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clarin.com · hace 3 horas · Clarin.com - Home

La petrolera inglesa de Malvinas desafía las sanciones de Milei y compra otro barco petrolero para Sea Lion

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La petrolera inglesa Rockhopper Exploration, que participa en el proyecto Sea Lion en las Islas Malvinas, anunció este miércoles que firmó un acuerdo para comprar por 44 millones de dólares el segundo barco petrolero que operará mar adentro, a unos 200 kilómetros de la costa.

De esta manera, Rockhopper, junto a la israelí Navitas Petroleum -titular del 65% del proyecto-, continúa en abierto desafío a las sanciones impuestas el mes pasado por la Argentina, a través del presidente Javier Milei, en medio de un nuevo capítulo de tensión por la soberanía de las islas en el Atlántico Sur, ocupadas en 1833 por el Reino Unido de la Gran Bretaña.

La unidad flotante de producción, almacenamiento y descarga de petróleo (FPSO, por sus siglas en inglés) OSX-1 será destinada a acelerar el desarrollo del área central en Sea Lion.

El OSX-1 servirá para extraer unos 125.000 barriles diarios de crudo (bpd) a partir de 2030, después de una producción inicial de 55.000 bpd desde 2028 con un primer barco alquilado a la neerlandesa Bluewater Energy Services, en proceso de sanciones por el gobierno argentino.

Esta firma fue la que fabricó en Emiratos Árabes Unidos y vendió las monoboyas que llegaron esta semana a Río Negro para las instalaciones submarinas del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), el principal proyecto de exportación de petróleo de la Argentina.

El primer buque, el Aoka Mizu -con bandera de las Islas Marshall-, está siendo refaccionado en el sudeste asiático, en el astillero de Seatrium en Singapur.

Navitas y Rockhopper destinaron US$ 125 millones en total para fondear una "sociedad de propósito especial" que será dueña del OSX-1. Rockhopper sacará los US$ 44 millones de su caja y gastará US$ 1,4 millones por año en su tenencia, según lo informado públicamente.

El proyecto Sea Lion sufrió un golpe durante los últimos días al retirarse dos contratistas, frente a los posibles efectos de las sanciones de la Argentina y su imposibilidad de operar en territorios donde la soberanía no está en disputa, como Vaca Muerta o el offshore de Tierra del Fuego.

Aunque no hubo confirmaciones oficiales ni privadas, uno de los contratistas salientes sería Halliburton, la empresa de servicios petroleros más grande del mundo.

Un inusual comunicado la semana pasada de Halliburton, que ratificó que no participará del proyecto petrolero en las Malvinas, provocó el derrumbe de las acciones de Rockhopper.

La empresa había anunciado a principios de septiembre que su filial Halliburton Argentina no participaría de Sea Lion, y se sumó a otras firmas de servicios petroleros como SLB y Baker Hughes.

Previo a conocerse la novedad de Halliburton, la semana pasada los ejecutivos de Rockhopper, con Samuel Moody a la cabeza, presentaron ante los inversores los resultados del primer semestre, insistieron que "no se espera que los acontecimientos recientes tengan un efecto material sobre las actividades de desarrollo del proyecto Sea Lion, incluido su cronograma de ejecución".

Además, adhirieron a la postura de los gobiernos de las Malvinas y del Reino Unido, que calificaron a las acciones argentinas como "ilegítimas".

Santiago Spaltro

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