Elecciones en Israel: Netanyahu queda primero y le da aire a la política exterior de Milei
Con un nivel de participación récord, el Likud fue la fuerza más votada pero las proyecciones indican que se le complicaría lograr la mayoría parlamentaria frente a una eventual unión de la oposición judía y los partidos árabes.
Benjamin Netanyahu logró que el Likud se mantuviera como la fuerza individual más votada en las elecciones en Israel, celebradas el martes 27 de octubre. Sin embargo, los primeros resultados dejaron abierto el escenario para la formación del próximo Gobierno: las proyecciones difieren sobre el reparto de bancas y ninguna le asegura al bloque del primer ministro los escaños necesarios para alcanzar la mayoría parlamentaria y lograr permanecer en el poder tras 17 años.
El resultado pone a prueba a uno de los principales aliados del gobierno de Javier Milei, después de las fallas de seguridad del 7 de octubre de 2023, casi tres años de guerra y el creciente aislamiento internacional. La participación electoral llegó al 77%, la más alta desde 1999, cuando Netanyahu perdió ante el laborista Ehud Barak.
Veintisiete años después, el escenario cambió radicalmente para el candidato que hizo de la seguridad del estado hebreo el eje de su carrera política. Mientras la oposición busca articular una mayoría alternativa, Netanyahu enfrenta además un juicio por corrupción en Israel y una orden de arresto de la Corte Penal Internacional por presuntos crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad en Gaza. Perder el Gobierno no implicaría su detención automática, pero podría reducir su margen de protección política y diplomática.
Elecciones en Israel: Benjamin Netanyahu lidera los primeros resultados oficiales
En la Argentina, el oficialismo mantuvo el silencio público sobre la elección de uno de sus principales aliados en política exterior, en un contexto marcado también por la falta de reconocimiento de Milei al triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil y por la fuga a Estados Unidos de su aliado Flávio Bolsonaro.
La actitud del Presidente en los comicios contrastó con el respaldo explícito de Donald Trump a Netanyahu. En cambio, el estadounidense se pronunció a favor de su continuidad en el poder y pidió a los israelíes que lo mantuvieran como primer ministro para "terminar lo que comenzaron", citando como ejemplo la captura de Nicolás Maduro del 3 de enero y la Operación Furia Épica, el nombre del ataque a Irán de febero..
Milei, en cambio, no hizo declaraciones sobre las elecciones. Su intervención reciente sobre Israel se había limitado a celebrar las versiones sobre un supuesto respaldo de Netanyahu al reclamo argentino por Malvinas el pasado fin de semana, acompañando el posteo con la expresión trumpista "MAGA", que luego fueron desmentidas por funcionarios israelíes.
Las reacciones públicas del oficialismo argentino ante las elecciones fueron escasas. Juan Pablo Carreira, director nacional de Comunicación Digital de la Presidencia y conocido en redes como Juan Doe, cuestionó las encuestas y las plataformas de predicción electoral que indicaban un eventual triunfo de la coalición opositora liderada por Gadi Eisenkot.
“Es el fin de las casas de apuestas para elecciones, eh... de la mano del fin de las encuestas (otra vez). Ni las encuestas ni las predicciones vienen pegando nada...”, escribió junto a una captura de Polymarket.
También se expresó Sabrina Ajmechet, diputada libertaria que preside el Grupo Parlamentario de Amistad (GPA) con Israel, con un mensaje que presentó a Israel como u"na democracia en la que todas las personas pueden vivir en libertad," acompañado por una imagen de mujeres musulmanas.
Netanyahu, desesperado, urge a los israelíes de derecha para que salgan a votar: "Estamos en guerra por el hogar"
Según la práctica habitual en Israel, poco después del cierre de las urnas, a las 17 (hora argentina), los principales canales de televisión difundieron los sondeos a boca de urna. Las proyecciones ubicaron al Likud de Benjamin Netanyahu como la fuerza más votada, pero dejaron abierto el escenario para la formación del próximo Gobierno. Entre sus principales rivales aparece Gadi Eisenkot, exjefe del Estado Mayor y líder del partido centrista Yashar, junto con Naftali Bennett, ex primer ministro y referente de B’Yachad, y Yair Golan, dirigente de Los Demócratas.
El canal 14 proyectó 30 bancas para el Likud y 60 para el bloque de Netanyahu, mientras que los canales 12 y 13 estimaron 24 y 25 escaños para el partido, respectivamente, y 50 para el oficialismo. Las proyecciones ubicaron a Yashar, de Eisenkot, entre 19 y 23 bancas, y a B’Yachad, de Bennett, entre 11 y 14. Ningún escenario le garantiza al primer ministro los 61 escaños necesarios para alcanzar la mayoría en la Knéset, el Parlamento de 120 miembros. La oposición, sin embargo, reúne fuerzas de distintas orientaciones ideológicas y también necesita negociar para construir una alternativa de Gobierno.
Los partidos árabes, que lograron una convocatoria histórica, podrían ser decisivos en esas negociaciones. La Lista Conjunta, vinculada a Hadash y Ta’al, y Ra’am, liderado por Mansour Abbas, obtuvieron en los sondeos entre 17 y 18 escaños en conjunto. Su eventual respaldo a una coalición opositora dependerá de las negociaciones y de la disposición de los demás partidos a aceptar su apoyo.
Una vez publicados los resultados oficiales el 4 de noviembre por parte del comité electoral, el presidente Isaac Herzog deberá consultar a los representantes de los partidos y encargar la formación de Gobierno al legislador que considere con mayores posibilidades de reunir una mayoría. El candidato designado tendrá un plazo inicial de 14 días para negociar una coalición, con posibilidad de extensión. Si las distintas alternativas fracasan, Israel podría volver a las urnas.
En tanto, la continuidad política de Netanyahu también importa por los procesos judiciales que enfrenta. El primer ministro es juzgado en Israel desde 2020 por presuntos delitos de soborno, fraude y abuso de confianza, cargos que niega. La oposición prometió impulsar una investigación sobre las responsabilidades políticas por los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023 y las fallas de seguridad que los precedieron. Netanyahu pidió un indulto al presidente Herzog, en un intento de encontrar una salida a un proceso que amenaza con prolongarse durante años.
A ese frente interno se suma la orden de arresto emitida por la Corte Penal Internacional el 21 de noviembre de 2024 contra Netanyahu y el entonces ministro de Defensa Yoav Gallant, por presuntos crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad cometidos en Gaza. La orden continúa vigente y no depende de que Netanyahu conserve el cargo.