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infobae.com · hace 1 hora · Patricio Tesei

Las intervenciones electorales de Milei como estrategia geopolítica y los frentes abiertos en EEUU, Brasil y España

Infobae

En sintonía con una agenda pública que en las últimas dos semanas le demandó estar más tiempo en el exterior que en la Argentina, primero en Washington y luego en Madrid, Javier Milei intensificó su estrategia geopolítica, sobre todo en países con procesos electorales abiertos. A saber: en los últimos cinco días respaldó a una congresista republicana en EEUU, cuestionó la fiabilidad del sistema de votación de Brasil antes del balotaje y viajó a España para pedir que los españoles echen “a patadas” al gobierno socialista de Pedro Sánchez.

Los tres episodios generaron reacciones oficiales de diferente tono, desde un comunicado diplomático de la cancillería brasileña hasta el cuestionamiento por “injerencia” por parte de legisladores demócratas estadounidenses y una respuesta del propio mandatario español, una foto en sus redes sociales con una imagen de Lali Espósito y la letra de la canción “Fanático”.

La cronología comienza el 19 de octubre, el mismo día en que arrancó la votación anticipada en el condado de Miami-Dade. Milei grabó un mensaje de 40 segundos en el que respaldó la reelección de la congresista republicana María Elvira Salazar por el distrito 27 de Florida. En el clip, difundido por la propia legisladora en su cuenta de X, el mandatario argentino la definió como “una de las voces más firmes y respetadas del continente” y reclamó “líderes que comprendan a América Latina, enfrenten a los zurdos socialistas y denuncien sin miedo los horrores y las muertes que el socialismo ha dejado a su paso”.

Salazar, de origen cubano, agradeció el gesto y lo enmarcó como una alianza ideológica: “La libertad nos une”. Las elecciones generales en su distrito están fijadas para el 3 de noviembre, y la congresista enfrenta al demócrata Eliott Rodríguez.

La reacción del Partido Demócrata llegó al día siguiente. Gregory Meeks, el legislador demócrata de mayor rango en la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, emitió un comunicado en el que calificó el respaldo de Milei como “una intromisión inapropiada en nuestra democracia”. “Las elecciones estadounidenses las deciden los votantes del país y no los jefes de Estado extranjeros”, sostuvo Meeks, y añadió que “el Congreso debe seguir dejando claro que cualquier injerencia electoral extranjera es inaceptable”.

El presidente Javier Milei y Eduardo Bolsonaro en Washington (Reuters)

El segundo frente se abrió martes, a cinco días del balotaje presidencial brasileño entre Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. Milei publicó en X un ataque contra Lula tras unas declaraciones del mandatario brasileño sobre la semana laboral y las tareas domésticas de las mujeres. Primero lo tildó de “progre machirulo”; después elevó el tono con una acusación directa: “Espero que su último truco de campaña sucia no incluya robarse la elección… zurdo ladrón”.

La cancillería de Brasil respondió con un comunicado oficial. El Ministerio de Relaciones Exteriores calificó las declaraciones como “un nuevo e inaceptable intento de injerencia externa en el proceso democrático brasileño” y las definió como una “manifestación antidemocrática, desequilibrada e impropia del jefe de Estado de un país amigo”.

El texto diplomático fue más allá y vinculó las palabras de Milei con el intento de golpe de Estado de enero de 2023: el presidente argentino “reitera mentiras difundidas por quienes perdieron las elecciones y protagonizaron el fallido golpe militar de hace cuatro años”, señaló la cancillería en una alusión directa a los sectores afines a Jair Bolsonaro. El Gobierno brasileño defendió su sistema de voto electrónico, vigente desde 1996, y subrayó que “ha demostrado ser seguro y nunca registró irregularidades”, un extremo ratificado por observadores internacionales durante la primera vuelta.

“La decisión sobre el futuro de Brasil corresponde exclusivamente al pueblo brasileño, que se expresará libremente en las urnas, sin ningún tipo de injerencia externa, el domingo 25”, cerró el comunicado.

El cruce profundizó una crisis bilateral que arrastra meses. En julio, Milei había viajado a San Pablo para respaldar la candidatura de Flávio Bolsonaro e insultó a Lula en territorio brasileño, lo que llevó a Brasil a rebajar el nivel de la relación diplomática, convocar al embajador argentino en Brasilia y llamar a consultas a su representante en Buenos Aires. Hoy la relación diplomática quedó reducida a encargados de negocios.

Javier Milei, presidente de Argentina, este lunes en Madrid. (EFE/Mariscal)

El tercer episodio se produjo ayer, miércoles, en Madrid, cuando Milei —en su séptima visita a España como presidente— abrió un desayuno del Fórum Europa en el Real Casino Gran Círculo con un ataque frontal contra Pedro Sánchez. “Es un impresentable dictador”, señaló ante empresarios y autoridades, y añadió los calificativos de “delincuente” y “ladrón”. Pidió a los españoles, además, que saquen a los socialistas “a patadas” en las elecciones generales del próximo 29 de noviembre.

El Jefe de Estado se declaró “amigo” de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, con quien se reunió en las dependencias del Canal de Isabel II, en el distrito de Chamberí, y del líder de Vox, Santiago Abascal, a quienes atribuyó “ideas sanas y positivas para sacar a España de la decadencia”. Dijo haber viajado a España para “enfrentar” al “liberticida” Sánchez y abordó la situación de Ceuta, a la que calificó de “invasión” fomentada por la izquierda: “Cada inmigrante es un voto y si el precio es la destrucción total del país, están más que dispuestos a pagarlo”.

También protagonizó una polémica con una periodista española de Cadena Ser, Julia Molina, que le preguntó si su visita a España resultaba incómoda para el PP y Vox. “Me parece una visión muy propia de gente corta intelectualmente y de miserables políticos. Quizás vale para tu caso”, replicó el Presidente.

La respuesta oficial estuvo a cargo del Ministerio de Asuntos Exteriores que, a través de un comunicado, expresó “su más enérgica condena ante los insultos y calumnias dirigidos por Javier Milei al Presidente del Gobierno, a España y a los españoles”. “Condenamos con toda rotundidad el llamamiento al uso de la violencia que ha realizado esta mañana (por ayer)”, se afirmó en el texto.

Y agregó: “España es una nación soberana que no acepta injerencias externas, ni ataques e injurias a su Presidente y a sus instituciones elegidas, libre, democrática y soberanamente, ni tolera que nadie enturbie nuestra convivencia pacífica y democrática. Es indigno que una persona que ostenta la más alta jefatura de una nación hermana realice visitas a nuestro país con el único objetivo de intentar fomentar un clima de polarización y violencia entre españoles y entre naciones hermanas como son la española y la argentina”.

En tanto, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) desplegó una lona gigante en la fachada de su sede de la calle Ferraz con el mensaje: “Hola Milei. Los zurdos y las zurdas te dan la bienvenida a España. El país que más crece de Europa”.

Sánchez se sumó con un video en redes sociales en el que reivindicó el término “zurdo”: “Si subir las pensiones es ser zurdo, yo soy zurdo; si subir el salario mínimo interprofesional es de zurdos, soy zurdo; si defender el derecho a abortar de las mujeres es ser zurdo, soy zurdo. Soy zurdo y a mucha honra”.

Más tarde, de camino a un acto de precampaña, el presidente del Gobierno publicó en X una captura de su teléfono mientras escuchaba “Fanático”, una canción de la artista argentina Lali Espósito. “De camino a Burgos, aprovecho el viaje en coche para escuchar este temazo argentino. ¡Me encanta!”, escribió Sánchez.

Para Constanza Mazzina, doctora en Ciencia Política por la Universidad Católica Argentina y directora de la Licenciatura en Ciencias Políticas de la Universidad del CEMA, los movimientos de Milei responden a una lógica que trasciende la solidaridad ideológica. “Lo que hace es llevar su agenda a socios que son o puedan ser estratégicos. Y eso marca su agenda y de alguna manera está haciendo política interna a través de la política exterior”, señaló la politóloga a Infobae, y añadió que esa dinámica le permite proyectar internacionalmente su confrontación con la izquierda mientras fortalece su imagen doméstica de cara a las próximas elecciones de 2027.

Mazzina introdujo además un matiz sobre el uso del término “injerencia” para describir estas acciones. A su criterio, es necesario definir con precisión qué se entiende por intervención electoral o injerencia externa antes de aplicar la categoría de forma uniforme. Como contraste, mencionó los casos de agentes castristas que operaron en Venezuela y las valijas con dinero que el expresidente venezolano Hugo Chávez canalizó hacia candidatos afines en la región durante la llamada “marea rosa”.

En tanto, Gabriel Purcelli, coordinador del Programa de Política Internacional del Laboratorio de Políticas Públicas, señaló: “No hay ninguna evidencia de que su campaña en otros países le reporte beneficios a sus camaradas. Por el contrario, tanto en Brasil como en España ha sido la izquierda la que ha aprovechado sus visitas para atacar a los candidatos de la extrema derecha, dejándolos “pegados” con un Milei que no tiene mucho mejor imagen en el exterior que dentro de nuestro país”.

Mientras multiplicaba los frentes diplomáticos, Milei también dedicó parte de su intervención en Madrid a responder por una variable que pone en tensión su relato económico. El riesgo país argentino por arriba de los 700 puntos básicos en los días previos al viaje: el presidente atribuyó la escalada a la volatilidad de los mercados globales y a la oposición doméstica.

“Tenemos enfrente a una peste peor que los orcos, que es la franquicia argentina del socialismo del siglo XXI, que amenaza con romper todo el tiempo”, afirmó, y definió a Argentina como un activo beta agresivo, un término financiero que alude a instrumentos con variaciones más pronunciadas que el promedio del mercado ante cambios en el contexto internacional.

Mientras tanto, en Buenos Aires, el gobierno libertario sumó otro gesto con Estados Unidos. La secretaria general de la presidencia, Karina Milei, se reunió en Casa Rosada, con el embajador Peter Lamelas, que el martes prometió más inversiones y financiamiento para después de 2027 “si la argentina sigue el camino de la derecha, no de la izquierda”. El encuentro sirvió como antesala a la llegada al país del subsecretario de Estado, Christopher Landau, y el subsecretario para Asuntos del Hemisferio Occidental, Juan Pablo Segura.

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