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clarin.com · hace 13 horas · Clarin.com - Home

Vaca Muerta se abre paso en Asia y prepara un salto histórico de sus exportaciones

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Los ataques que el 28 de febrero lanzaron Estados Unidos e Israel contra Irán y el posterior cierre del estrecho de Ormuz provocaron una de las mayores crisis energéticas de la historia. Una quinta parte del consumo mundial de petróleo quedó bloqueada y en marzo el crudo superó los 100 dólares por barril.

En paralelo la terminal de Puerto Rosales, al sur de la provincia de Buenos Aires y principal salida marítima del petróleo de Vaca Muerta, empezó a operar como nunca. En mayo se registró un récord de cargamentos a buques para exportación. En noviembre se romperá otro.

Los buques que asoman por la terminal que opera Otamerica son cada vez más grandes. Suezmax y Aframax se llaman los petroleros que hoy amarran en el estuario de Bahía Blanca y transportan el petróleo de Vaca Muerta a geografías cada vez más diversas.

En el primer semestre de 2026 los aceites crudos de petróleo se convirtieron en el principal producto de exportación de la Argentina. Las ventas sumaron US$4.693 millones, 47,7% más que en el mismo período de 2025, y superaron a los principales productos agroindustriales (detrás del crudo se ubicaron el maíz en grano excluido para siembra, con ventas por US$ 4.171 millones, y la harina y los pellets de la extracción del aceite de soja, con US$4.161 millones).

El salto se explica por precios y cantidades: por el efecto de la guerra sobre los valores internacionales y también por las inversiones en infraestructura que habilitaron una mayor evacuación del crudo.

En 2025 Estados Unidos recibió casi 52% de las exportaciones argentinas de petróleo. Entre enero y agosto de 2026, su participación fue de 33,6% y se perfilaron Tailandia, Singapur, Malasia, China, Corea del Sur y Australia entre los destinos del petróleo argentino en 2026. En los primeros ocho meses del año, Tailandia concentró 11,7% de las exportaciones totales de petróleo.

“El mercado asiático enfrenta coyunturalmente una necesidad estructural de diversificar su abastecimiento de crudo, debido a que históricamente ha confiado su suministro al Medio Oriente y este año esa estrategia demostró sus puntos débiles”, señaló Nazareno Ferrero, gerente de Desarrollo de Negocios para Latinoamérica en Argus Media, agencia especializada en información y precios energéticos. En ese contexto, “Argentina, Brasil y Guyana aparecen como algunas de las fuentes de crecimiento más relevantes fuera de Medio Oriente”.

En agosto la producción argentina de petróleo alcanzó los 943.000 barriles diarios y 72% de esa cifra surge de la formación no convencional de Vaca Muerta. A ese petróleo se lo conoce como Medanito y representa 92% del volumen exportado.

Con ese volumen, el mercado interno ya está cubierto. Las refinerías locales procesan cerca de 600.000 barriles diarios y tienen poco margen para aumentar esa capacidad. La diferencia entre lo que el país produce y lo que puede refinar deja un saldo exportable cada vez mayor.

El crecimiento de las ventas de petróleo impulsó la balanza comercial energética a un nuevo récord. Entre enero y agosto, las exportaciones de combustibles y energía alcanzaron los US$10.667 millones, mientras que las importaciones sumaron US$2.833 millones. El superávit fue de US$7.834 millones y ya superó el resultado de todo 2025. El 62% de las exportaciones energéticas se explican por el petróleo.

El recorrido del petróleo local hacia las refinerías de Tailandia comienza a tres kilómetros bajo tierra. Una vez extraído, separado y tratado, el crudo puede tomar distintos caminos. El sistema de caños de Oldelval lo transporta desde la Cuenca Neuquina hasta Puerto Rosales, pegado a Bahía Blanca, donde es almacenado y posteriormente enviado a las refinerías locales y a los buques para exportación.

Otra ruta conecta Vaca Muerta Norte con Puesto Hernández, en el límite entre Neuquén y Mendoza. Desde allí, parte del petróleo abastece la refinería de Luján de Cuyo y otra parte llega a Chile por un oleoducto que cruza la Cordillera de los Andes. Entre enero y agosto, Chile representó 22% del valor de las exportaciones de petróleo crudo.

En lo que va del año, Vista Energy concentró 27,7% de las exportaciones de Medanito. Le siguieron YPF (23,9%) y Chevron (22,4%). YPF destina gran parte de su producción a abastecer sus refinerías en el país. Sus exportaciones directas tuvieron como único destino a Chile. La compañía estaría iniciando en estos meses sus primeras exportaciones directas al mercado asiático.

No obstante muchas de las exportaciones del petróleo argentino no son realizadas por las operadoras, sino por las denominadas traders, como se conoce a las comercializadoras de materia prima.

Una de las principales jugadoras del mundo en este rubro es Trafigura, que ha logrado acaparar más operaciones en el país comercializando principalmente el petróleo de las productoras más chicas. De origen suizo y con casa matriz en Singapur, la empresa opera una refinería en Bahía Blanca y maneja la red de estaciones de servicio Puma Energy.

Hay otras traders como la suiza Mercuria, que es accionista de Phoenix Resources (petrolera con activos en Vaca Muerta) y que recientemente adquirió la refinería de Raizen en Dock Sud y la red de estaciones de servicio Shell. También aparecen la británica Vitol y, en menor medida, la suiza Glencore, conocida en el país por su participación en proyectos mineros.

Estimaciones para 2030

La matriz exportadora cambiará radicalmente a partir de 2027 con la puesta en marcha de Vaca Muerta Oil Sur, el caño que conectará los pozos petroleros con el océano Atlántico en Río Negro. La nueva terminal de Punta Colorada iniciará operaciones en marzo y habilitará en el mediano plazo que Argentina duplique sus volúmenes actuales de exportación de energía. Además, permitirá el ingreso de buques petroleros de gran tamaño -VLCC, por sus siglas en inglés-, que fortalecerán los envíos al sudeste asiático.

Según Argus, “esos buques reducen costos logísticos y mejoran la competitividad del crudo argentino en mercados de largo alcance como India, China y el sudeste asiático”.

Tanques de almacenamiento de petróleo en Punta Colorada, Río Negro.

“VMOS representa un cambio estructural: permitirá que Argentina pase de exportaciones concentradas principalmente en Estados Unidos y mercados regionales a competir de manera regular en Asia”, dijo a Clarín Ernesto Díaz, vicepresidente para Latinoamérica de la consultora noruega Rystad Energy.

“La entrada en operación de VMOS -y de otros proyectos de expansión de la capacidad de transporte- permitirá destinar la totalidad de la producción adicional a mayores exportaciones”, agregó Roberto Brandt, reconocido consultor del sector energético.

La producción de petróleo argentino, que este año podría alcanzar por primera vez en su historia el millón de barriles diarios, llegaría a 1.300.000 barriles en 2030 y a 1.600.000 en 2035, según cálculos de Rystad.

“Esto posicionaría a Argentina como un proveedor cada vez más relevante de crudo en el mercado internacional, especialmente en un contexto de diversificación de suministros por razones geopolíticas”, dijo Díaz.

Hacia 2030, el mercado asiático (más Australia) concentraría alrededor de 65% de las exportaciones de Medanito según las proyecciones de Rystad. En 2025, esos mercados representaron menos de 6% del valor de las exportaciones argentinas de petróleo. En 2026 ya representarán 28%.

“A corto y mediano plazo, nuestro país será un oferente marginal de petróleo y Gas Natural Licuado (GNL) en el mercado mundial, pero tendrá margen para aumentar gradualmente su incidencia en el largo plazo”, agregó Brandt.

La terminal Rosa Negra, en Puerto Rosales, es la principal salida al mundo del petróleo argentino y es operada por la empresa Otamerica.

La Argentina comenzó 2026 como la mayor productora de gas natural de América Latina, impulsada por el crecimiento de Vaca Muerta. Sin embargo, sus posibilidades de exportación todavía están condicionadas por la infraestructura disponible y se concentran en los países vecinos.

Entre enero y agosto, las exportaciones de este recurso alcanzaron los US$464 millones. Chile concentró casi el 93% de las ventas, con US$430 millones. El resto se distribuyó entre Uruguay y Brasil. Distintos proyectos buscan ampliar las conexiones regionales y convertir al gas de Vaca Muerta en una fuente de abastecimiento para otros mercados sudamericanos.

Es por eso que avanzó la opción líquida. A partir del próximo año está previsto que comience a operar el primer proyecto de exportaciones de gas natural licuado. Southern Energy utilizará un buque de licuefacción para enfriar el gas de Vaca Muerta, transformarlo en líquido y exportarlo por vía marítima desde Río Negro a Alemania. La escala sería mucho mayor a partir de la próxima década, cuando está prevista la puesta en marcha de Argentina LNG, el proyecto encabezado por YPF junto a la italiana ENI y la árabe XRG.

Y hay también una oportunidad para los líquidos del gas, como el propano y butano, que se utiliza, por caso, para las garrafas. Distintos estudios ven, en este segmento, inversiones por US$2.000 millones al año.

Mariano Espina

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