← Volver
ambito.com · hace 4 horas

El riesgo país escaló 10% en la semana y borró la baja por el efecto Brasil, pero el S&P Merval resistió la caída de Wall Street

ámbito.com

Las acciones y los bonos argentinos vuelven a operar bajo presión este viernes, mientras el mercado procesa el deterioro de los activos locales y mantiene la atención sobre las tasas internacionales y el escenario económico y electoral hacia 2027.

El riesgo país escaló 10% por la presión externa y las dudas sobre 2027, mientras el S&P Merval logró resistir la caída de Wall Street.

El riesgo país escaló 10% por la presión externa y las dudas sobre 2027, mientras el S&P Merval logró resistir la caída de Wall Street.

El mercado argentino intentó extender durante esta semana corta la recuperación impulsada por las elecciones de Brasil, aunque el rebote perdió fuerza a medida que el contexto internacional volvió a deteriorarse. En ese marco, el S&P Merval terminó con una suba semanal de 0,6%, aunque, medido en dólares, cerró prácticamente sin cambios, con una baja de 0,1%. A la vez, el riesgo país avanzó 59 puntos hasta los 648 puntos básicos, en el mayor salto semanal desde fines de septiembre.

Esta reversión de la tendencia estuvo vinculada, en buena medida, con la renovada presión sobre las tasas de interés en Estados Unidos, después de que una inflación mayorista en EEUU que mostró su mayor avance en más de cuatro años volvió a poner en duda la velocidad de la desinflación y elevó inicialmente las expectativas de una suba de tasas de la Fed.

Los activos argentinos cerraron con disparidad tras el fin de semana XXL.

Como resultado, los rendimientos de los Treasuries atravesaron fuertes movimientos durante la semana y alcanzaron niveles que presionaron sobre los activos de riesgo, aunque terminaron con una baja en el acumulado semanal. De esta manera, los picos de las tasas estadounidenses elevaron transitoriamente la presión sobre los mercados emergentes y limitaron el impulso que había generado Brasil, mientras el deterioro de los bonos argentinos también quedó condicionado por factores propios.

En ese contexto, los datos conocidos durante la semana ofrecieron señales contrapuestas sobre la economía argentina. Por un lado, la dinámica cambiaria, la inflación y las cuentas públicas mantuvieron señales de estabilización, mientras que, por otro, la evolución del crédito y algunos indicadores de actividad mostraron que la recuperación todavía enfrenta dificultades. Ese contraste quedó reflejado en los distintos segmentos de los activos locales y ayuda a explicar la dinámica que tuvieron durante la semana.

El frente cambiario aportó una de las principales señales favorables de la semana. El BCRA acumuló u$s914 millones en compras durante las primeras diez ruedas de octubre, casi el doble que en todo septiembre, en buena medida por la liquidación de dólares provenientes de emisiones corporativas y subsoberanas. De hecho, Econométrica señaló que la magnitud de las operaciones evidenció una “sobreoferta de dólares”, mientras las reservas brutas del BCRA superaron los u$s50.000 millones.

Por el lado de los precios, el IPC de septiembre aceleró a 1,9% mensual, frente al 1,7% de agosto, y el incremento estuvo explicado principalmente por los precios estacionales y regulados. En particular, los estacionales pasaron de caer 0,9% en agosto a subir 2,9% en septiembre, impulsados por las verduras, que aumentaron 12,5% en GBA, mientras que los regulados avanzaron 2,3%, por encima del nivel general, y se convirtieron en otro de los principales factores detrás de la aceleración.

En contraste, la inflación núcleo se mantuvo en 1,7% y acumuló cinco meses consecutivos por debajo del 2%, una señal de que la mayor inflación del mes no implicó un deterioro generalizado de la dinámica de fondo. En ese sentido, Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, consideró que el dato estuvo en línea con lo esperado y señaló que sostener el orden fiscal y monetario será clave para profundizar la desinflación.

Las subas de las tarifas de luz y gas estuvieron entre los principales factores que impulsaron la inflación de septiembre.

Las subas de las tarifas de luz y gas estuvieron entre los principales factores que impulsaron la inflación de septiembre.

A la vez, el frente fiscal volvió a mostrar una señal favorable, ya que las cuentas públicas registraron en septiembre un superávit primario de $1,43 billones y uno financiero de $0,98 billones, con lo que en los primeros nueve meses del año acumularon $13,7 billones y $3,3 billones, respectivamente. Además, los ingresos crecieron 2,4% real interanual, mientras el gasto primario cayó 0,9%, impulsado principalmente por Ganancias y los derechos de exportación. Sin embargo, la recaudación de IVA cayó 5,9% real, aunque mejoró 1,2% frente a agosto, por lo que continúa como un indicador relevante para seguir la evolución de la actividad.

En ese sentido, Sergio González, Head de la Oficina de Inversiones de Cohen, consideró que “el ancla fiscal es positiva y creemos que se va a sostener” y señaló que esto “le da sustento a los bonos y demás activos del Estado argentino para que mejoren sus precios”. Sin embargo, la mejora del frente fiscal todavía no alcanzó para revertir la presión sobre la deuda soberana en dólares, que siguió condicionada por el costo de financiamiento y las dudas sobre las necesidades de dólares hacia 2027.

En ese marco, el riesgo país avanzó 58 puntos hasta los 647 puntos básicos durante la semana, mientras los bonos soberanos en dólares volvieron a quedar bajo presión. El movimiento combinó el impacto de las tasas internacionales con las dudas sobre el financiamiento de los vencimientos en dólares de 2027, que mantuvieron elevada la prima exigida por los inversores.

A su vez, el Tesoro volvió a excluir el AO29 de la licitación, en un contexto en el que el bono rendía 11,8% al MEP y 13,8% al CCL, frente al 8,1% registrado al momento de su emisión. Ante ese costo de financiamiento, Finanzas optó nuevamente por no ofrecerlo y priorizó deuda en pesos. En este escenario, Cohen mantuvo al AO27 como alternativa para perfiles conservadores, ya que “paga cupones todos los meses y vence en su totalidad entre la primera vuelta y el posible balotaje, antes del cambio de mandato”, mientras que para quienes buscaran extender vencimientos recomendó el BOPREAL Serie 4.

Por su parte, la deuda en pesos mostró una dinámica más favorable, con un rollover de 136% en la licitación y una suba promedio de 0,7% en los instrumentos de tasa fija. En particular, la BONCAP a abril rindió 2,12% mensual, por encima del 1,8% de inflación esperada, mientras los duales TAMAR/dólar linked ofrecieron una alternativa para atravesar el período electoral con cobertura cambiaria. En ese sentido, Cohen destacó que estos instrumentos pagan el máximo entre la TAMAR y la depreciación del tipo de cambio.

La inflación de EEUU elevó las expectativas de una suba de tasas y presionó sobre la deuda argentina, aunque los comentarios de Warsh trajeron alivio al mercado.

La inflación de EEUU elevó las expectativas de una suba de tasas y presionó sobre la deuda argentina, aunque los comentarios de Warsh trajeron alivio al mercado.

El S&P Merval logró estabilizarse, pero los bancos continuaron entre las acciones más castigadas

Mientras la deuda absorbió con mayor intensidad el aumento de la prima de riesgo, las acciones argentinas mostraron una dinámica más estable durante la semana, aunque también estuvieron condicionadas por la volatilidad de los mercados internacionales. En ese marco, el S&P Merval avanzó 0,6% en pesos, aunque medido en dólares terminó prácticamente estable, con una baja de 0,1%. Sin embargo, el comportamiento del índice ocultó una marcada dispersión entre sectores y compañías.

En particular, los bancos continuaron entre los segmentos más castigados, en un contexto en el que el aumento del riesgo país se sumó a las dudas sobre la evolución de la morosidad. Así, durante la semana Galicia cayó 2,2% y Macro 1,4%, mientras que BBVA y Supervielle también mostraron retrocesos. Según IEB, además de la sensibilidad del sector al riesgo local, el mercado siguió prestando atención a la evolución de los créditos en mora. En ese sentido, la base CENDEU anticipó una baja de la morosidad de las familias de 12,9% a 12,8% en agosto, la primera desde 2024, mientras el stock de personas en situación 2 retrocedió 2,7%. De esta manera, una recuperación más firme del crédito podría convertirse en un catalizador para las acciones bancarias, aunque su impacto dependerá de la velocidad con la que mejore el financiamiento.

En contraste, las acciones petroleras encontraron un respaldo en la suba del crudo internacional, en medio de las tensiones en Medio Oriente y los riesgos sobre la oferta. En ese contexto, YPF fue el ADR argentino de mejor desempeño en Wall Street, con una suba de 4,12%, favorecida por el avance del petróleo

YPF lideró los ADRs argentinos, impulsada por la suba del petróleo internacional.

YPF lideró los ADRs argentinos, impulsada por la suba del petróleo internacional.

Por último, el contexto internacional volvió a limitar la recuperación de los activos argentinos, en una semana marcada por la volatilidad de las tasas de EEUU y la suba del petróleo. En ese marco, el IPC de septiembre avanzó 0,6% mensual y 3,7% interanual, mientras la inflación núcleo subió 0,3% y 2,6%, por encima de lo esperado. A su vez, el PPI trepó 1,3% mensual y 6,3% interanual, su mayor avance en más de cuatro años, impulsado en parte por un salto de 10,8% en los costos energéticos.

Como consecuencia, los Treasuries alcanzaron picos durante la semana y elevaron transitoriamente la presión sobre los activos de riesgo. La probabilidad de una suba de tasas de la Fed en octubre llegó a superar el 50%, aunque los comentarios posteriores de Warsh la redujeron por debajo del 15%, moderando la tensión hacia el cierre.

En paralelo, el Nasdaq cayó 4,5% y el S&P 500 perdió 1,9%, mientras el Dow Jones avanzó 0,7%, con una mayor presión sobre las acciones tecnológicas por su sensibilidad a las tasas, mietnras que los buenos resultados de los bancos estadounidenses ofrecieron un contrapeso, aunque no alcanzaron para revertir la volatilidad.

Al mismo tiempo, el petróleo sumó presión sobre las expectativas de inflación. El Brent avanzó cerca de 5% hasta u$s109,86 y el WTI trepó 10,4% hasta u$s101,41, ante las tensiones en Medio Oriente y los riesgos sobre Ormuz. A ello se sumó el huracán Isaías, que dejó temporalmente fuera de mercado más del 70% de la producción offshore estadounidense, junto con nuevos ataques sobre infraestructura energética y refinerías rusas.

El huracán Isaías interrumpió parte de la producción petrolera de EEUU y agregó presión sobre la oferta de crudo.

El huracán Isaías interrumpió parte de la producción petrolera de EEUU y agregó presión sobre la oferta de crudo.

De cara a la próxima semana, el mercado seguirá atento a la evolución de las tasas de EEUU y a nuevas señales de la Fed, especialmente después de la volatilidad generada por los últimos datos de inflación. A la vez, el petróleo y la evolución de las tensiones en Medio Oriente seguirán siendo variables clave, tanto por su impacto sobre la inflación como por sus efectos sobre las acciones energéticas.

En paralelo, la temporada de balances cobrará mayor relevancia con los resultados de Meta, Netflix, GE Aerospace, IBM, Lam Research y American Airlines, que permitirán evaluar si la fortaleza de las ganancias corporativas logra compensar el escenario financiero más exigente.

el s&p merval en dolares reboto mas de 1%, pero volvio a subir el riesgo pais

Director: Gabriel Morini - Propietario: Nefir S.A. - Domicilio: Olleros 3551, CABA - Copyright © 2019 Ambito.com - RNPI En trámite - Issn 1852 9232 - Registro DNDA en trámite - Todos los derechos reservados - Términos y condiciones de uso

Dos Al Cubo