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clarin.com · hace 5 horas · Clarin.com - Home

Quién es el funcionario de origen argentino que acompaña al número dos del Departamento de Estado y a qué vienen al país

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Para entender las visitas oficiales de los Estados Unidos hay que leer con precisión los comunicados de prensa que hacen los equipos de Gobierno. De manera muy escueta, y sin detalle, dicen casi todo y dejan la puerta abierta a los frentes más calientes. También hay que leer los discursos que dan en sus giras los funcionarios que llegan.

La regla también funciona para leer la visita que harán a Buenos Aires entre este miércoles y el viernes el subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, y el secretario adjunto de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Juan Pablo Segura. Nacido en Alexandria, Virginia, el joven funcionario republicano encargado de hacer regir la doctrina de seguridad de la administración Trump en América Latina es hijo de Alejandra y Enrique Segura, dos inmigrantes argentinos en Estados Unidos. Enrique es economista, trabajó para el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial; presidió Trust for the Americas.

En noviembre próximo vendrá a la Argentina el vicepresidente de J D Vance. Serán todos recibidos por Javier Milei.

En su viaje reciente al Caribe, Landau dio un discurso que refleja la reorganización de la agenda de Trump en su política hemisférica alrededor de tres prioridades: seguridad, inversiones y contención de amenazas que identifica con la actividad de China y otros actores externos. China no aparece nombrada directamente en estos fragmentos, pero el mensaje sobre infraestructura estratégica y redes de comunicaciones es significativo.

El reciente comunicado del anuncio por parte del Departamento de Estado de la visita de Landau y Segura a Paraguay y Argentina, afirmó que “analizarán formas de ampliar el comercio y las inversiones, profundizar la cooperación en materia de seguridad regional y combatir el crimen transnacional.”

También dicen que habrán reuniones con “altos funcionarios del Gobierno argentino y representantes del sector privado para dar continuidad al impulso generado por el lanzamiento del Corredor Andes-Atlántico entre Estados Unidos y la Argentina, durante la semana de alto nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas.” y que en ellas se conversará "sobre formas de promover el crecimiento económico, incrementar las inversiones estadounidenses y fortalecer la cooperación en materia de seguridad.” Sentenció el texto que el viaje “refleja el compromiso de la administración Trump con un hemisferio occidental seguro, protegido y próspero”.

Si bien Milei no pudo verlo a Trump como buscó ni durante el viaje a Nueva York para participar de la Asamblea General de las Naciones Unidas, ni en el que hizo a Washington el miércoles pasado para hacer campaña por el republicano, fue a través de la diplomacia es que el gobierno argentino supo -como publicó Clarín en exclusiva- que Washington reclamó que el proyecto de Ley Defensa de la Soberanía que se debatía en el Congreso con el argumento de endurecer la política por Malvinas no debía afectar a las empresas estadounidenses. Otro golpe llegaría esta semana al arremeter Trump contra el Comité de Descolonización de las Naciones Unidas, única instancia multilateral donde este país consigue apoyos por su reclamo por la soberanía de las Malvinas a Londres.

Milei recibirá a Landau y Segura este viernes, tras su regreso el jueves de su viaje a España adonde fue para hacer campaña contra el gobernante Pedro Sánchez. La reunión técnica de trabajo propiamente dicho será con el canciller Pablo Quirno y el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Fernando Brun, quien lleva las negociaciones con los Estados Unidos. Después darán una conferencia de prensa en el Palacio San Martín.

Pero también será central la reunión de ambos con el ministro Luis Caputo (Economía) con Juan Bautista Mahiques (Justicia) y con Alejandra Monteoliva (Seguridad). Por otra parte, el embajador Lamelas invitó a un selecto grupo de personalidades a comer con ellos en la residencia estadounidense, a la que asistirán la senadora Patricia Bullrich, que tiene su propia llegada a los Estados Unidos, donde nunca la dejaron de ver como una de las dirigentes presidenciables. Estarán otras figuras cuyos nombres se reservan.

Alec Oxenford (embajador argentino en Estados Unidos) y Juan Pablo Segura (subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental de EE. UU.).

La visita al país de Landau, número dos de Marco Rubio, y de Segura es muy importante porque es la primera de alto nivel tras la firma del Acuerdo sobre Comercio e Inversiones Recíprocos (ARTI) firmado por la administración de Javier Milei y Donald Trump en febrero de 2026. Esta presenta muchos problemas -y algunos aspectos polémicos que chocan con los acuerdos del Mercosur, de este con la Unión Europea- para ser aprobada por el Congreso, donde ni siquiera la presentó el Gobierno.

Pero el proyecto de ley también está apurando reformas muy importantes para el país, porque moderniza y abre una de las economías más cerradas y en muchos aspectos atrasadas del mundo, cuya responsabilidad la tiene el peronismo kirchnerista.

Otro de los aspectos más importantes de los encuentros serán los avances que por fuera del acuerdo bilateral comercial (ARTI), que vienen esquivando las trabas que se puedan presentar al no ser ratificado por el Congreso. Por ejemplo, el acuerdo del Corredor Andes-Atlántico, que tiene muchas aristas, incluso la de ir corriendo a China de las principales inversiones que ofrece este país en Energía y Minería, las joyas del furo argentino. Washington anunció instrumentos de financiamiento y apoyo de organismos estadounidenses, entre ellos el EXIM Bank y la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional (DFC). El esquema contempla hasta US$ 7.000 millones de financiamiento disponible para proyectos argentinos, según la información publicada sobre la iniciativa. No significa que ese dinero ya haya sido desembolsado.

El embajador Lamelas, acaba vincular explícitamente la continuidad del apoyo financiero estadounidense con el rumbo político de la Argentina y las elecciones de 2027. Habló el martes último en la Argentina Oil & Gas Patagonia 2026 y un encuentro organizado por la Cámara de Comercio Argentina-Texas

Aseguró que su país podría movilizar hasta US$ 20.000 millones en inversiones y financiamiento antes de fines de 2027, cuando concluye justamente este mandato de Milei, a través de organismos y agencias estadounidenses, como el EXIM Bank y la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional (DFC). Igual sostuvo no necesariamente es dinero ya desembolsado, sino fondos que se busca movilizar para proyectos estratégicos siempre y cuando se mantenga este rumbo que la administración republicana vincula directamente a Milei.

En la arena de la cooperación militar y policial hay mucho para hablar también ya que Milei firmó la adhesión argentina al llamado Escudo de las Américas y sus ministros firmaron otros acuerdos donde los límites de la doctrina de seguridad de los Estados Unidos no están tan claros sobre lo que pueden o no las fuerzas armadas argentinas.

Lo más interesante y efectivo es la inmensa cooperación logística y tecnológica, también en el Atlántico Sur.

Una apunta al suministro recíproco de combustible para operaciones; la otra, a facilitar el acceso argentino a un mercado digital internacional para adquirir tecnología, sistemas aéreos no tripulados y equipos defensivos y de contramedidas. Los Estados Unidos también se aseguran que Argentina utilice sus capacidades en la inteligencia artificial y no la des sus enemigos.

Natasha Niebieskikwiat

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