El petróleo volvió a superar los USD 105 por ataques en el golfo Pérsico y un huracán en EEUU
Los futuros de Brent y WTI subían más de 5% ante la creciente preocupación por la seguridad de los envíos a través del estrecho de Ormuz y la suspensión de producción petrolera offshore en Estados Unidos por la amenaza de un huracán.
El petróleo retomó su escalada este jueves y el Brent volvió a superar los USD 105 por barril, en una rueda marcada por las amenazas sobre el transporte marítimo de crudo en el golfo Pérsico y por la reducción de la oferta estadounidense debido a un huracán que se aproxima a zonas de producción en el mar.
Los contratos del crudo Brent, referencia internacional, avanzaban más de 5%, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), el indicador estadounidense, registraba una suba de magnitud similar. La aceleración amplió el aumento que ya se observaba durante las primeras horas de operaciones, cuando el Brent había llegado a USD 102,28 y el WTI a USD 91,99.
La cotización de los CFD sobre Brent también reflejaba esa tendencia. El instrumento UKOIL operaba en USD 105,09 por barril, con una mejora de USD 3,88, equivalente a 3,83%, de acuerdo con los datos de mercado.
El principal foco de preocupación está en el golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz, un paso marítimo central para el comercio energético mundial. La intensificación de los ataques contra embarcaciones que navegan por esa vía reavivó el temor a interrupciones de los suministros desde Oriente Medio.
Antes de la guerra con Irán, por el estrecho transitaban cargamentos equivalentes a cerca de 20% del petróleo y los combustibles que se comercializan en el mundo. Cualquier obstáculo a la circulación en esa ruta puede afectar las exportaciones de los países productores del Golfo y, por esa vía, presionar sobre los precios internacionales.
Según informó Reuters, los ataques contra petroleros que cruzaban el estrecho la semana pasada alcanzaron el nivel más alto desde el inicio de la guerra. Esa situación coincidió con un aumento de las exportaciones de los productores del Golfo, que enfrentan mayores riesgos para trasladar su producción a los mercados internacionales.
El recrudecimiento de la inseguridad marítima se da mientras el conflicto con Irán ingresa en su octavo mes. En ese marco, Siria evaluaba la posibilidad de brindar asistencia militar a Arabia Saudita en su creciente enfrentamiento con los hutíes respaldados por Irán en Yemen, según indicaron a la agencia un funcionario estadounidense y una fuente militar siria.
A la tensión geopolítica se sumó un nuevo riesgo para la oferta: un huracán avanzaba hacia las áreas de explotación offshore de Estados Unidos, el mayor productor de petróleo del mundo. La amenaza meteorológica llevó a compañías del sector a cerrar plataformas y a reducir temporalmente su producción.
La salida de barriles estadounidenses del mercado se produjo en un momento de especial sensibilidad para los operadores, que siguen de cerca la capacidad de respuesta de los productores y la evolución de las reservas de los principales consumidores.
Los últimos datos de inventarios en Estados Unidos agregaron presión alcista. Las existencias de crudo bajaron más de lo esperado, mientras que las reservas de diésel también registraron una leve disminución. El descenso de los inventarios reforzó la percepción de un mercado con menor margen para absorber nuevas interrupciones de suministro.
Chris Beauchamp, analista jefe de mercados de IG, señaló que la cercanía de la tormenta en Estados Unidos y la información publicada por Axios sobre una eventual reanudación de operaciones de combate a gran escala de Washington contra Irán contribuían a sostener al Brent por encima de USD 100. Reuters aclaró que no pudo verificar de manera independiente ese informe.
El avance de este jueves ocurrió después de una rueda bajista. El miércoles, las cotizaciones habían cerrado en terreno negativo tras el anuncio de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) de acelerar la liberación de reservas de petróleo y de priorizar el abastecimiento de diésel.
La decisión buscó dar una señal de alivio ante los precios récord de los combustibles y las dificultades de suministro vinculadas con la guerra. Sin embargo, la reacción del mercado mostró que las medidas de emergencia no alcanzaron para disipar los temores sobre la oferta física, en particular por la combinación entre el riesgo en Ormuz y la reducción productiva en el Golfo de México.
El Brent es la referencia utilizada para fijar el precio de buena parte del crudo que se comercializa en Europa, Asia y otros mercados, mientras que el WTI funciona como principal indicador para Estados Unidos. Por eso, la suba simultánea de ambos contratos refleja una preocupación extendida entre los inversores por las perspectivas de abastecimiento.
La evolución de los precios dependerá ahora de la situación de seguridad en el estrecho de Ormuz, del alcance de las interrupciones en las plataformas estadounidenses y de la capacidad de los gobiernos para sostener el suministro mediante sus reservas estratégicas.