← Volver
clarin.com · hace 2 horas · Clarin.com - Home

Sin ofertas para su salvataje, una importante algodonera de la familia Vicentin quedó al borde de la quiebra

Google

Algodonera Avellaneda, propiedad de la familia Vicentin, quedó al borde de la quiebra tras no registrarse ninguna oferta o propuesta para adquirir la empresa, en el marco del salvataje que procesa la justicia santafesina.

Tras un concurso de acreedores abierto en 2024 y una deuda que supera los US$ 260 millones, el magistrado Fabián Lorenzini, a cargo del juzgado de 1ra Instancia Civil y Comercial de 2da Nominación, abrió un proceso de cramdown, que quedó desierto tras no verificarse interesados entre el 29 de septiembre y el pasado lunes 5, cuando venció la inscripción, según declaraciones de representantes gremiales y fuentes del caso que consultó Clarín Rural.

Ahora Lorenzini deberá decidir el futuro de la empresa y si declara la quiebra de la firma radicada en la localidad santafesina de Reconquista. En esa ciudad, actualmente la firma emplea a más de 300 personas y 50 personas más trabajan en las desmotadoras de algodón de General Pinedo (Chaco) y Banderas (Santiago del Estero).

“Habrá que ver qué decide el juez, pero es una situación bastante difícil y no hay mucho para esperanzarse. Hay una deuda muy grande”, resumió una fuente.

Justamente, este es el principal escollo con el que chocó el proceso de salvataje: Algodonera Avellaneda debe al Banco Nación --su principal acreedor--- $ 1.585.782.428,89 y US$ 260.791.600,40. Este monto representa el 80% de las acreencias no saldadas por la empresa.

Además, la Sindicatura registró un pasivo post concursal de $6.818.717.040,87 (correspondiente a períodos 2025-2026), originado en acreencias de servicios de energía eléctrica, obligaciones impositivas y laborales.

Además, la compañía había pedido la exclusión de la entidad financiera por considerarla un “acreedor hostil”, cuestión que fue considerada “improcedente” por el tribunal.

Actualmente, la hilandera funciona al 60% de su capacidad realizando trabajos a fasón para poder afrontar los sueldos de su personal.

Según declaraciones del secretario general del Sindicato de Trabajadores Textiles, Juan Carlos Bandeo, en Radio Hoy, de Reconquista, hay 200 trabajadores activos y 100 que no están desempeñando sus funciones en la fábrica.

Bandeo explicó que “era de público conocimiento” que la inscripción iba a quedar desierta por el monto de la deuda y que "era muy raro que haya algún interesado".

Por último, sostuvo que “lo que ahora hay que esperar es qué decide el juez y si establece una quiebra con continuidad. Eso sería una buena noticia, pero lo que nos preocupa es cómo arreglamos con los que quedan afuera”.

Las exportaciones agroindustriales ya superaron los 36.000 millones de dólares

Recibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de Clarín

Newsletter Clarín