Boom de celulares importados: las compras crecieron 746% y la producción local cayó a niveles de la pandemia
La electrónica argentina atraviesa uno de los escenarios más complejos dentro de la industria. La producción de equipos de informática, televisión y comunicaciones profundizó su retroceso en julio y quedó en niveles comparables con los registrados durante el peor momento de la pandemia, mientras el ingreso de productos provenientes del exterior avanzó con fuerza. La dinámica quedó reflejada especialmente en el mercado de smartphones, donde la apertura importadora modificó de manera significativa el escenario durante este año.
Según un informe de la consultora Analytica al que accedió Infobae, los equipos de informática, televisión y comunicaciones cayeron 25,7% mensual en julio, acumularon una baja de 44,6% desde diciembre y quedaron 60,1% por debajo de noviembre de 2023. En paralelo, tras la eliminación de aranceles desde enero, las importaciones de smartphones crecieron 746,6% interanual en el acumulado.
El reporte ubicó a la electrónica, junto con los neumáticos, entre los rubros más golpeados del relevamiento y la señaló como una de las contracaras más nítidas de la apertura importadora. A las importaciones tradicionales se sumaron además las operaciones puerta a puerta, otro de los canales mencionados por el informe al analizar la situación del sector.
El informe utiliza los balances de Mirgor -compañía que fabrica celulares Samsung- para aportar otra referencia sobre lo que ocurrió con la actividad. En el segundo trimestre, la empresa reportó una caída interanual de 70,2% en la producción de celulares y de 58,6% en las ventas. En televisores, la producción retrocedió 21,5%.
La situación también tuvo su correlato en Tierra del Fuego, donde la electrónica representa una actividad relevante en términos de empleo. Según Analytica, fue la provincia donde más se contrajo, en términos relativos, el empleo privado registrado desde noviembre de 2023: la baja llegó al 17,9% y dejó el indicador en niveles comparables con abril de 2020, durante el peor momento de la pandemia.
Fuentes del sector, por otra parte, dijeron que la tendencia es real pero dijeron que las dimensiones del fenómeno no parecen tran grandes como marcan los números. “La importación de celulares creció en 2026 respecto de 2025, pero no en esos volúmenes. La baja a 0% del arancel para importarlos y la irrupción de marcas que antes no llegaban al país explica ese crecimiento”, dijeron.
El retroceso de la electrónica se produjo dentro de un escenario de deterioro mucho más amplio. La actividad industrial cortó en julio la recuperación que registró durante mayo y junio. El Índice de Producción Industrial (IPI) cayó 5% mensual desestacionalizado, la baja más profunda desde marzo de 2025 y una de las mayores de toda la serie histórica.
Con ese resultado, la industria regresó al nivel más bajo desde junio de 2024 y quedó 3,3% por debajo del cierre de 2025, por lo que perdió todo lo recuperado desde el piso de febrero. La comparación interanual también mostró una caída: el nivel de actividad resultó 4,9% inferior al de julio del año pasado y el acumulado de los primeros siete meses se ubicó 2,6% debajo de igual período de 2025.
En una perspectiva más extensa, el nivel industrial quedó 9% por debajo de noviembre de 2023, 12% por debajo del promedio de 2016-2023 —sin contar la pandemia— y 15,2% debajo del promedio correspondiente al período 2010-2015, detalló el documento.
Uno de los rasgos que destacó el informe fue la amplitud de la caída. A diferencia de la heterogeneidad que caracterizó al indicador en los meses anteriores, en julio retrocedieron 15 de los 16 sectores relevados por el Indec. Las tres bajas más fuertes correspondieron a muebles y colchones y otras industrias manufactureras, con 13,9%; productos de tabaco, con 9,6%; y maquinaria y equipo, con 9,2%.
En el primer caso, el resultado se explicó principalmente por muebles y colchones, que cayeron 18,7%, un rubro que el informe definió como muy sensible al crédito al consumo. En tabaco, los cigarrillos retrocedieron 12,3% y quedaron 22% por debajo de noviembre de 2023.
Los datos analizados son los últimos públicos, correspondientes a julio, pero este miércoles el Indec dará a conocer los números de agosto. De acuerdo con cifras privadas, ese mes la actividad industrial volvió a caer; según la consultora FIEL, 4,2% interanual y de 1,2% en el acumulado de los primeros ocho meses.
La caída de maquinaria y equipo apareció como otro de los puntos destacados por Analytica debido a su vínculo con la inversión. Dentro de ese segmento, la maquinaria agropecuaria se desplomó 31,7% mensual, acumuló un retroceso de 44% desde diciembre y quedó 55,6% por debajo de noviembre de 2023.
El informe identificó a los tractores como el segmento más afectado y vinculó su comportamiento con el fuerte aumento de las importaciones provenientes de China a precios más bajos. También señaló como factores el estancamiento del crédito, del cual depende en gran medida la demanda, y los márgenes acotados del agro, que limitaron el gasto de inversión de los productores pese a la cosecha récord.
La facturación de maquinaria agrícola cayó 19,5% interanual en términos reales durante el primer semestre, hasta alcanzar el nivel más bajo desde 2019. Las ventas de tractores se contrajeron 26,6%, aunque con una fuerte diferencia según su origen: las unidades nacionales bajaron 37,2%, mientras que las importadas aumentaron 28,1%. Analytica indicó además que el volumen real de tractores chinos sería mayor porque una parte importante no se patenta.
También resultaron importantes las bajas de sustancias y productos químicos, con 8,3%; productos de metal, con 6,6%; prendas de vestir, cuero y calzado, con 6,2%; otros equipos, aparatos e instrumentos, con 6,1%; y productos minerales no metálicos, con 5%. Dentro de este último grupo, y en línea con el retroceso de la construcción, el cemento cayó 7,1% y los productos de arcilla y cerámica bajaron 14,5%. Producción y comercio exterior…
En un mes con bajas prácticamente generalizadas, la refinación de petróleo fue el único sector que creció. Registró un avance mensual desestacionalizado de 1,7% y acumuló una suba interanual de 9,8% durante el año. Dentro del rubro, el fueloil aumentó 25,4%, el gasoil 2,6% y las naftas 1,5%.
Alimentos y bebidas, que representa casi 25% de la ponderación del IPI, cayó 3,2% mensual y cortó dos meses consecutivos de aumentos. El vino retrocedió 16,6%; la preparación de frutas y hortalizas, 9,9%; gaseosas, aguas y cervezas, 6,7%; carne aviar, 6,7%; y galletitas y panificados, 4,7%. En cambio, la molienda de oleaginosas creció 2,5%, acumuló un aumento de 7% desde diciembre y se ubicó 75,2% por encima de noviembre de 2023, la mejor evolución de toda la industria y, según el informe, un reflejo directo de la cosecha récord.
El complejo automotriz cayó 6,8% mensual desestacionalizado en julio. La producción de vehículos retrocedió 7% y las autopartes, que venían de una racha de subas, también bajaron en la misma magnitud.
En agosto apareció un rebote parcial, con una producción de 39.381 unidades y una suba mensual desestacionalizada de 7,1%. Sin embargo, el volumen quedó 11,6% por debajo de agosto de 2025 y el acumulado anual resultó 17,1% inferior al del año anterior. Excluidos los dos años de pandemia, fue el peor agosto desde 2019 pese a la recuperación mensual.