Una nueva zona franca uruguaya abre en Colonia y sale a ofrecer los beneficios fiscales a empresas argentinas
Uruguay tiene desde hace décadas un régimen de zonas francas que ofrece amplios beneficios impositivos a las empresas que se instalan allí para desarrollar determinadas actividades. Varias compañías argentinas, como MercadoLibre y Globant, ya utilizan este esquema desde Montevideo. Ahora, una iniciativa privada busca llevar ese modelo por primera vez a Colonia del Sacramento y aprovechar la cercanía con Buenos Aires para atraer nuevas operaciones del otro lado del Río de la Plata.
Zona Franca del Plata (ZFDP) inaugurará el próximo 19 de noviembre un complejo corporativo destinado exclusivamente a empresas de servicios. El proyecto demandó una inversión de US$ 26 millones y fue autorizado por el gobierno uruguayo en 2023 para explotar una zona franca privada durante 30 años.
La iniciativa todavía no tiene empresas instaladas. Para incorporar usuarios, debe esperar a que finalice la construcción y se concrete la habilitación del complejo. Sin embargo, según explicaron sus responsables durante una presentación realizada en la Embajada de Uruguay en Buenos Aires, todo el interés empresarial que recibieron hasta el momento provino de Argentina.
Entre los potenciales usuarios aparecen estudios jurídicos y contables, consultoras, asesores de inversión, fintech, compañías financieras, desarrolladoras de software y empresas que prestan servicios corporativos o tecnológicos para clientes del exterior.
Uruguay cuenta con zonas francas desde hace décadas y Montevideo ya tiene complejos destinados especialmente a empresas de servicios, como Aguada Park, WTC Free Zone y Zonamerica.
Entre las que operan o han operado desde zonas francas uruguayas aparecen Mercado Libre, Globant, Etermax, Intraway y Despegar, además de distintos estudios jurídicos.
El diferencial que busca explotar ZFDP es geográfico. Será la primera zona franca dedicada exclusivamente a servicios de Colonia y busca aprovechar la mayor cercanía con Buenos Aires.
El régimen general de zonas francas de Uruguay tiene, entre sus beneficios tributarios, la exoneración del Impuesto a las Rentas de las Actividades Económicas (IRAE), cuya alícuota general fuera del régimen es del 25%. Los usuarios también cuentan con exenciones del Impuesto al Patrimonio, IVA y otros tributos nacionales para las actividades comprendidas en el régimen.
Para operar desde una zona franca, sin embargo, una empresa debe constituir un vehículo específico, registrar su contrato de usuario y presentar un plan de negocios ante el Ministerio de Economía y Finanzas uruguayo.
También existen exigencias respecto de la composición del personal. Como regla general, el régimen establece que al menos el 75% de los trabajadores debe ser uruguayo. Para las empresas de servicios, esa proporción puede reducirse, previa autorización, al 50%. Por cada empleado extranjero, uno uruguayo.
Los empleados extranjeros pueden optar por tributar el Impuesto a las Rentas de los No Residentes (IRNR), que aplica una tasa fija del 12% sobre la remuneración y grava, para trabajadores dependientes, el trabajo desarrollado en Uruguay. El régimen general del IRPF, en cambio, contempla tasas progresivas que van del 10% al 36%, además de mínimos y deducciones.
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