Misiles hipersónicos y fábricas de robots: 5.000 millones de dólares en inversiones de defensa de JPMorgan Chase
JPMorgan Chase invirtió USD 5.000 millones en startups durante el primer año de su iniciativa estadounidense de seguridad y resiliencia, un ritmo superior al previsto que refleja la disponibilidad de empresas de defensa, manufactura y cadenas de suministro en busca de capital. El programa surgió ante las guerras en Ucrania y Medio Oriente, además de las disputas comerciales con China, que pusieron bajo presión el flujo de energía y componentes estratégicos para la industria y la defensa de Estados Unidos, según CNBC.
La entidad prevé destinar USD 10.000 millones a compañías emergentes a lo largo de una década, aunque el copresidente de JPMorgan Chase, Doug Petno, sostuvo que el monto podría superar esa meta inicial. La iniciativa también abarca tecnologías de frontera, productos farmacéuticos y tecnología sanitaria.
El proyecto combina inversiones directas con financiamiento y asesoramiento. JPMorgan Chase ya facilitó más de USD 230.000 millones para sectores vinculados con los intereses nacionales estadounidenses y busca alcanzar USD 1,5 billones en diez años mediante esa parte del plan.
Jamie Dimon, director ejecutivo de JPMorgan Chase, creó la iniciativa hace un año y puso a Petno al frente del programa general de inversiones. El banco nombró a Todd Combs, exejecutivo de Berkshire Hathaway y antiguo integrante de su junta directiva, para liderar el grupo encargado de colocar capital en compañías emergentes; Combs reporta directamente a Dimon.
Petno, considerado uno de los dos principales posibles sucesores de Dimon, destacó la labor de Combs: “Ha hecho un gran trabajo y nos ha colocado en empresas realmente interesantes”. La mayoría de esas inversiones aún no fue divulgada.
La estrategia marca un cambio respecto del papel tradicional del banco como prestamista y asesor. Antes de este programa, JPMorgan Chase se había alejado de las participaciones en startups, que implican apuestas de riesgo sobre tecnologías todavía no probadas, y hace más de una década separó su negocio de capital privado One Equity Partners.
El banco conformó un equipo de cerca de tres docenas de banqueros para el proyecto, con el apoyo de cientos de empleados adicionales en toda la firma. La iniciativa se extendió a Europa y Canadá.
Los equipos del banco elaboran mapas de las redes de distribución de productos críticos, desde submarinos y misiles hasta aeronaves, para detectar proveedores que no dispongan del capital o la capacidad necesaria frente al aumento de la demanda. JPMorgan Chase mantiene además contactos regulares con el Departamento de Defensa y el Departamento de Comercio de Estados Unidos sobre las necesidades del gobierno.
En agosto, JPMorgan Chase ayudó a liderar una ronda de financiamiento de USD 1.400 millones para Hadrian, una empresa que construye fábricas automatizadas destinadas a producir componentes para los sectores de defensa, aeroespacial y marítimo. Una de sus plantas en California cuenta con 10 robots por cada empleado humano, de acuerdo con el fundador de la compañía.
Ese mismo mes, el banco participó en otra ronda de USD 1.000 millones para Castelion, una startup fundada a fines de 2022 por un grupo de exingenieros de SpaceX. Su principal producto es Blackbeard, un misil hipersónico de costo relativamente bajo.
Petno explicó que estas compañías de manufactura avanzada en fase inicial hallaron formas de desarrollar esas capacidades dentro de Estados Unidos, sin depender de socios comerciales extranjeros. “Hay muchas empresas muy interesantes que han estado trabajando para resolver algunos de estos problemas”, dijo al medio.
Combs definió la orientación de las inversiones como una apuesta de largo plazo: “Nuestro enfoque consiste en encontrar empresas generacionales y asociarnos con ellas durante mucho tiempo”. También afirmó que colocar más de USD 5.000 millones durante el primer año demuestra la cantidad de negocios que se están creando en industrias que fortalecen las cadenas de suministro críticas.