Mujeres líderes del mundo empresario, la política y la academia lanzaron una red para impulsar la equidad de género
En un contexto en el que la agenda de género quedó en segundo plano y en el que la mayoría de las políticas asociadas fueron desmanteladas, un grupo de mujeres que ocupan roles de decisión en la política, las empresas, la academia y la sociedad civil lanzó Voces de Equidad y Género en Acción (VEGA). Se trata de una red multisectorial y apartidaria que busca desarrollar iniciativas orientadas a mejorar la competitividad, fortalecer la democracia y promover la innovación.
Aunque el espacio comenzó a gestarse hace 6 años, fue dado a conocer este jueves en el Malba, con la presencia de diversas referentes. La principal apuesta de la organización es llevar la participación de las mujeres a los grandes debates del desarrollo argentino: la calidad de las instituciones, la inversión, la productividad y la transformación tecnológica.
VEGA parte de la persistente subrepresentación de las mujeres en puestos de liderazgo, a pesar de los avances registrados en los últimos años, y propone ampliar la discusión hacia sus posibilidades de permanencia, ejercicio del poder e intervención efectiva en las decisiones.
Su metodología de trabajo combina proyectos piloto escalables y replicables, desarrollados junto con aliados estratégicos y mediante la articulación público-privada. El objetivo es generar experiencia territorial y evidencia que luego puedan traducirse en recomendaciones para el diseño de políticas públicas, leyes e instituciones.
Carolina Castro, empresaria y presidenta de la organización, estuvo a cargo de la apertura del evento y afirmó: “VEGA nace de la convicción de que los grandes desafíos que tenemos como país, como crecer, crear empleo y fortalecer nuestras instituciones, no se resuelven entre quienes ya están de acuerdo. Por el contrario, requieren sumar diversidad de voces a las mesas donde se toman las decisiones y buscar puntos de encuentro con quienes piensan diferente”.
“Por eso, forman parte de esta red legisladoras de distintos partidos políticos, ex funcionarias de diversos gobiernos, empresarias de varios sectores de actividad, académicas de universidades públicas y privadas y líderes sociales de todo el país. Somos una red que todavía está en construcción y queremos seguir creciendo, pero tenemos algunas cosas claras: no vamos ni podemos representar a todas las mujeres, ni pretendemos hablar con una única voz”, dijo.
“Queremos compartir esta red con todas aquellas personas que consideran que la equidad y la diversidad no son solo valores aspiracionales, sino que también pueden constituir una estrategia concreta de desarrollo”, agregó.
Así, VEGA se presentó públicamente como asociación civil e inició su fase de acción, organizada en torno a tres ejes: VEGA Democrática, VEGA Productiva y VEGA Lab.
Respecto a este último, Cristina Lorenzo, ex vicepresidenta para América Latina de Oracle, remarcó que la inteligencia artificial genera incertidumbre por la velocidad de sus avances, pero también representa una oportunidad para reducir la brecha tecnológica. Aunque no hay certezas sobre cómo serán los empleos del futuro, sí existe la necesidad de transformar las habilidades: según el Foro Económico Mundial, el 59% de los trabajadores deberá redefinirlas en los próximos años.
En ese marco, Julia Pomares, cofundadora y directora del capítulo LATAM de The Global Initiative for Digital Empowerment (GIDE), advirtió que las mujeres se verán particularmente afectadas por el avance de la IA: en América Latina, representan dos de cada tres trabajadores del sector administrativo, uno de los más expuestos a la automatización.
“Desde VEGA Lab buscamos comprender mejor estos impactos y, sobre todo, acompañar a las mujeres en la transformación de sus trayectorias laborales, orientándolas hacia sectores que ofrezcan empleos de mayor calidad”, subrayó Pomares.
En lo que refiere a VEGA Productiva, Anabel Perrone, CEO de Because Energy Matters, resaltó la importancia de promover la incorporación de mujeres a la industria energética, clave para el desarrollo económico y con potencial para generar entre 80.000 y 100.000 empleos. Si bien constituyen el 40% del alumnado de formación técnica y oficios en Neuquén, persiste una brecha entre la educación y el acceso al mercado laboral. La idea es sentar condiciones para reforzar su presencia en todos los eslabones de la cadena de valor.
Por su parte, Lorena Basso, presidenta de Semillas Basso, abordó la relación entre las tareas de cuidado y el empleo formal. Afirmó que el “cuidado es la infraestructura del futuro” y que esta problemática tiene dos dimensiones: la mujer que asume esas tareas y la empresa que pierde a esa trabajadora. En ese sentido, VEGA reunió a 12 compañías del Parque Industrial de Almirante Brown para elaborar una agenda de trabajo que incorpore los cuidados como parte de la infraestructura productiva.
Sobre el eje VEGA Democrática, disertaron Andrea Gualde, directora de Asuntos Jurídicos e Institucionales de Farmacity, y Patricia Furlong, presidenta y CEO de Global Processing. Ambas destacaron la importancia de promover la igualdad real de oportunidades en el acceso a puestos jerárquicos, mediante procesos de selección que prioricen la idoneidad y las trayectorias, así como programas de formación e intercambio que amplíen capacidades y redes de contacto.
Un dato que refleja la desigualdad es que las mujeres ocupan apenas el 17,8% de los cargos directivos en empresas cotizantes y solo representan el 5,4% de quienes presiden esas compañías.
Durante el encuentro también se discutieron los desafíos del desarrollo productivo y el impacto de la tecnología. Participaron del debate Sergio Kaufman, empresario e inversor; Mariana Camino, CEO de ABECEB; Andrés López, director del Instituto Interdisciplinario de Economía Política UBA-CONICET; y Megan Ballesty, directora de Sur Futuro.
Los referentes coincidieron en que la Argentina cuenta con ventajas y recursos, pero requiere mejorar la infraestructura, el capital humano, la tecnología y el financiamiento, además de profundizar la articulación entre el Estado y el sector privado. Asimismo, señalaron el potencial de la IA para elevar la productividad, especialmente entre los trabajadores independientes y las pymes.
Por último, pasaron por el escenario Brenda Austin, legisladora de la Provincia de Córdoba; Pamela Calletti, Auditora General de la Nación; y Silvia Lospennato, legisladora de la Ciudad de Buenos Aires. Pese a pertenecer a partidos políticos distintos, sostuvieron que la equidad de género no responde únicamente a un principio moral de justicia, sino que resulta fundamental para el crecimiento de la Argentina en los próximos años. Hicieron hincapié en la precarización laboral que afecta a las mujeres y en la tendencia a que se incorporen al mercado de trabajo durante períodos de crisis para complementar los ingresos del hogar, en muchos casos, en puestos de baja calificación.