Malvinas: el Reino Unido prepara un escudo legal para proteger a las empresas petroleras de las sanciones de Milei
En el contexto de una escalada histórica tras la presentación de Argentina en el Tribunal del Mar para frenar la explotación de hidrocarburos en las Islas Malvinas, el gobierno británico anunció que aplicará su legislación para crear una suerte de “escudo legal” para las compañías británicas que buscan negocios en el Atlántico Sur.
La decisión fue comunicada este último martes 13 por la administración laborista de Andy Burnham que anticipó que utilizará las facultades previstas en su legislación de Protección de los Intereses Comerciales (Protection of Trading Interests, PTI) para evitar que empresas y ciudadanos británicos se vean obligados a cumplir medidas argentinas que Londres considera extraterritoriales.
La iniciativa todavía requiere normas complementarias. Pero la respuesta llega en plena escalada por el proyecto Sea Lion, donde la israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper buscan empezar la explotación a partir de 2027, y luego del pedido argentino de medidas cautelares ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar.
Según el comunicado oficial, el Gobierno británico presentará legislación secundaria para ponerlo en marcha lo antes posible, con el objetivo de que entre en vigor antes de fin de año. El alcance de la iniciativa estará limitado a las medidas argentinas de carácter extraterritorial que afecten actividades vinculadas con las Malvinas.
A grandes rasgos, no queda claro cómo será esta legislación efectiva, pero sería una suerte de obligación para las empresas -una protección por Londres- de no cumplir con sanciones extraterritoriales -o sea las ordenadas por Argentina- dentro de la jurisdicción británica. Y como el Reino Unido considera a las Islas Malvinas, las Georgias del Sur y las Sandwich del Sur como sus Territorios de Ultramar quedarían dentro de ese régimen protegido. El punto es qué pasaría en la escena internacional. Las sanciones argentinas parecen más exitosas a la hora de desestabilizarlas.
“Actuaremos cuando la Argentina busque obstaculizar la actividad comercial legítima del Reino Unido”, afirmó el secretario de Comercio británico, Jonathan Reynolds. El canciller Ed Miliband, por su parte, acusó al gobierno argentino de intentar intimidar a empresas y particulares involucrados en actividades comerciales que el Reino Unido considera legales.
A su vez, en un contexto donde sin dudas las compañías han sufrido una fuerte baja de sus acciones, la diplomacia londinense también hizo una movida ante Interpol, según el diario The Guardian. El diario británico contó que el gobierno de Burnham había enviado una carta a los cuarteles centrales de la policía internacional, en Lyon, Francia para advertir que los pedidos argentinos de notificaciones rojas -conocidas como red notices- contra personas vinculadas con el proyecto petrolero deberían considerarse políticamente motivados.
Sostienen que en las personas alcanzadas por las sanciones argentinas habría ciudadanos británicos. Y que ello busca intimidar a individuos y empresas para que abandonen sus actividades en las islas.
Pero según The Guardian, Interpol habría respondido que respetará su estatuto y que respetará el artículo 3 de su Constitución, que le prohíbe intervenir en asuntos de carácter político.
Desde que Donald Trump manifestó con cierta ambigüedad que podría cambiar la posición diplomática de neutralidad sobre el conflicto de soberanía de las Islas Malvinas, el gobierno de Milei tomó impulso para endurecer su posición. El mileismo apretó el acelerador para que, de mínima, Navitas y Rockhopper no empiecen a extraer el crudo de las Malvinas en un año electoral.
Desde entonces el gobierno de Burnham viene defendiendo un derecho de “autodeterminación” de los isleños que Argentina y las Naciones Unidas no les reconoce. Y recuerda que quieren ser británicos.
La cuestión Malvinas unió a conservadores y laboristas en el Reino Unido. La ministra del Foreign Office para los Territorios de Ultramar, Caribe, y Tecnología Global, Uma Bukaram dijo: “El Reino Unido se mantiene hombro con hombro junto a los habitantes de las Islas Falkland. Siempre apoyaremos su derecho a determinar su propio futuro, y hoy hemos anunciado nueva legislación de Protección de los Intereses Comerciales para defender a las empresas británicas de las medidas internas argentinas”.
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