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perfil.com · hace 19 horas · Giselle Leclercq

Los bolsonaristas que buscaron refugio en Argentina apuestan al regreso de Bolsonaro en Brasil

bolsonaristas en Argentina

Flávio Bolsonaro aseguró que, si gana las elecciones en Brasil, su primera medida será liberar a su padre. La promesa despierta expectativas en la derecha regional, entre los bolsonaristas y también en un grupo muy específico: los cerca de 300 brasileños que solicitaron refugio en la Argentina y aseguran ser víctimas de persecución política. Llegaron al país de manera irregular después de que se abrieran causas en su contra por el asalto a las sedes de los tres poderes en Brasilia, el 8 de enero de 2023. Desde entonces, buscan regularizar su situación migratoria y conseguir protección del Estado argentino. Sin embargo, con los resultados del 4 de octubre abrieron una nueva ventana de oportunidad.

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“Existen perspectivas de alcanzar justicia en Brasil, sobre todo gracias a la obtención de una mayoría de parlamentarios contrarios a los abusos de la Corte Suprema. Los propios escándalos de corrupción que involucran a Alexandre de Moraes (el juez que dictó las condenas) también sugieren que pronto habrá justicia para estos brasileños. Una eventual victoria de Flávio Bolsonaro, sin duda, contribuirá a lograr justicia para estas personas, ya que representará una fuerza política adicional a favor de esta causa”, aseguró a PERFIL Ezequiel Sousa Silveira, abogado e integrante de la Asociación de Familiares y Víctimas del 8 de Enero (ASFAV).

De los 300 bolsonaristas que solicitaron refugio en Argentina, 60 tienen pedidos de extradición solicitados por el gobierno brasileno. La gran mayoría, según contó Sousa Silveira, ya cuenta con el estatus de refugio profesional. Durante el tiempo que llevan en el país, seis fueron detenidos bajo el régimen de arresto domiciliario con monitoreo electrónico.

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En marzo, el grupo celebró. Joel Borges Corrêa, uno de los seis detenidos, obtuvo el refugio definitivo en Argentina, lo que puso fin a su proceso de extradición. Su historia funciona como “caso testigo” para los bolsonaristas. “Los demás procesos continúan en trámite ante la CONARE sin que hasta el momento se haya emitido una decisión”, agregó el abogado.

La CONARE es la Comisión Nacional para los Refugiados, depende de Migraciones y se encarga de recibir, evaluar y resolver las solicitudes de reconocimiento de la condición de refugiado. Ante la pregunta de PERFIL, el organismo respondió que todos las consultas se deben presentar a través de solicitudes de acceso a la información pública.

El grupo de los boslonaristas representa uno de los temas más sensibles en términos de funcionamiento democrático. El grupo sostiene que el gobierno de Lula da Silva los persiguió, que fueron condenados de manera injusta y que tuvieron que escapar porque no tuvieron más opción. La mayoría niega haber tenido participación en acciones que puedan configurarse como un golpe de Estado y subrayan que su presencia el 8 de enero en las manifestaciones solo era una forma de expresión política. El tiempo que pasaron presos en Brasil, cuentan, fue en pésimas condiciones humanitarias y su estadía en Argentina, repiten, está sostenida de forma precaria.

Sin embargo, esa no es la única lectura. Revista Crisis replicó en argentina un trabajo de The Intercept Brasil, que reconstruyó las redes bolsonaristas que ayudaron a los prófugos del 8 de enero a instalarse en la Argentina. La historia documentó casos de personas que fueron condenadas por acciones criminales concretas y describió una trama de asistencia jurídica, económica y logística para quienes escaparon de Brasil.

Hay poca información actualizada sobre la situación de los bolsonaristas en Argentina. Buena parte del grupo se mantiene activo en redes sociales y también en política. Es habitual encontrarse con ellos en los actos de La Libertad Avanza, donde suelen ir con banderas de Brasil y carteles que piden justicia.

En diciembre de 2025, el juez federal Daniel Rafecas ordenó la extradición a Brasil de un grupo de brasileños condenados a penas de entre 13 y 17 años de prisión por su participación en los ataques del 8 de enero. La decisión alcanzó a Joel Borges Corrêa, Joelton Gusmão de Oliveira, Rodrigo de Freitas Moro, Wellington Firmino y Ana Paula de Souza. La resolución se produjo después de un juicio oral en la Argentina y fue apelada ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

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En paralelo a la decisión de Rafecas, la CONARE concedió el refugio definitivo a Borges Corrêa. La decisión suspendió su proceso de extradición y le permite permanecer en la Argentina.

Borges Corrêa, un camionero brasileño de 47 años oriundo de Santa Catarina, participó de las movilizaciones del 8 de enero de 2023 en Brasilia. PERFIL tuvo acceso a su declaración ante la CONARE, donde contó que viajó a la capital brasileña porque creía que la convocatoria era una protesta contra políticas del gobierno de Da Silva relacionadas con el aborto y las drogas. Aseguró que, cuando llegó a la Plaza de los Tres Poderes, los destrozos ya habían comenzado y que se refugió en el Palacio de Planalto para protegerse de los gases lacrimógenos.

Borges Corrêa fue detenido, permaneció alrededor de siete meses en prisión y luego obtuvo la prisión domiciliaria con una tobillera electrónica. En abril de 2024, cuando temió que volverían a encarcelarlo, se quitó el dispositivo y cruzó la frontera hacia la Argentina sin pasar por un control migratorio. En Brasil fue condenado a 13 años y seis meses de prisión por delitos que incluyen intento de golpe de Estado, abolición violenta del Estado democrático, daño calificado y asociación criminal armada.

El refugio definitivo de Borges Corrêa fue interpretado como una señal positiva por los bolsonaristas. Sin embargo, los trámites administrativos parecen poca cosa al lado de la expectativa que ahora despierta el regreso de un Bolsonaro al poder en Brasil.

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