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infobae.com · hace 17 horas · Brenda Struminger

La interna del Gobierno amenazó con reactivarse esta semana, pero intentan apaciguarla

Infobae

La interna del Gobierno se mantiene en tensa calma desde hace casi cinco meses, cuando el “affaire Rufus” llevó las diferencias entre libertarios a su máxima expresión. En los últimos días, sin embargo, reaparecieron roces entre funcionarios y legisladores de Milei de bandos opuestos, que intentaron contener.

Tras aquel fuerte cruce de mayo -el primero donde se atacaron con nombre y apellido por la cuenta anónima @PeriodistaRufus, que Santiago Caputo y el Gordo Dan atribuyeron a Martín Menem—, las Fuerzas del Cielo aceptaron no meterse en los asuntos de “la política” (partidaria, legislativa, etc) que los Menem siempre reclamaron como propios. Los riojanos, a su vez, frenaron la contraofensiva lanzada contra sus “enemigos”. Desde entonces, cada sector consideró conveniente mantenerse en el molde. Pero durante los últimos días se activaron nuevos focos de incendio.

El primero llegó por el resultado en las elecciones en Brasil. Tras el triunfo de Flávio Bolsonaro en la primera vuelta contra Lula da Silva, y a la espera del ballotage, la joven militancia libertaria en redes, identificada con Caputo, lamentó que el año pasado no se les haya dado un espacio equivalente a los suyos. Y en el karinismo se sintieron atacados.

Ahí se produjo el cruce entre el legislador bonaerense Agustín Romo -quien planteó primero ese señalamiento- y la diputada nacional por Santa Fe, que responde a Karina Milei, Romina Diez.

Diez le respondió al tuitero, asiduo visitante de las oficinas de Caputo. Y después hizo lo propio con varios tuiteros libertarios de las FFCC que salieron a criticarla con vehemencia. Según afirmaron en ambos campamentos, esas respuestas fueron espontáneas y a título personal. En la Casa Rosada sostuvieron que Romo solo expresó una opinión; del lado de Diez, que ella avanzó porque sintió genuinamente que el planteo era injusto. De ambos lados quisieron apaciguar la discusión, que se descontroló entre inorgánicos en redes.

Agustín Romo

Un dirigente de la militancia digital insistió a Infobae, después: “Los que pone Romina son todos jóvenes terceras líneas liberales sin serlo. Quisieron copiarnos y no les salió. Los cielistas hicimos un grupo de élite y nos sacaron del medio. Ahora nos quieren copiar, pero son nuestro Temu. No tienen aura”. El joven dirigente de ese mundillo lo dijo convencido y dolido porque LLA “dejó de ser el recambio, para transformarse en un partido tradicional”.

La discusión sobre los jóvenes quedó atada a los lugares en 2027. En el sector de Karina Milei, ante eventuales intenciones de los jóvenes de las Fuerzas del Cielo de competir, anticipan que el año próximo es muy posible que haya incluso menos lugares que en las nóminas de las legislativas del 25. “No tienen en cuenta que el año que viene puede estar todavía más complicado porque van a haber menos espacios. Muchos de los nuestros reeligen, y además están los acuerdos políticos que va a haber que respetar”, aseguran. Mientras tanto, Sebastián Pareja, presidente de LLA en la Provincia, dio impulso a un masivo acto con jóvenes bonaerenses, que concretó ayer, y sus seguidores lanzaron un spot en redes con una actuación de mileístas de veintipocos años que reivindicaban su figura. En Rosario, tambiénayer, Romina Diez encabezó un evento de “Juventud LLA Santa Fe“ que anoche, tarde, resaltó en sus redes.

Acto Karina Milei en CABA - La Libertad Avanza - Martín Menem - Sebastián Pareja

El otro tema clave fue la posición sobre el Islam, y allí los roles se invirtieron. Así como Romo no le contestó a Diez, los Menem no les respondieron a Daniel Parisini, alias ”el Gordo Dan", cuando los asoció a supuestos aprietes tras la denuncia que le hizo el Centro Islámico para, dijo, cercenar su libertad de expresión. El antecedente es de fines de diciembre, cuando el tuitero cuestionó al Islam y Zulemita Menem le respondió con una carta pública.

Y hay quienes coincidieron en interpretar el plan —aún incierto— del ministro de Justicia karinista, Juan Bautista Mahiques, de demandar a Irán ante la Corte Internacional de Justicia por el atentado a la AMIA como un modo de contar con una medida equivalente a la ley de Defensa de la Soberanía Nacional, que se le atribuye a Santiago Caputo. Esa ley, enviada al Congreso el 17 de septiembre, va más allá de Malvinas: crea un Consejo de Seguridad Nacional y un registro de personas y entidades vinculadas al terrorismo. O, quizá, fue una manera de congraciarse con Milei, siempre dispuesto a mejorar aún más la relación con Israel.

La discusión de fondo es la que mantienen Javier y Karina Milei. Según cuentan altas fuentes del oficialismo, los hermanos volvieron a tener un encontronazo hace casi tres semanas, cuando Milei dispuso una reestructuración en Olivos que terminó con la salida de Belén Agudiez, subsecretaria de Planificación General y una de las manos derechas de Karina. Desde entonces negaron cualquier diferencia públicamente. Pero quienes los frecuentan admiten que el vínculo estuvo tenso.

En las Fuerzas del Cielo aseguran que los Menem, con el aval de Karina Milei, muchas veces “hace lo contrario de lo que quiere el Presidente”: por ejemplo, acercar posiciones e incluso ayudar a Claudio “Chiqui” Tapia, pese a que Milei pretende avanzar contra la conducción de la AFA. En la oposición están convencidos de que estas supuestas diferencias son parte de un juego de “policía bueno y policía malo” para disimular intenciones que en realidad están consensuadas. Pero en el Gobierno aseguran que son reales (y las lamentan).

La disputa sigue latente, pero ambas tribus buscan bajar el tono. La paz no responde a una sintonía: el único acuerdo vigente es no meterse en terreno ajeno. Hasta ahora lo respetan, aunque los chispazos parecen inevitables

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