Por menor consumo, cayó el gasto de la canasta de servicios en el AMBA: cuánto debió destinar una familia en octubre
El costo mensual de los servicios públicos para un hogar promedio del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) se redujo 0,7% en octubre respecto de septiembre, aunque acumuló un incremento interanual del 56%. La baja estuvo explicada principalmente por el menor consumo de gas tras el invierno, que compensó los aumentos tarifarios registrados en otros servicios.
Una familia del AMBA necesitó destinar $266.456 para cubrir los gastos de energía eléctrica, gas natural, agua potable y transporte público durante octubre, según el último informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), dependiente de la UBA y el Conicet. El monto corresponde a un hogar representativo sin subsidios en los servicios energéticos y equivale al 13% de un salario promedio registrado.
La reducción mensual respondió principalmente a la caída del consumo de gas natural por razones estacionales, una vez finalizado el invierno. Si bien los cargos fijos y variables aumentaron, el menor uso del servicio provocó que la factura descendiera 14,2% frente a septiembre.
En el caso de la electricidad, la combinación de una leve baja del consumo y los incrementos tarifarios derivó en una disminución de 0,1% en el gasto.
En contraste, los otros dos componentes de la canasta registraron subas. El gasto en transporte público aumentó 2,2% mensual, impulsado por el incremento de 3,6% en las tarifas de las líneas de colectivos que circulan exclusivamente dentro de la Ciudad de Buenos Aires. En tanto, las líneas interjurisdiccionales no tuvieron aumentos durante octubre. Por su parte, el gasto en agua potable creció 5,6% respecto del mes anterior.
“La reducción del 0,7% mensual en la canasta de servicios responde a la combinación de incrementos tarifarios en los servicios y la menor demanda de gas natural en primavera. El componente explicativo de octubre es el gas natural y en menor medida la energía eléctrica que, por su peso relativo en la canasta, explican la variación negativa”, resumió el IIEP.
Con estos movimientos, el transporte se mantuvo como el componente de mayor peso dentro de la canasta de servicios públicos. Una familia destinó $129.433 mensuales a este rubro, cerca de la mitad del gasto total. El resto se distribuyó entre la factura de electricidad, con $49.739; el gas natural, con $42.336; y el agua potable, con $44.948.
Pese a la caída mensual, el costo de la canasta de servicios públicos se ubicó 56% por encima del nivel de octubre de 2025. La suba superó en 23 puntos porcentuales la inflación estimada para el mismo período, que fue del 33%.
El transporte encabezó los incrementos interanuales, con un alza del 69%. Le siguieron la electricidad, con 49%; el gas natural, con 47%; y el agua potable, con 41%.
En lo que va de 2026, la canasta acumuló un aumento del 45,3%, frente al 26,1% estimado para el índice general de precios. La diferencia también se observa en la evolución desde diciembre de 2023: mientras el costo de los servicios públicos subió 860%, el nivel general de precios avanzó 261%.
El informe también señaló que las tarifas abonadas por los hogares del AMBA cubren, en promedio, el 57% de los costos de los servicios públicos, mientras que el Estado se hace cargo del 43% restante.
En términos de ingresos, el peso de la canasta también aumentó respecto del año pasado. Con un salario promedio registrado estimado en $2.062.611, un trabajador podía cubrir 7,7 canastas de servicios públicos en octubre, frente a las 9,3 que podía afrontar en el mismo mes de 2025.
Por otra parte, el IIEP también remarcó que los subsidios reales acumulados al 19 de octubre registraron una caída del 3%. Sin embargo, la evolución fue dispar entre los distintos sectores: las transferencias destinadas a la energía eléctrica aumentaron un 40% en términos nominales y un 8% en términos reales, mientras que los subsidios al transporte se redujeron un 25% real.