Una misión de EEUU llegó a la Argentina para concretar las inversiones de USD 7 mil millones en el corredor Andes-Atlántico
El embajador Peter Lamelas recibió a la misión de Estados Unidos que desde el lunes 5 de octubre recorre Argentina para analizar posibles inversiones y avanzar con el Corredor Andes-Atlántico, la iniciativa bilateral orientada a mejorar la conexión entre áreas productivas y los puertos del Atlántico. La delegación permanecerá en el país hasta el viernes y tendrá actividades en Buenos Aires y en el norte argentino.
La comitiva concentra representantes del Departamento de Estado, el Exim Bank y la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos, conocida como DFC. Su agenda incluye conversaciones con autoridades locales y actores del sector privado vinculados al transporte, la energía y los minerales críticos.
El paso por Jujuy incorporará una actividad centrada en el litio. Katrien Hinderdael, directora de Infraestructura e Inversión Global del Departamento de Estado, participará de un panel sobre la relación estratégica entre Argentina y Estados Unidos, la seguridad de suministro y las nuevas alianzas en un escenario internacional de cadenas de abastecimiento fragmentadas.
La misión está encabezada por Hinderdael e integrada por Danielle Monosson, directora de la Oficina de Brasil y Cono Sur del Departamento de Estado; Ryan Berg, representante de la DFC, y Carter Mateer, de EXIM. La permanencia de la delegación y su itinerario fueron informados por la agencia NA.
El canciller de Argentina, Pablo Quirno, recibió a los funcionarios el martes 6 de octubre en el Palacio San Martín. El encuentro estuvo dirigido a la implementación del corredor anunciado menos de dos semanas antes en Nueva York.
Quirno explicó el objetivo de la reunión a través de su cuenta en X: “Recibimos a una delegación conjunta del Departamento de Estado, el Exim Bank US y la DFC en el Palacio San Martín con el objetivo de avanzar en la implementación del Corredor Andes-Atlántico, iniciativa que lanzamos el pasado 23 de septiembre en Nueva York junto con el Subsecretario de Estado, Christopher Landau”.
La iniciativa había sido presentada por Quirno y Landau como un esquema para modernizar la infraestructura que conecta los principales sectores productivos argentinos con las terminales atlánticas y los mercados occidentales. El proyecto reúne los intereses de ambos gobiernos en transporte, recursos energéticos y producción minera.
El canciller también señaló que el Gobierno busca “movilizar inversiones en proyectos estratégicos en los sectores energético, minero, de infraestructura y tecnología en nuestro país”. Esos rubros concentran la agenda de la delegación estadounidense durante su visita.
Lamelas mantuvo luego su propio encuentro con los integrantes de la misión. El embajador estadounidense definió el viaje como una etapa posterior al lanzamiento del acuerdo y sostuvo que la presencia de las agencias norteamericanas permitirá profundizar el contacto con funcionarios argentinos y empresas.
“Corredor Andes-Atlántico: del anuncio a la acción”, escribió el diplomático en X. En el mismo mensaje, agregó que el compromiso entre ambos países “se traduce en hechos”.
La participación de la DFC y EXIM incorpora a la visita organismos asociados al financiamiento y la inversión internacional de Estados Unidos. La presencia conjunta con el Departamento de Estado vincula las conversaciones diplomáticas con los proyectos que podrían desarrollarse en los sectores definidos como estratégicos.
Durante el seminario de litio en Jujuy, Katrien Hinderdael abordará las oportunidades que el nuevo marco bilateral puede abrir para la industria argentina, con foco en inversión, infraestructura, financiamiento y agregado de valor. El panel que integrará la funcionaria estadounidense también analizará las condiciones para que el país mantenga una inserción minera diversificada y vínculos con otros mercados.
Los minerales críticos ocupan un lugar central en las agendas de seguridad económica, política industrial y comercio internacional. Durante 2026, Argentina y Estados Unidos profundizaron su cooperación en minería y procesamiento, mientras Washington busca diversificar y fortalecer sus cadenas de suministro.