El riesgo país llegó a superar la línea de los 700 puntos básicos, pero terminó la sesión en baja
Los bonos argentinos finalizaron con cifras mixtas este martes, en una sesión volátil, que arrancó con una amplia baja promedio de 1,5% para los títulos Globales con ley extranjera en Wall Street. Esta pérdida inicial replicó en un salto del riesgo país, que tocó los 710 puntos básicos a las 10:15 horas, un máximo desde el 24 de octubre de 2025.
Con el correr de la sesión, que contó con el efecto positivo de la tendencia ganadora de los índices de Nueva York, la baja de los títulos públicos argentinos se fue moderando, dinámica que posibilitó también que el riesgo país revirtiera el ascenso, para ceder tres unidades respecto del lunes, en los 672 puntos básicos hacia el fin de la rueda. El indicador cortó así una serie de siete alzas consecutivas.
Los títulos hard dollar anotan una caída promedio de 5% en el último mes, con bajas superiores al 6% en el caso de los bonos de mayor plazo. El riesgo país argentino tocó su mínimo de 2026 en los 403 puntos el 10 de julio.
“Los bonos soberanos en dólares de Argentina se vieron presionados, en línea con sell-off de deuda de mercados emergentes, en un contexto de búsqueda de activos de mayor calidad. Sin embargo, los spreads frente a sus pares también se ampliaron, lo que refleja el mayor beta de un país más riesgoso que enfrentará incertidumbre electoral en 2027. Como referencia, los spreads frente a países con calificación B aumentaron 63 puntos básicos durante la última semana, hasta los 265 puntos”, observó Max Capital.
“Lo que estamos viendo es una suba en la prima de riesgo que exigen los inversores, más vinculada a la incertidumbre que a los números de la economía. La experiencia muestra que la convergencia del riesgo país no es lineal y que este tipo de correcciones son parte del proceso. Para el inversor, este escenario abre oportunidades. Con bonos de la parte larga de la curva que ya rinden por encima del 12% en dólares, los precios actuales incorporan un escenario bastante exigente. Nuestra recomendación es no vender en medio de la volatilidad, sino aprovecharla para recomponer posiciones de manera gradual”, consignó Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance.
Mariano Sardáns, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI, explicó que “las tasas de los bonos a 10 años subieron mucho por una mayor expectativa de inflación, aunque la inflación no aumentó en la misma magnitud. Claramente las tasas están demasiado altas y deberían bajar, deberían seguir con la tendencia bajista, como vienen hace dos años. De hecho, desde mediados de la semana pasada la tasa del bono a 10 años de Estados Unidos empezó a bajar mucho. Esta semana volvió a haber presión por el tema de Ormuz y todo el ruido geopolítico, pero la lógica es que siga bajando”.
Mauro Carrizo, head of wealth management de Cocos, explicó que “la suba del riesgo país se da en un contexto en el que la tasa larga norteamericana viene subiendo. Estamos en un escenario de tasas globales altas, más allá de que empieza a aparecer cierta demanda a estos niveles, y ese es el principal factor detrás de la suba. Las tasas argentinas suben más porque nuestro beta es más alto. Cuando el mercado global se pone más exigente, los activos de mayor riesgo amplifican el movimiento, y Argentina es uno de ellos. En el corto plazo puede haber desacoples, porque lo local agrega ruido, pero la tendencia de fondo la marca la tasa global”.
“Esto opaca algo que debería ser lo central del análisis: el BCRA sigue comprando reservas. En otro contexto, ese dato tendría un impacto positivo mucho más visible en los bonos. Vemos al riesgo país como algo volátil de acá en adelante. Creemos que va a ser difícil verlo nuevamente en la zona de 400 puntos básicos, incluso si la tasa afuera afloja. Ya entramos en un contexto de ruido político, y por más que las variables globales se acomoden, la incertidumbre local va a seguir presente”, añadió Carrizo.