← Volver
infobae.com · hace 3 horas · Federico Mayol

Círculo rojo: un gobierno en apuros y el fantasma de un “mileísmo sin Milei”

Infobae

“Los indicadores no estarían evolucionando tan positivamente como esperábamos en un primer momento”, admitió el jueves Javier Milei. El día anterior, el INDEC publicó que, tras la caída de julio, la actividad económica creció apenas un 0,1% en agosto: solo un incremento superior al 8% en septiembre evitaría una recesión técnica, un escenario temido en la Casa Rosada. Esa confesión presidencial, la primera en mucho tiempo, quedó opacada por la llamativa explicación sobre los endeudados “del día 20″, primero en una exposición de energía en Neuquén, después en su gira por Madrid y al regreso en una entrevista radial. Ese fastidio expuso, en buena medida, el dilema al que se enfrenta el gobierno: el plan entró en crisis. Los resultados parecen no ser los esperados. Puertas adentro se multiplican las preguntas. La principal: qué hacer con un programa fiscal que le permitió a Milei aplicar una política anti-inflacionaria exitosa, pero que ahora luce agotado. La persistencia de Milei en ese modelo es lo que le impide dar un golpe de timón. Frente a ese agotamiento del programa económico es cuando debería empezar a funcionar la política.

Ese dilema es el que atraviesa a la mesa política, que aún parece no haber encontrado su dinámica y en la que se mezclan intereses diversos. El demorado acuerdo con los gobernadores, anclado principalmente en la posible suspensión de las PASO, tal vez sea el mayor ejemplo. “Los votos están, depende del Gobierno acelerar o no: se está discutiendo el timing, pero quizá más adelante sea tarde”, resaltaron desde el despacho de uno de los integrantes de esa mesa. Diego Santilli está dispuesto a acelerar las negociaciones, pero Eduardo y Martín Menem prefieren demorar el acuerdo porque consideran que hacerlo ahora podría significar “pagarlo caro”. Karina Milei se debate entre ambas posiciones.

Patricia Bullrich tiene reparos, y volvió a activar esta semana su posicionamiento por si el Presidente no llega lo suficientemente competitivo el año próximo. Luis Caputo es quien pide a gritos, desde hace meses, un blindaje al programa económico a través de un trato con los gobernadores, pero la letra chica de cada uno de esos acuerdos tiene que pasar por el filtro de la disciplina fiscal. Santiago Caputo se corrió de la estrategia política, aunque esta semana tuvo un particular protagonismo, primero en la reunión que mantuvo con enviados del gobierno norteamericano en el Palacio de Hacienda, que el ministro de Economía se encargó de resaltar en las redes con un video especialmente editado con el asesor en un rol estelar, y el viernes en la cena de la fundación Faro.

Como el popular juego infantil Antón Pirulero, en el que cada cual atiende su juego.

La ausencia de una estrategia política clara quedó en evidencia esta semana con la media sanción de la nueva Ley de Discapacidad en Diputados, que obligó al Gobierno a conceder modificaciones impensadas, tan inéditas que el proyecto se votó con una mayoría especial de dos tercios que incluyó hasta al kirchnerismo. La llave para ese acuerdo la llevó al misionero Oscar Herrera Ahuad, que presentó una serie de cambios con aval del peronismo, autorizados por Menem. “Un milagro del Papa”, ironizó un legislador a propósito de la visita cada vez más cercana de León XIV, aún vigente según el Vaticano, que tendrá a la agenda de discapacidad como uno de los platos fuertes de la gira por el país.

Las idas y vueltas por discapacidad tal vez hayan exhibido el mayor cortocircuito interno del Gobierno de los últimos meses, y cristalizado el descalabro de la mesa política. Economía y sectores de la Casa Rosada enviaron un recorte drástico en el Presupuesto 2027 mientras en el Congreso se negociaba con los aliados una salida a la prórroga de la Emergencia. En el Ministerio de Salud se enteraron por los medios. Esa cartera arrastra serios inconvenientes en su funcionamiento, que llegó a motivar hasta diferencias entre Santiago Caputo y su socio Rodrigo Lugones, que estuvo esta semana de visita en el país. El ministro Mario Lugones define buena parte de las decisiones en consulta con su hijo. Por ejemplo, la salida de Alejandro Vilches, y los últimos movimientos en la Superintendencia de Servicios de Salud. Muchas veces, esas definiciones no coinciden con la visión del consultor estrella del Presidente, que mantiene una influencia decisiva en el PAMI, monitoreado ahora por su asesora más íntima.

Caputo realizó el viernes una notoria demostración de poder en la cena de la Fundación Faro. Está al margen de las principales decisiones políticas, pero su relación con Milei sigue intacta, mantiene un vínculo estrecho con lobistas de la administración Trump y con usinas empresariales locales que este año avanzaron fuertemente en sectores como el transporte y la energía. Por eso su interés en el proyecto de soberanía de Malvinas. También en la licitación del Belgrano Cargas, que acaba de quedar reservada para grupos nacionales de las cerealeras tras la deserción del Grupo México, que cuestionó el “modelo de operación ferroviaria conocido como Open Access”. Llamó la atención la salida de ese grupo con presencia global porque contaba con el respaldo de Estados Unidos.

Santiago Caputo, Luis Caputo y Peter Lamelas

Frente a esos múltiples dilemas se esconde una disyuntiva más intrigante: quién aconseja al Presidente. La última semana, Milei se mostró especialmente irascible. Por momentos, desencajado. A la reciente visita a España viajó sin la compañía de su hermana Karina, que se quedó en Buenos Aires para atender las urgencias. Lo escoltaron el vocero Adrián Ravier, sin peso interno, y el cineasta funcionario Santiago Oria, incapaz de contradecir al Presidente. El entorno de Milei varió en los últimos tiempos: “Todos ellos abandonaron la idea de plantearle nada, nadie paga el costo”.

Incluso hay quienes empezaron a trazar comparaciones con la crisis que se le desató a Mauricio Macri a partir del 2018, tras el triunfo legislativo de medio término. “Al presidente no hay que llevarle malas noticias”, decía por entonces un colaborador muy cercano del expresidente cuando intentaban acercarle alguna discrepancia. En aquel momento, su gestión sufrió un rechazo de los mercados internacionales por la desconfianza en la sostenibilidad del programa, que lo llevó a un salvataje inédito por parte del Fondo Monetario.

Milei todavía tiene fresco ese recuerdo. El jueves se refirió a la subida del riesgo país, que trepó por encima de los 700 puntos básicos, y lo adjudicó a la suba de la tasa de interés por las presiones inflacionarias y el impacto en el precio del petróleo por el conflicto en el estrecho de Ormuz y la guerra entre Rusia y Ucrania. “Si nosotros no hubiéramos hecho las reformas que hicimos, hoy también tendríamos un déficit energético de veinte mil millones de dólares. ¿Ustedes se imaginan lo que sería la situación de la economía argentina?“, se preguntó. El gobierno incrementó la generación de divisas con el agro, la energía y la minería. Pero el calendario electoral y las condiciones financieras internacionales podrían tensionar, no obstante, el mercado cambiario para el 2027.

Martín Menem publicó una selfie de la mesa política reunida en Casa Rosada

Esa incertidumbre electoral y el desgaste del modelo económico configuran, en conjunto, unas de las razones por las que el presidente quiere eliminar, o suspender, las elecciones primarias.

¿Mileismo sin Milei? A Milei apenas le informan cada tanto de las novedades en torno a la posibilidad de un acuerdo global con los gobernadores que entró, en ese contexto, en la cuenta regresiva. Esas negociaciones son supervisadas por Karina Milei. La hoja de ruta trazada por la Casa Rosada en París había fijado finales de octubre como una fecha clave.

“El acuerdo era antes, con un gobierno más sólido”, aseguró un operador libertario. Los jefes provinciales debaten qué hacer frente a la falta de definiciones por parte del gobierno. La llave podrían tenerla los gobernadores del radicalismo. Todos mantienen, sin embargo, una convicción común: están decididos a retener sus distritos y algunos de ellos han declinado sus ambiciones presidenciales. Los inquieta saber hasta qué punto la Casa Rosada intentará sostener candidatos propios en algunos distritos. Ese debate también encuentra posiciones encontradas en la mesa política. Hay territorios en disputa, como Córdoba, en el que Martín Llaryora pareciera haberse inclinado por una posición contraria a los intereses del gobierno, tal vez apalancado por la caída en los números del presidente en esa provincia.

El cierre o no de ese acuerdo es seguido con atención por el círculo rojo, en el que aún se fantasea con la posibilidad de darle forma a un proyecto “mileista sin Milei” lo suficientemente competitivo para frenar las aspiraciones de Axel Kicillof, posicionado hoy como uno de los candidatos mejor posicionados del peronismo, a pesar de los movimientos recientes de Sergio Massa, que parece haber reactivado su campaña en línea con el kirchnerismo, y en tándem con dirigentes como Gerardo Zamora. También el peronismo que busca un anclaje en el interior, y tiene como abonados a Juan Manuel Olmos, Victoria Tolosa Paz y Guillermo Michel.

Ese proyecto del círculo rojo, que el propio presidente blanqueó con fastidio el jueves en una entrevista radial, es el que motivó la aparición de opciones como la de Jorge Brito, que parece haber empezado a archivar su plan. A propósito, operadores del banquero acercaron su nombre en su momento como una posible opción en la ciudad de Buenos Aires.

Mauricio y Jorge Macri presentes en la presentación del documental "El Libertador"

Sin embargo, entre esas opciones hay una que se transformó en la más taquillera de un sector cada vez más nutrido del círculo rojo, la de Bullrich, que coquetea con su candidatura. La senadora dijo esta semana que estaba preparada para ser presidenta. Milei no la contradijo. Ella después subió un video a sus redes que bien podría ser el spot de una postulante a la vicepresidencia, o el lanzamiento de una candidatura presidencial, que musicalizó con un tema del dúo caribeño Plan B.

La estrategia de la senadora no tiene nada librado al azar. Cuánto de ese posicionamiento está consensuado con Milei es una incógnita. También, hasta qué punto la ex ministra estaría dispuesta a enfrentar al Presidente si este no llega lo suficientemente competitivo al 2027. En un escenario como el actual, los propios colaboradores de la senadora creen que no tiene espacio. A menos que el programa económico alcance tal nivel de desgaste que obligue a los propios hermanos Milei a pensar en una alternativa. Ese escenario es el que también evalúa como posible la expresidenta Cristina Kirchner, que habla, en sus charlas privadas, de una oferta electoral para el próximo año de cuatro cuartos.

“Los Milei todavía no saben de lo que es capaz Patricia, ni a lo que se enfrentan”, deslizó un operador del expresidente Macri.

El jefe del PRO prevé regresar esta semana de un viaje por los emiratos, y tiene que empezar a resolver hasta qué punto quiere llevar su disputa con su primo, Jorge Macri. Según fuentes cercanas al expresidente, la pelea es “irreconciliable”. No es lo que creen en el entorno del jefe de Gobierno: están convencidos que, al final del camino, el ex jefe de estado terminará por avalar la búsqueda en la reelección de su primo que, además, consideran legítima.

Es una guerra familiar cuyo desenlace se espera con paciencia en el seno de La Libertad Avanza: creen incluso que esa pelea le da tiempo a Karina Milei para estirar la posibilidad de un acuerdo mientras se termina por configurar el escenario nacional. Es más: fuentes inobjetables de ambos espacios confirmaron que el expresidente le hizo llegar a la hermanísima la decisión de explorar un candidato alternativa a su primo, y que Karina Milei dio el visto bueno para ese ensayo. “Eso es malísimo para todos”, se lamentó un dirigente cercano a Macri. Por lo pronto, el diputado Fernando de Andreis, que es incondicional al jefe del PRO, podría elevar estos días sus apariciones públicas en la ciudad.

Diego Santilli junto a los gobernadores que asistieron al Argentina Week

Esa disputa familiar entre dos primos que nunca tuvieron un vínculo lo suficientemente armonioso tiene en vilo al ecosistema porteño. De acuerdo a las fuentes consultadas, es más o menos grave, pero todos coinciden en que hoy no hay comunicación entre ambos. Los más dramáticos hablan incluso de acusaciones cruzadas muy serias. De esa resolución dependen no solo los Macri y el potencial acuerdo con el gobierno, si no también dirigentes como Daniel Angelici, “El Tano”, que se convirtió en un actor destacadísimo de la capital, y otros como Horacio Rodríguez Larreta o los del espacio peronista.

También Santilli, al que todavía algunos lo guardan como comodín en la capital ante lo que pareciera erigirse como una campaña complejísima en la provincia de Buenos Aires. Más aún frente a las voces internas en el gobierno que creen que hay que dejar liberado ese distrito para el peronismo, necesario para alimentar la narrativa libertaria y la contraposición de modelos. Un gobernador bonaerense del mismo signo obligaría además a Milei frente a una eventual reelección a acompañarlo presupuestariamente, con impacto en las cuentas fiscales.

Juan Bautista Mahiques y el presidente Javier Milei

Son aún hipótesis de un gobierno en apuros que encontró, en la última semana, una bocanada de aire con el sobreseimiento de los hermanos Milei en la causa $LIBRA. Y confirmó la salud de la que goza la relación entre el poder político y el judicial. Juan Bautista Mahiques se convirtió en un actor extremadamente relevante. En esta sección se adelantó hace un mes atrás que en el Gobierno esperaban buenas noticias para los hermanos Milei en la causa $LIBRA para antes de fin de año. El viernes, el juez Marcelo Martínez de Giorgi sobreseyó a ambos. Milei lo celebró por la noche, en la cena de la Fundación Faro, con una catarata de insultos al periodismo. El martes, el Gobierno había recibido otra buena noticia, el fallo de la sala III de la Cámara Contencioso Administrativo Federal que le dio la razón a Capital Humano y ordenó que la Justicia revise si la medida cautelar sobre financiamiento universitario sigue o no vigente. La decisión fue firmada por los jueces José Luis López Castiñeira, Sergio Fernández y Jorge Eduardo Morán, estos dos últimos de alta influencia en ese fuero. Un mes atrás, Fernández viajó a París para participar de una charla sobre seguridad jurídica organizada por Mahiques, que llegará a fin de año con récord de pliegos votados por el Senado. Esa eficacia, y su extensísima red de vínculos, llevó a que sectores de la política, transversal a todos los partidos, se ilusionara con un acuerdo con los gobernadores para coronarlo con el cargo de Procurador. “La ventana es ahora”, insisten desde gobernadores a operadores. Solo hay que convencer a Milei.

El Gobierno de Neuquén anunció que decretarán la emergencia meteorológica por El Niño