“Están totalmente desesperados”: la odisea de los productores para sacar más de 60.000 animales de las islas por la crecida del Paraná
Son momentos de angustia y urgencia para los ganaderos correntinos que producen en las islas y zonas aledañas al río Paraná, que viene creciendo de manera sostenida y que promete dejar bajo agua a la gran mayoría de los terrenos insulares de la provincia.
Según el Instituto Nacional del Agua (INA), la altura del río en Iguazú alcanzó este martes los 28,65 metros, lo que implica un crecimiento 4,35 metros en solo un día, ya superando el nivel de evacuación. Si a esto se suma la apertura de las compuertas de Yacyretá, es un hecho que río abajo la crecida acortará tiempos y que también tendrá un fuerte impacto en la zona insular.
Esto se puede ver en el reporte del INA: en la ciudad de Corrientes, el río creció 33 centímetros en un día hasta los 5,32 metros, mientras que en Goya el incremento fue de 9 centímetros y se ubicó en 4,68 metros, todavía lejos de los 5,70 metros de evacuación. No obstante, con una tendencia de 10 centímetros diarios, en solo una cuestión de tiempo llegar a ese nivel.
Así lo entienden los ganaderos de los departamentos correntinos de Bella Vista y Goya - ubicados en el oeste de la provincia en la costa del río - que producen en la zona de islas y que se encuentran hace días llevando a los animales a tierra firma y a los campos altos, algunos arreando las vacas a nado y otros, los que se encuentran río adentro, en barcazas. La tarea no es nada fácil: se estima que hay cerca de 60.000 cabezas en la zona.
En diálogo con Clarín Rural, el presidente de la Sociedad Rural de Bella Vista, Fabián Gotardo, sostuvo que si bien hace varios días que los productores están trasladando los animales al “continente”, hay mucho que todavía no lo pudieron hacer porque “no consiguen campo firme para llevar a los animales”.
“Ahora el tema es que, para la semana que viene, se espera el pico de la crecida. Pero la mayor parte de las cabezas de la isla están saliendo y hay muchos en los carrizales (zonas en las costas o en islas cercanas a la misma), y ahí es más fácil. Pero lo cierto es que el agua se nos viene”, redondeó Gotardo.
Según comentó el dirigente rural, en el departamento hay dos barcazas operativas que trasladan a 30 animales por lote. En total tienen que trasladar de las islas más “río adentro” unos 1200 a 1500 cabezas, propiedad de 30 productores fijos de las zonas insulares y que solo se van cuando vienen las crecidas. No obstante, en islas cercanas a las costas o en zonas inundables aledañas hay entre 20.000 y 25.000 animales.
En Goya hay más animales todavía: se estima que en producción, según la última campaña de vacunación contra la aftosa, hay 37.400 cabezas, que ya están siendo trasladadas.
En este sentido, Santiago Decotto, presidente de la Sociedad Rural local, indicó que “ya muchos productores vendieron parte de su rodeo, sobre todo lo que sea gordo, y están llevando las cabezas a tierra firme”.
“Lo que podía salir por arreo, ya salió y los otros están saliendo en tres barcazas operativas que prestan servicio, además las barcazas propias de los grandes productores, que en algún momento darán una mano”, dijo Decotto.
El titular de la SR de Goya marca que el río viene creciendo entre 8 y 10 centímetros por días y que “es una tendencia que continuará y seguirá incrementándose y es muy difícil que alguna isla resista”.
Hugo Oliva es un ganadero isleño en Bella Vista y también posee una barcaza con la cual hace el traslado de animales, aunque no comercialmente, por lo cual puso a disposición su embarcación para ayudar a sus colegas.
En diálogo con Clarín Rural, Oliva comentó que los isleños ya venían sacando animales con antelación, sobre todo aquellos que consiguieron campos en el continente, pero “los que no, en este momento están totalmente desesperados, porque el agua le empieza a tapar todas las tierras".
“La gente que pudo sacar, que está más cerca de Bella Vista y tienen dos horas de camino, más o menos a la zona del carrizal o islas que están pegadas a la ciudad, van sacando los animales a nado, pero hay gente que quedó encerrada y totalmente aislada en las islas y están esperando para poder sacar los animales, porque no tienen otra forma. No hay en el departamento barcos que hagan flete, que se dediquen a eso, entonces se complica todo”, dijo Oliva.
Para el productor, si el río sigue creciendo a este ritmo, la totalidad de las islas van a quedar bajo agua. Por eso, es central que los ganaderos saquen sus animales: “una vez que están en un lugar seco y seguro, ya está. Después, se les tendrá que comprar alimento, pero el problema más grave fue resuelto”, aunque también remarcó que hoy un “abuso” por parte de los dueños de los campos en oferta para alojar los animales, asegurando que “piden lo que no vale”.
No obstante los esfuerzos, hay dos cuestiones que Oliva tiene en claro: una es que va a haber mortandad de animales y, la otra, es que no van a poder volver a las islas por un tiempo.
“Van a quedar animales, no se van a poder sacar todos y eso se va a traducir en mortandad. Por eso le comentaba ayer a la gente de la sociedad rural que esto va a ser algo trágico también, porque hay gente que no va a tener recursos para sacarlos y no porque no quieran, sino porque no se da a vasto”, comentó.
Por último, sentenció: “los productores con los que hablé, van a esperar nomás que pase todo lo que sea la crecida hasta marzo o abril y después volverán a entrar cuando ya no haya más peligro de creciente. La gente no se arriesga más y los que están sacando ahora van a tratar de meterlos en ferias de remate y después quedarse con algunas madres y cuidarán lo que puedan”.
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