Solo tres países en el mundo tuvieron una caída de la industria mayor que la Argentina en los últimos tres años
La industria argentina registró el cuarto peor desempeño del mundo: a julio de 2026, la producción manufacturera se ubicó 11,2% por debajo del nivel de 2023, en una comparación que abarca a 84 países. El retroceso local contrasta con el comportamiento de la mayoría de las economías relevadas, cuya mediana mostró un crecimiento del 5,9% en el mismo período.
Solo tres países registraron un desempeño peor que la Argentina. En primer lugar aparece Palestina, donde la industria de Gaza quedó paralizada desde octubre de 2023. Luego se ubica Qatar, cuya actividad industrial sufrió el impacto del bombardeo iraní sobre sus complejos industriales en marzo, mientras que sus exportaciones de gas se desplomaron 96%. El tercer país con peor desempeño es Bulgaria, afectada por la crisis de la industria automotriz europea y por las sanciones aplicadas a la dueña de su única refinería.
Los datos corresponden a la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI) y fueron procesados y difundidos por el exministro de Desarrollo Productivo Matías Kulfas. La comparación utiliza los índices de producción manufacturera desestacionalizados.
La comparación adquiere otra dimensión al observar la evolución del resto de las economías. Mientras la producción manufacturera argentina cayó 11,2% frente a 2023, la mediana de los 84 países relevados avanzó 5,9%. Entre las principales economías, Brasil creció 2,7%, Estados Unidos 2,1% y China 19,7%.
El dato también cambia si se toma como punto de partida noviembre de 2023. En ese caso, la producción industrial argentina acumula una caída de 8,7%, lo que ubica al país en el tercer peor desempeño del mundo, solo detrás de Qatar y Bulgaria.
El contraste señalado por Kulfas es que Argentina no atravesó durante este período guerras, bloqueos ni sanciones como los países que aparecen por debajo en la comparación. En ese sentido, el exministro sostuvo: “Cuando una economía sin shocks bélicos pierde más industria que casi todo el mundo, la explicación hay que buscarla en la política económica”.
Vale mencionar que, según el último dato del Indec, la industria retrocedió 5% mensual en julio y 4,9% en la comparación interanual. De esta manera, ese sector acumuló una caída del 2,6% en los primeros siete meses del 2026.
Doce de las dieciséis divisiones registraron caídas interanuales, mientras que solo cuatro lograron mantenerse en terreno positivo.
El mayor retroceso correspondió a “Otros equipos, aparatos e instrumentos”, con una contracción interanual del 31,4%. Según el Indec, la baja estuvo explicada principalmente por la fabricación de equipos y aparatos de informática, televisión y comunicaciones, y componentes electrónicos, cuya producción se desplomó 49,8% debido a una menor fabricación de celulares y televisores. También incidió la caída del 25% en equipos y aparatos eléctricos, vinculada a una menor producción de motores, generadores y transformadores.
“Maquinaria y equipo” registró el segundo descenso más pronunciado, con una baja del 26,7%. Dentro de esta división, la producción de maquinaria agropecuaria se hundió 46,6%, como consecuencia de una menor fabricación de tractores, cosechadoras, pulverizadoras autopropulsadas y determinadas líneas de implementos, en un contexto de menor demanda de unidades de producción nacional.
En agosto no se registraron indicios de mejoras: la UIA anticipó una caída desestacionalizada de 0,3% frente a julio. En términos interanuales, estimó un retroceso cercano al 5,7%. Así, la industria acumuló entre enero y agosto un declive de 3% frente al mismo período de 2025.
El panorama adverso para el sector fue uno de los puntos que se debatieron la semana pasada durante el Coloquio de IDEA. Frente a la pérdida de competitividad de la industria local frente a las manufacturas chinas, los ejecutivos plantearon como alternativa integrar a las pequeñas empresas a cadenas de valor lideradas por grandes corporaciones y vinculadas con sectores en expansión, como energía, minería, agro y economía del conocimiento.