La otra cara de las deudas familiares: la morosidad con las cadenas de retail es casi cuatro veces mayor a la de los bancos
El nivel de morosidad que se observa desde comienzos de año tanto en bancos tradicionales como en billeteras virtuales alcanzó un nivel muy alto del que es muy difícil bajar. Tanto desde las entidades como desde el Gobierno se encargan de afirmar que “lo peor ya pasó”, y que a partir de ahora la curva comenzará a bajar, aunque por el momento lo que se ve es que la evolución se planchó, es decir que, al menos, no crece.
Los números que muestran tanto bancos como billeteras son altos, está claro, pero una situación mucho más compleja –desde lo numérico- es la que atraviesan los bancos y financieras en manos de las cadenas de supermercados. Si se toma en cuenta el promedio del nivel de mora que se da en esta rama del retail, casi que cuadruplica la media de la banca tradicional. Mientras que estos últimos se acercaron al 12,8% en agosto, en las entidades dependientes de los supermercados la mora tocó el 40,4%.
Tal como ocurrió con el rojo del resto del sistema, la disparada que se observó en el último año fue muy importante. Hace exactamente un año, en agosto de 2025, la mora alcanzaba al 20,1% de los que habían tomado los servicios de las cadenas. Lo que las financieras de los supermercados tienen todavía por cobrar son $ 1.139 millones. Así surge de un relevamiento realizado por la consultora EcoGo, en base a los datos que maneja el Banco Central de la República Argentina (BCRA).
Coto, La Anónima, Cencosud y Carrefour son las supermercadistas que hoy operan en el segmento financiero -ya sea con préstamos, el otorgamiento de tarjetas de crédito, contratar un seguro y hasta abrir una cuenta remunerada-, y todas hacen frente a esta situación, aunque con realidades muy diferentes.
Coto es, por bastante diferencia, la cadena que mejor parada se encuentra en este escenario, aunque no puede escapar la realidad sectorial, que muestra un salto importante en el último año. Hoy maneja un nivel de mora del 8,6%, aunque en agosto del año pasado era del 3%, es decir que su nivel de mora casi se triplicó. El saldo que todavía tiene pendiente de cobro totaliza $ 6.000 millones.
Tarjeta Cencosud –de la chilena Cencosud, que maneja los supermercados Disco, Vea y Jumbo, y Blaisten, la cadena dedicada a la provisión de artículos para las reformas en el hogar- es una de las que presenta una mayor variedad de productos, y se ubica en el segundo lugar de las empresas con menor rojo, aunque ya muy por encima de la marca de Coto. Según los datos del BCRA cargaba en agosto pasado una mora del 30,1%, contra el 14,3% que había alcanzado en el mismo mes del año anterior. El monto que se encuentra en situación irregular es de $ 494.000 millones, el más alto de las cuatro cadenas más importante del mercado local.
Tarjetas del Mar –de la cadena patagónica La Anónima, de la familia Broun-, es otra de las que afronta un rojo importante. De acuerdo con los cálculos oficiales, el 32,5% de su cartera se encuentra en mora, muy por encima del 12,8% de agosto del año pasado. En este caso, el rojo asciende a los $ 170.000 millones.
El Banco de Servicios Financieros S.A. (BSF), de Carrefour, es la que presenta una situación más compleja. Su nivel de mora está muy por encima del resto, y tocó en agosto pasado el 54,6%, un contraste muy importante si se lo compara con el 29,6% que registraba en el mismo mes de 2025. La cartera en rojo que tenía la entidad hasta agosto sumaba $ 467.000 millones.
“Nuestra prioridad es ofrecer facilidades que les permitan a nuestros clientes ordenar sus finanzas. Estamos ofreciendo opciones que tienen un muy buen nivel de aceptación”, aseguraron desde Carrefour Banco ante la consulta de Clarín.
En 2026 la morosidad en el crédito a los hogares registra una trayectoria ascendente. En el segmento de las billeteras virtuales y fintech, la tasa creció de forma ininterrumpida durante 21 meses consecutivos. El nivel de atraso comenzó el año en torno al 24% en enero y hoy se ubica en el 33,9%, superando los registros máximos alcanzados durante la pandemia de 2020.
La morosidad en la banca tradicional tuvo un comportamiento similar. El nivel de atraso en los bancos pasó de 10,3% en enero hasta alcanzar su punto más alto en julio, con un 12,9%, y hoy se muestra levemente estable, con un 12,8% luego de impulsar la refinanciación de las deudas.
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