← Volver
infobae.com · hace 18 horas · Desire Cano

Un país que reza misericordia y una dirigencia sin empatía

Infobae

León XIV no eligió su nombre al azar. León XIII escribió Rerum Novarum en 1891, cuando las fábricas devoraban obreros y la política miraba para otro lado. El nuevo papa lo explicó apenas asumió: la revolución de ahora es la inteligencia artificial, y la dignidad del trabajo vuelve a estar en juego.

Dentro de un mes, el 8 de noviembre, llega a la Argentina. Recorrerá Buenos Aires, Luján y Córdoba. Será el primer Papa en pisar el país en treinta y nueve años: Francisco, el pontífice argentino, nunca volvió. Se espera un mensaje de encuentro para una sociedad agrietada y cansada, y una mirada social en un momento en que la economía se ordena en los números pero no en la mesa de muchas familias.

Lo espera un país creyente. Según la Encuesta Nacional sobre Religión Vivida (ENREVI 2026), de Rabbia y Morello para la Universidad Católica de Córdoba y Boston College, el 76% rezó en el último año fuera de misas o cultos. La mitad prendió una vela o hizo una promesa. Cuatro de cada diez llevan encima la medalla de la Virgen de los Milagros o la cinta roja.

Un dato sorprende. El 22,9% le consultó a un chatbot sobre su fe, casi la misma proporción que salió a misionar o hacer voluntariado (23,5%). Tantos le preguntaron a una máquina por Dios como los que fueron a buscarlo.

Pide trabajo. La desocupación llegó al 7,9% en el segundo trimestre, de acuerdo con el INDEC, y empató el registro más alto de esta gestión. Son 1,16 millones de personas que buscan empleo y no lo encuentran. Y casi la mitad de los ocupados, el 45%, está en la informalidad.

Pide aire. El último Informe de Bancos del Banco Central muestra que la mora de las familias tocó en julio el 12,9%, un récord en más de dos décadas. Un año antes era del 5,6%. En tarjetas de crédito ya es del 12,8% y en préstamos personales, del 16,7%. Casi seis millones de argentinos no pueden pagar a tiempo. Se refinancia la tarjeta para cubrir el súper y se saca un crédito en la billetera virtual para saldar el anterior. La deuda dejó de ser una herramienta: es una soga.

El papa León XIV visitará la Ciudad de Buenos Aires, Claypole y Luján. REUTERS/Remo Casilli

Pide futuro para sus hijos. Según el último informe de Argentinos por la Educación, la inversión nacional en educación seguiría en 2027 un 44% por debajo de 2023: casi la mitad en cuatro años. Los fondos nacionales para la educación no universitaria quedan reducidos a una cuarta parte, y los de comedores escolares, un 28% abajo. Y el salario docente estaba en marzo 13,3% por debajo de diciembre de 2019, según la Fundación Libertad.

Ahí se cierra el círculo más cruel. San Juan cuenta con unos 4.800 empleos mineros directos y, con los proyectos de cobre que llegan de la mano del RIGI, necesitará más de 50.000 entre 2028 y 2035. En Bahía Blanca, la planta de urea de Pampa Energía y la ampliación de Mega, ambas aprobadas en el RIGI, demandarán más de 4.000 puestos en sus etapas de obra. Un país con más de un millón de desocupados corre el riesgo de tener los capitales y no tener a quién contratar. El aula que hoy no enseña es el puesto vacante de mañana.

Empatía no es un tuit compasivo. Es ver esa cadena completa y hacerse cargo. Es entender que detrás del 12,9% hay una madre que no duerme y detrás de cada comedor recortado, un pibe que va a la escuela a comer.

Desde el poder, el tono va por otro carril. Hubo periodistas y empresarios descalificados con nombre y apellido. Y tras los agravios al presidente de Brasil en plena campaña ajena, los dos principales socios del Mercosur ya no tienen embajadores en sus capitales, algo inédito desde la vuelta de la democracia. Sus defensores dirán que es el estilo que se votó. Puede ser. Pero la confrontación permanente tiene un costo: deja sin palabras al que sufre.

El Papa León XIV se encuentra frente a la estatua de la Virgen María y el Niño en la Catedral de Notre-Dame en París, el viernes 25 de septiembre de 2026. (Foto AP/Thibault Camus)

El problema excede al oficialismo. A la política tradicional le falta el puente entre la cabeza y el corazón. Pero el hambre no se piensa: se siente en la panza.

León XIV es agustino, y vale recordar quién fue Agustín. Nació en el norte de África. Fue un joven brillante y descarriado: ambicioso, sin rumbo, perdido en placeres y sectas. Se fue lejos, a Roma y a Milán, extranjero y desarraigado, sin fe y sin esperanza. Su madre, Mónica, rezó por él durante años. Una tarde, en un jardín de Milán, escuchó una voz que le decía «toma y lee». Abrió las cartas de Pablo y encontró la luz en la palabra de Cristo. Terminó obispo de Hipona y padre de la Iglesia.

Él escribió que el corazón humano vive inquieto hasta que encuentra dónde descansar. Lo sabía porque había estado del otro lado: el perdido de hoy puede ser el santo de mañana.

El programa del Papa habla por sí solo. Además de los encuentros masivos, visitará el Pequeño Cottolengo Don Orione de Claypole, que asiste a personas con discapacidad, y un complejo penitenciario federal. Va a los márgenes. Empatía.

Para la dirigencia, la lección tiene tres pilares. Educación, para que los jóvenes no queden afuera. Trabajo, para que la familia no viva de prestado. Salud, para que la vela no sea el único tratamiento. Amar al prójimo, en términos de política pública, es eso.

El mismo día que llega, el Presidente lo recibirá en la Casa Rosada. Al día siguiente, el Papa hablará ante el mundo del trabajo en la UCA. Habrá fotos. Lo que se juega es otra cosa: si alguien en el poder sabe qué pide un país cuando reza.

Detección temprana del cáncer de mama: mirar también antes de los 40