en La Plata para sacarles fotos y escanearles el rostro.
Dos: esas personas pasan a ser titulares de billeteras virtuales que, sin que ellos lo sepan, empiezan a tener operaciones por miles de millones de pesos.
Tres: esas cuentas se vinculan a cierto tipo de mails que usan las palabras “Onisac” o “Sinocas”, variantes de “Casino” al revés, para evitar ser detectadas por los algoritmos de control que monitorean las plataformas financieras.
Cuatro: la plata entra en importes brutos y sale siempre con cifras terminadas en 12 centavos. Esa señal (,12) significa que esos fondos pueden utilizarse libremente porque ya fueron blanqueados.
Cinco: el dinero reciclado, proveniente de las cuentas mula (como la de la señora de la limpieza o gente que figura en el Patronato de Liberados de la Provincia), queda listo para ser integrado al circuito legal a través del mercado cripto, el trading (compra y venta de activos financieros) o sociedades para fines variados.
Seis: una de esas sociedades, acaba de decir la justicia, sería Sur Finanzas, la empresa del financista Ariel Vallejo vinculado al presidente de la AFA, Claudio Chiqui Tapia.
Esa relación ya había sido sugerida por la fiscal de La Plata Betina Lacki, la misma que descubrió el sistema de sueldos truchos de Chocolate en la Legislatura bonaerense y ahora investiga estas derivaciones del casino ilegal en la Provincia.
Pero pasó a formar parte de la imputación formal contra Vallejo el viernes, cuando la fiscal federal de Lomas de Zamora, Cecilia Incardona, lo acusó, entre otras cosas, de lavar dinero del juego ilegal para transformarlo en préstamos al fútbol.
Vallejo acababa de ser detenido porque debía presentarse periódicamente ante la Policía Federal y entregar autos de lujo que debían ser incautados y no hizo ninguna de las dos cosas.
El eslabón perdido del caso es, por ahora, el destino donde estaría guardado el gran tesoro desde que estalló la investigación, según declaró uno de los detenidos: una serie de billeteras frías, encriptadas por lo que se conoce como frases semilla.
Una billetera fría (cold wallet) es un dispositivo físico similar a un pendrive que almacena claves privadas y la firma para ordenar transacciones en criptomonedas completamente desconectado de internet.
Al estar offline, los datos almacenados quedan a salvo de hackers y de investigaciones judiciales en línea.
Los datos se guardan con una frase semilla, que tiene de 12 a 24 palabras encadenadas en distintos idiomas, elegidas de una lista de 2.048 términos, un método imposible de desencriptar por terceros.
“El soporte físico de estos datos es el único nexo que permite vincular la maniobra técnica con el autor material”, argumentó la fiscal Lacki cuando ordenó buscar específicamente esos elementos de los imputados.
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