El secretario de Relaciones Exteriores británico autorizó la explotación petrolera en Malvinas y crece la tensión con la Argentina
A pesar del ultimátum de Javier Milei y de la decisión del gobierno argentino de concurrir al Tribunal del Mar para frenar la explotación petrolera en las Islas Malvinas, Gran Bretaña avanza. En las últimas horas trascendió que Ed Miliband, secretario de Relaciones Exteriores del Reino Unido, autorizó el desarrollo del yacimiento petrolero Sea Lion.
La confirmación fue difundida por Navitas, la compañía israelí que lidera el proyecto junto con la británica Rockhopper, a la espera que durante el transcurso del día el Gobierno británico haga lo propio de manera oficial, según publicó hoy el diario The Telegraph.
El proyecto, según las estimaciones citadas por las empresas, podría empezar a producir el próximo año y alcanzar una capacidad de hasta 180.000 barriles diarios.
Con la tensión con la administración Milei más latente que nunca, el aval también podría generar críticas dentro del Partido Laborista y entre organizaciones ambientalistas. La controversia se explica, en parte, por el contraste con la política de Miliband en el Mar del Norte: como secretario de Energía, impulsó el freno a nuevas exploraciones de petróleo y gas en esa zona.
Andrew Bowie, responsable de Energía del Partido Conservador en la oposición, celebró la autorización, pero cuestionó ese contraste. “Plantea la pregunta de por qué el Partido Laborista sigue postergando las decisiones sobre el Mar del Norte”, dijo. Y agregó: “¿Por qué Ed Miliband, el hombre que bloqueó las perforaciones en el Mar del Norte, está dispuesto a permitirlas en el Atlántico Sur, pero no frente a las costas de Escocia?”.
Bowie también criticó las demoras en la definición de proyectos gasíferos británicos y atribuyó la postergación a la presión de activistas. “El Gobierno no tiene excusas para seguir vacilando y demorando las decisiones”, afirmó.
La autorización se encuadra en la Ordenanza de Minerales Costa Afuera de las Malvinas de 1994, que regula la actividad petrolera y gasífera en aguas del archipiélago. Según esa norma, el gobernador puede conceder licencias de exploración o producción con el consentimiento del secretario de Relaciones Exteriores británico.
Sea Lion está ubicado a unos 240 kilómetros al norte de las islas, en aguas de aproximadamente 500 metros de profundidad. Navitas comenzó a perforar a principios de este año y prevé desarrollar 23 pozos en el sector norte del yacimiento. El plan contempla utilizar dos buques de producción para procesar y transportar el crudo.
El proyecto tiene además una dimensión política y estratégica. Richard Tice, portavoz de Energía del partido Reform UK, sostuvo que maximizar la exploración en torno a las islas es una cuestión de seguridad energética para el Reino Unido. “Esto debería fortalecer nuestra posición frente a la Argentina, no debilitarla”, afirmó.
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