Las acciones y los bonos argentinos cerraron con escasa reacción a las alzas del exterior
Los principales indicadores de Wall Street subieron en un rango de 0,6% a 0,8% este viernes, para definir una semana errática por un mínimo balance positivo, todavía cerca de los máximos históricos. Subsistió la presión alcista para los bonos del Tesoro de los EEUU, cuya referencia a 10 años rinde ahora el 5,24% anual, cerca de su nivel más alto desde 2003.
El índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires no logró sostener el avance que experimentó hasta el mediodía y cedió al cierre un 0,2%, a 2.828.027 puntos. Entre los ADR y acciones de compañías argentinas que son negociados en dólares en Nueva York hubo números mixtos, entre los que destacaron la caída de 3,3% para Telecom y la suba de Ternium (+3,1%).
Los bonos soberanos en dólares terminaron negociados con números dispares, mientras que el riesgo país de JP Morgan subió un entero, a 589 puntos básicos, luego de marcar un mínimo intradiario de 584 puntos por la mañana.
A pesar del balance anodino para los activos domésticos, en la región ayudó al ánimo inversor la suba de 1,4% en el índice Bovespa de la Bolsa de Valores de San Pablo, que alcanzó un récord de 209.066 puntos. El referente líder de las acciones brasileñas obtuvo una ganancia de 8,9% en la semana posterior a la primera vuelta de las elecciones presidenciales.
Los precios del petróleo revirtieron la baja de 1% por la mañana y finalizaron con un alza marginal. El presidente norteamericano Donald Trump afirmó que Estados Unidos no atacaría Irán antes de las elecciones de mitad de legislatura, en medio de conversaciones fructíferas para poner fin a la guerra entre ambos países.
Los futuros del crudo Brent del Mar del Norte ganaron un mínimo 0,1%, a USD 104,40 el barril para entregar en diciembre. Los futuros del crudo estadounidense WTI (West Texas Intermediate) subieron también 0,1%, a 91,61 dólares.
La promesa de Trump sobre Irán, junto con la reanudación de las exportaciones de productos por parte de China, estaban provocando una caída de los precios, dijo a Reuters Tamas Varga, analista de PVM Oil Associates.
Los precios mostraron volatilidad esta semana, ya que en octubre se han intensificado las amenazas al tráfico marítimo en el Golfo y el Estrecho de Ormuz, por donde antes de la guerra circulaban envíos equivalentes a alrededor del 20% del petróleo y el combustible mundiales.
Trump declaró el jueves que Washington mantenía “conversaciones productivas” con Irán y señaló que no se había planeado ningún ataque antes de las elecciones legislativas de mitad de mandato del 3 de noviembre, tras reportes de medios de comunicación que indicaban que estaba barajando la posibilidad de un ataque antes de esa fecha.
La agencia de noticias iraní Tasnim informó ese mismo día que el ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araqchi, dijo que Teherán está analizando la respuesta de Estados Unidos a su propuesta de reabrir el estrecho de Ormuz en un plazo de siete días.
Estados Unidos sigue ejerciendo presión económica sobre Irán para intentar poner fin a la guerra, que ya lleva ocho meses, imponiendo sanciones dirigidas contra personas, redes y 17 buques por transportar crudo, productos petrolíferos y petroquímicos iraníes.
La guerra de Irán y el conflicto entre Rusia y Ucrania han interrumpido el suministro de combustibles refinados, como las naftas, el combustible para aviones y, especialmente, el gasoil.
China, el principal importador mundial de petróleo, tiene previsto reanudar las exportaciones de combustibles refinados tras una breve interrupción durante las vacaciones de la Semana Dorada, una medida que contribuirá en cierta medida a aliviar la tensión del mercado, informó Reuters el viernes citando fuentes.
El mercado petrolero también se enfrenta al huracán Isaías en el Golfo de México, donde los productores han suspendido la producción de unos 1,3 millones de barriles al día -lo que supone el 62,9% de la producción actual de petróleo hasta el jueves-, según autoridades.