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lanacion.com.ar · hace 2 horas · Fernando Laborda

El frente anti Milei toma forma y Massa vuelve al centro de la escena

LA NACION

En tanto el gobierno de Javier Milei continúa apostando a un cada vez más difícil acuerdo con los gobernadores provinciales que se traduzca en la suspensión de las primarias abiertas simultáneas y obligatorias (PASO) a través de una ley del Congreso, algunos de los principales dirigentes del peronismo acordaron oponerse a la reforma electoral que propicia el oficialismo y ratificaron su voluntad de constituir “un frente anti Milei” de cara a las elecciones de 2027.

Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner participaron anteanoche de un encuentro realizado en la sede porteña de la Casa de La Pampa, que contó con la presencia del mandatario de esa provincia, Sergio Ziliotto; de los gobernadores Gildo Insfrán (Formosa), Ricardo Quintela (La Rioja) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego), y de los jefes de los bloques parlamentarios, José Mayans y Germán Martínez.

“Creemos que hay que sostener las PASO como herramienta. Somos conscientes de que cualquier intento de eliminación o suspensión puede transformarse en una trampa para la sociedad”, señalaron los voceros del encuentro, durante el cual se ratificó “la vocación de unidad del peronismo” y la voluntad de “seguir convocando y ampliando para construir la alternativa política que necesita nuestro país y nuestro pueblo”.

El cónclave sirvió para que los líderes del peronismo presentes reafirmaran que, esta vez, las PASO podrían ser el elemento ordenador que les permita dirimir sus diferencias internas. No son pocos, en tal sentido, los que imaginan una hipotética competencia por la candidatura presidencial entre Kicillof y Massa en esas primarias abiertas, aunque ninguno de los dos ha anunciado formalmente esa aspiración.

Gremialistas de las 62 Organizaciones recibieron a Sergio Massa

La novedad de las últimas semanas en el peronismo pasa por el nivel de actividad política que ha mostrado Massa, quien pareció dejar atrás cierto ostracismo para reunirse con Cristina Kirchner en San José 1111 y con sindicalistas de la mesa nacional de las 62 Organizaciones Peronistas, además de mantener múltiples contactos con dirigentes de otras fuerzas políticas a quienes busca acercar a un frente político contra el oficialismo mileísta.

El excandidato presidencial del peronismo en 2023 procura integrar a dirigentes que abandonaron el macrismo como Miguel Ángel Pichetto, Emilio Monzó y Nicolás Massot, al igual que a figuras del radicalismo como Martín Lousteau y Emiliano Yacobitti, y de agrupaciones vecinales. “Buscaremos armar una arquitectura política lo más amplia posible para captar al 60 por ciento de la ciudadanía que no quiere que siga el gobierno de Milei”, refieren voceros massistas.

Entre sus colaboradores íntimos, Massa aclara: “No soy candidato. Y no sé si quiero serlo. Tampoco sé si tengo la aptitud para ser la carta de triunfo del peronismo en un balotaje. Pero sí estoy para ayudar al peronismo a ganar”.

En opinión del excandidato presidencial y exministro de Economía de Alberto Fernández, se debe tratar de “buscar el mejor postulante según el contexto” que exija el país. De acuerdo con lo que dejan trascender allegados a Massa, si el contexto pide una mujer, su candidata para la presidencia de la Nación podría ser la diputada nacional cordobesa Natalia De la Sota; si reclamase una figura joven, podría ser Guillermo Michel, y si hubiese que buscar alguien con experiencia gubernamental, podría convocarse al exgobernador santiagueño Gerardo Zamora.

Massa cree saber que Cristina Kirchner no avalará una precandidatura presidencial de Kicillof y podría obtener rédito de esa situación

Es un secreto a voces que Massa no ha perdido la esperanza de reposicionarse en el escenario político con la intención de buscar una revancha tras su derrota ante Milei en 2023. Las encuestas, sin embargo, no lo favorecen por ahora. Por ejemplo, el último estudio de opinión pública de Giacobbe & Asociados le asigna una imagen positiva de solo el 17,7%, una regular del 22,6% y una negativa del 56,6%.

Su gestión en el gobierno de Alberto Fernández al frente del Palacio de Hacienda, caracterizada por un incremento de la inflación y por el cuestionado “plan platita”, lo ha golpeado en la opinión pública.

La diputada cordobesa Natalia de la Sota, una de las dirigentes preferidas de Massa

No obstante, sus voceros intentan defender su paso por la función pública, subrayando que su labor “permitió entregar el gobierno en orden cuando muchos imaginaban una salida del poder en helicóptero” y “coadyuvó al triunfo en la provincia de Buenos Aires”.

Recalcan incluso que Massa estuvo muy cerca de vencer en la primera vuelta electoral, cuando cosechó casi el 37% de los votos y estuvo a poco más de tres puntos del triunfo ante Milei. Hoy sus allegados se lamentan de que, por influjo de Alberto Fernández, su compañero de fórmula haya sido Agustín Rossi y no Natalia de la Sota, como hubiera querido Massa. “Quizás, con una presencia femenina y de Córdoba el resultado hubiera sido otro”, señalan.

Cristina Kirchner y Máximo Kirchner en San José 1111

Massa cree saber que Cristina Kirchner no avalará una precandidatura presidencial de Kicillof y podría obtener rédito de esa situación. Asimismo, está convencido de que la prioridad debe pasar por la unidad del peronismo y las precandidaturas deberían esperar hasta el último momento posible. Sostiene que las elecciones han dejado de ser una maratón para transformarse en carreras de cien metros.

Los acuerdos entre Massa, Kicillof y Máximo Kirchner se plasmaron en el planteo de propuestas concretas en el Congreso tendientes a “mejorar nuestras rutas, la construcción de viviendas y de infraestructura social; garantizar los recursos para las personas con discapacidad y sus prestaciones; hacer cumplir la ley de financiamiento universitario y darles recursos a nuestros pueblos y provincias para mitigar los efectos de El Niño”.

Detrás de esas coincidencias, en el massismo no desmienten que entre su jefe y el gobernador bonaerense subsisten diferencias de tinte ideológico. Aunque ambos revalorizan el rol del Estado, Massa deja trascender que apoya algunas medidas de Milei como el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que piensa respetar los contratos y las privatizaciones, y que pondría énfasis en la lucha contra el problema de la inseguridad, planteándose como una opción más afín al electorado de centroderecha.

Curiosamente, del encuentro realizado en la Casa de La Pampa no surgió ninguna declaración de apoyo a la liberación de Cristina Kirchner, condenada a seis años de prisión, si bien prácticamente todos los presentes sostienen que, si el peronismo vuelve al poder, deberá buscarse una “solución” para la expresidenta.

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