La deuda pública en pesos con privados creció un 40% en nueve meses
En busca de mantener el dólar calmo y despejar pagos antes de las elecciones presidenciales, el Gobierno recurrió este año a la colocación de bonos como su principal aspiradora para absorber pesos. Así, en los primeros nueve meses, el stock de deuda consolidado en moneda local con acreedores privados medido en dólares creció casi un 40%.
En números, las obligaciones pasaron de representar un monto equivalente a US$ 69.000 millones en diciembre de 2025 a US$ 97.000 millones en septiembre de este año, lo que implicó un aumento de US$ 27.000 millones, según estimaciones de EcoGo.
El stock es inferior a los US$ 115.000 millones que había en noviembre de 2023. Luego de la devaluación, cayó a US$ 70.000 millones en diciembre de ese año, aumentó a US$ 79.000 millones en 2024, bajó a US$ 69.000 millones en 2025 y alcanzó los US$ 97.000 millones en septiembre pasado.
Según el Gobierno, el stock de deuda en pesos con el sector privado se mantiene estable en porcentaje del producto bruto, entre el 12 y el 14% del PBI. Pero como el dólar subió un 5% en el año frente a una inflación del 23%, se produjo un incremento del stock medido en dólares de "menos del 40%" por un efecto cambiario.
"Lo que capturás con la medición en dólares es el efecto del tipo de cambio: si el tipo de cambio se apreció porque la inflación fue más rápida que el dólar y tenés parte de la deuda indexada, te aumenta el stock de la deuda en pesos medido en dólares, pero es un efecto cambiario, no tiene nada que ver con los fundamentos", dijo una fuente oficial.
Para los analistas, el incremento del nivel de deuda medido en dólares se debe no solo a la apreciación del tipo de cambio, sino también a la absorción de pesos de la emisión monetaria para comprar reservas, en un contexto donde el gobierno alentó el carry trade para evitar presiones cambiarias y las tasas por encima de la inflación engordaron la cuenta de la deuda capitalizable.
"Emitiste pesos para comprar US$ 14.000 millones de reservas, lo lógico hubiera sido que los bancos entregaran crédito a empresas y familias, pero no hubo ese incremento de inversión ni consumo, entonces lo absorbieron incrementando deuda", dijo Sebastián Menescaldi, socio adjunto de EcoGo.
La otra vía que utilizó el gobierno para evitar que el excedente de pesos fuera al dólar fue el uso de los pases pasivos, que actualmente se ubican en el 20%. De esa forma, el Banco Central les dio títulos de corto plazo a los bancos y les pagó una tasa por tomar el excedente de fondos en pesos.
"Hubo crecimiento del crédito a principio de año, ya estos meses se estancó. Lo que ves ahora es una renovación de deudas anteriores por nuevas a tasas más bajas, la estrategia oficial es mantener controlado el dólar, no dejan pesos en la calle ni absorben de más", dijeron en la mesa de dinero de un banco.
El Gobierno anunció en septiembre de 2024 que la economía había alcanzado el "Punto Anker". Según Luis Caputo, la escasez de pesos hacía que el Tesoro renueve menos vencimientos de deuda, los bancos presten dinero al sector privado en lugar del Estado y crezca la demanda genuina de dinero.
Durante 2005, la volatilidad de tasas por la eliminación de las LEFI y la disparada del dólar durante la corrida por las elecciones hizo que el stock de deuda en pesos con privados medido en dólares disminuyera. Y en 2026, Economía sacó provecho de la baja de tasas para colocar deuda.
"Se aprovechó la avalancha de dólares donde el BCRA compró US$ 14.000 millones con el tipo de cambio a la baja y la contrapartida de ese exceso de oferta de dólares para que nosotros podamos extender duration a la menor tasa posible", dijo días atrás el secretario de Finanzas, Federico Furiase.
Según el funcionario, a principios de año, solo el 15% de la deuda en pesos con el sector privado vencía después de octubre de 2027, mientras que ahora casi la mitad expira en ese período.
"Nosotros heredamos deuda consolidada en moneda local US$ 80.000 millones a un día. "Hoy la deuda en pesos sigue siendo US$ 90.000 millones aproximado, pero el 44% de ese stock vence post octubre 2027", explicó.
Con todo, la estrategia oficial tocó un límite en julio, cuando el gobierno colocó más deuda de lo que vencía y retiró pesos en exceso del mercado.
"El problema surgió cuando redujiste bruscamente la liquidez y se trasladó rápidamente a tasas, primero en REPO y caución, y luego elevando el costo de financiamiento, lo que complicó la colocación más allá de las elecciones", aseguró Sofía Mora, analista de Equilibra.
Si en el primer semestre el equipo económico expandió los bonos ajustados a la inflación de largo plazo, desde agosto hubo un viraje y tuvo que recurrir a títulos que vencen en el actual mandato y expandir las variantes ajustadas al dólar y la inflación.
El otro cambio fue la suspensión de la emisión de bonos en dólares destinados al mercado local, ante las dudas en el mercado sobre la relección de Javier Milei. "El mercado se asustó", dijo Menescaldi.
De esa forma, el Gobierno intentó ofrecerle a los bancos y los inversores una suerte de "seguro" contra una eventual disparada del tipo de cambio y los precios, como los bonos duales que en su momento utilizó Sergio Massa.
Como resultado, el 72% del stock de deuda en pesos con privados está indexado, lo que impide licuar pasivos en caso de una devaluación. El 28% restante corresponde a instrumentos con tasa variable y fija, incluyendo las letras y bonos capitalizables, cuyos intereses se acumulan y se pagan al final.
"Hay una parte del crecimiento de la deuda en pesos con el sector privado que tiene que ver con la tasa real positiva y la capitalización de intereses. Eso significa que los intereses que se capitalizaron se convierten en deuda. Si la tasa de interés a la cual se emite es real positiva, el stock de deuda termina creciendo", dijo Pedro Martínez, economista de PxQ.
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