Ley Ema: una madre y su lucha incansable por una política pública
El 24 de agosto de 2024, Ema Bondaruk, de 15 años, se quitó la vida después de que un video íntimo suyo fuera difundido sin consentimiento entre compañeros del colegio. Su mamá, Laura Sánchez, tuvo que enfrentarse al dolor de perder a su hija y a una violencia nueva que humilla, expone y puede tener consecuencias devastadoras. Pero decidió luchar.
Esta semana, consiguió un nuevo avance: la provincia de Buenos Aires aprobó por unanimidad la Ley Ema, que incorpora herramientas para prevenir y abordar la violencia digital en las escuelas. La norma contempla contenidos sobre privacidad, derechos digitales, ciberacoso, grooming y difusión de imágenes sin autorización, además de acciones de capacitación y sensibilización para docentes, estudiantes y familias. En agosto, Santa Fe ya había aprobado la ley.
No alcanza con intervenir cuando una imagen íntima ya circuló, el hostigamiento se volvió público o una adolescente queda expuesta ante sus compañeros. Hay que trabajar antes: formar a los docentes para que puedan detectar estas situaciones, acompañar a las víctimas y generar espacios donde los estudiantes aprendan sobre consentimiento, intimidad y responsabilidad en los entornos digitales.
La mamá de Ema va provincia por provincia porque no hay una respuesta nacional. El proyecto de ley fue presentado en el Congreso de la Nación el año pasado. Obtuvo dictamen favorable en las comisiones de Comunicación e Informática y de Educación, pero fue "cajoneado" en Presupuesto y Hacienda, donde manda el partido libertario. No hay lugar para proyectos que impliquen gastos. La prevención queda subordinada a la decisión de no invertir en una política pública, aunque salve vidas.
Laura y quienes la acompañan decidieron avanzar por provincia, dialogando con los ministerios de Educación de cada jurisdicción. Es una estrategia para no quedarse esperando, pero revela la apatía del gobierno para proteger a las chicas y los chicos. El proyecto podría ser ley nacional desde el año pasado.
Mientras tanto, la violencia digital avanza. Ya hay denuncias de alumnas de varios colegios porque sus rostros fueron manipulados con IA para crear y comercializar fotos y videos de contenido sexual.
La Ley Ema lleva el nombre de una adolescente que se quitó la vida. Su mamá repite que no quiere que "haya más Emas". Toda la sociedad debería repetir lo mismo. Sin embargo, la mamá de Ema tiene que recorrer todo el país para que en vez de tragedias haya prevención. No es gasto, es inversión.
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