← Volver
perfil.com · hace 2 horas · Gonzalo Martínez

Cayeron todos los índices desde el anuncio de los “mejores meses”

241026_luis_toto_caputo_na_g

“Los próximos 18 meses van a ser los mejores que Argentina haya visto en las últimas décadas”, fue lo que auguró el ministro de Economía, Luis Caputo, en el AmCham Summit 2026 en abril de este año. Desde entonces, el riesgo país, la actividad económica, el empleo privado y el consumo empeoraron.

La economía muestra señales de que el programa económico comienza a quedarse sin nafta. El último dato de actividad encendió las alarmas y dejó la dinámica a un paso de la recesión, algo que parece que el equipo económico no podrá evitar. Tras el derrumbe de julio, que el Indec marcó una caída de 2,9%, el mercado esperaba que en agosto habría un rebote.

En el octavo mes del año apenas se registró una tenue variación del 0,1%. Con estos números sobre la mesa, en septiembre debería crecer un 8,5% para evitar el fantasma de la “recesión técnica”, es decir, dos trimestres consecutivos a la baja. Uno de los sectores más golpeados es la industria metalúrgica, que acumula una baja de 5,6% en lo que va de 2026, de acuerdo a la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra).

La dinámica que viene mostrando la actividad. El propio presidente, Javier Milei, reconoció que la evolución de la economía no llega a las expectativas del oficialismo. “Lo que se esperaba que la economía crezca, está creciendo menos. Eso hace que la demanda de dinero crezca menos de lo que debería crecer y, consecuentemente, el ritmo al que baja la inflación es menor. Y obviamente, los indicadores de Argentina no estarían evolucionando tan positivamente como esperábamos en un primer momento”, explicó el Presidente en diálogo con Radio Rivadavia.

Tampoco hubo mejoras por el lado del empleo privado registrado. “Desde junio de 2025 hasta agosto de 2026 viene cayendo sin parar. En estos 14 meses se perdieron 160.119 puestos de trabajo”, apuntó el Instituto Argentina Grande.

Otro dato que tampoco mostró mejoras desde entonces fue el consumo, que no logra repuntar pese a que la inflación se mantiene en niveles por debajo del 2%, y el salario real viene de tres meses al hilo de crecimiento en términos reales.

Las ventas en los supermercados cayeron 3,7% en agosto contra el mismo mes del último año, siendo la segunda peor caída en lo que va de 2026 y cerró los primeros ocho meses del año con una contracción del 2,8%, según el Indec. Las ventas en los autoservicios mayoristas retrocedieron 3,6% en la medición interanual y encadenaron el séptimo mes consecutivo a la baja desde enero de este año. En el acumulado se contrajo un 2,9%.

Otra de las variables que empeoró desde el pronóstico de Caputo fue la mora. Tras marcar una nueva suba en julio con máximo histórico, la morosidad en las familias se frenó en agosto y anotó una leve baja en agosto de apenas 0,13 puntos porcentuales, ubicándose en 12,81%. Sin embargo, estos niveles continúan en los niveles más elevados en 20 años.

La inflación mayorista también empeoró. El índice de precios internos al por mayor (IPIM) subió 3,2% mensual en septiembre, empujado por el petróleo y gas, el tercer registro más alto del año. En el noveno mes del año, estos precios se vieron impulsados por el rubro petróleo y gas, que trepó 15% en el mes.

Pero una de las variables que más atención se llevó fue el alza del riesgo país, que cerró en 707 puntos básicos y marcó un nuevo máximo en el año. Desde abril, el índice que elabora el JP Morgan subió 140 unidades.

“El Gobierno logró ordenar algunas variables, pero todavía no despejó las dudas sobre la capacidad de pago. La suba del riesgo país muestra que los inversores siguen exigiendo una prima elevada para financiar a Argentina. Para que baje de manera sostenida, no alcanza con el equilibrio fiscal, también hay que mostrar acumulación de reservas y un acceso más fluido al mercado de crédito”, expresó Leo Anzalone, economista y director del Centro de Estudios Políticos y Económicos.

El mercado argentino terminó la semana de manera dispar, mientras que la deuda soberana cerró a la baja, las acciones terminaron con subas. El riesgo país cerró 707 puntos básicos y marcó un nuevo máximo en el año. En este contexto, los bonos Globales argentinos recortaron entre 1,4% y 2,4% en la semana

En la plaza local, el MSCI Merval debutó con el pie izquierdo, aunque logró terminar la semana con subas. “Tras acordar con BYMA, MSCI reemplazó a S&P en la administración de los principales índices locales, lo que introdujo cambios en la metodología, la base y la composición del Merval. A pesar del escenario global, el principal índice de acciones argentinas aumentó 0,6% en la semana hasta US$ 62, equivalente a US$ 1.766 del índice anterior”, señaló Portfolio Personal de Inversiones.

Y agregó: “Los dólares financieros se despegaron del oficial. La divisa oficial mayorista se incrementó 1,1% en la semana hasta $ 1.529,5. En simultáneo, los tipos de cambio financieros también estuvieron presionados, con el MEP avanzando 1,3% hasta $ 1.556 y el CCL 2,1% hasta $ 1.650. En consecuencia, la brecha entre el CCL y el oficial finalizó en 7,9%, a la par que el canje CCL-MEP cerró en 6,1%. Ambos se ubicaron en los mayores niveles desde abril”.

En paralelo, el BCRA desaceleró el ritmo de compras. En la semana, adquirió US$ 270 millones, lo que contrasta con los US$ 642 millones de la semana anterior.

En cuanto al panorama en los mercados globales, lo destacado se lo llevó el petróleo, que tocó máximos en cinco meses ante nuevas escaladas de las tensiones en Medio Oriente. El crudo WTI, referencia estadounidense, aumentó 2,3% en la semana hasta US$ 103,8 por barril, a la par que el Brent, referencia global, escaló 6,7% hasta US$ 117,3 por barril.

241026_finanzas_mercados_afp_g