Incómoda coincidencia: el canciller Quirno habló sobre las sanciones por Malvinas frente al embajador de Reino Unido en una cena en la Rural
En la comida anual del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI) que tuvo lugar en la Rural de Palermo en la noche de este lunes se dio una escena de las incómodas. Entre funcionarios del Gobierno, empresarios y políticos varios se dio la coincidencia: el canciller Pablo Quirno compartiera espacio con el embajador David Cairns, de Reino Unido.
La masiva presencia de diplomáticos no pudo amortiguar la sensación tensa que se instaló de sobremesa en la velada protocolar por razones de ríspida actualidad: las políticas acerca de las Islas Malvinas.
El canciller Quirno se refirió al tema en un extenso discurso. Mencionó el dato de que varios proveedores de las petroleras están abandonando Malvinas y mencionó a Haliburton que dejó de prestar servicios en las Islas ante la amenaza de sanciones argentina por la explotación ilegal de petróleo en el yacimiento de Sea Lion, al norte de Puerto Argentino. Puntualizó que ese hecho había derrumbado el precio de las acciones tanto de la empresa inglesa Rockhopper como de la israelí Navitas.
Quirno fue el orador estrella del aniversario del CARI y sus palabras eran seguidas por el embajador Cairns que los organizadores sentaron lejos de la mesa principal, en la número 23. El diplomático tomó nota de cada párrafo del discurso de Quirno, especialmente cuando el ministro de Milei dijo que Argentina está abierta al diálogo.
Apenas el canciller terminó su discurso, el embajador británico se retiró. "Tengo que informar a mi gobierno", dijo de salida, a alguien que amablemente lo acompañó hacia la puerta.
El discurso de Quirno fue precedido por el del presidente del CARI, Francisco de Santibañes, que remarcó que "los cambios internacionales afectan decisiones muy concretas". Detalló: "Dónde vender lo que producimos, con quién desarrollar tecnología, cómo proteger nuestros intereses y cómo construir relaciones que perduren. Para discutir esas cuestiones hacen falta conocimiento, diálogo y una mirada que vaya más allá de la coyuntura".
Lo siguió una concurrencia de todos los colores. En una mesa, tal vez la más animada, estaban el embajador de Estados Unidos, Peter Lamelas, y Gerardo Martínez, jefe de la UOCRA, junto a Cristian Jerónimo, del sindicato del Vidrio y ambos directivos de la CGT: quedaron en reunirse.
En otra el ex embajador Jorge Arguello intercambiaba opiniones con el sherpa actual del Gobierno frente al Grupo de los 20, Federico Pinedo. Un poco más allá varios se dirigían a pedir opinión sobre el tema Malvinas al ex embajador argentino en Londres, en tiempos de Macri, Carlos Sersale di Cerisano.
Volvimos a ser un país confiable en el que defendemos la libertad, la vida y el imperio de la ley.Reposicionamos a la Argentina del lado correcto aliándonos con Estados Unidos, Israel y las democracias occidentales cuando antes otros firmaban acuerdos con Irán. Desplegamos… pic.twitter.com/UalzH4UqGL
Asistieron varios ministros, además de la responsable de Seguridad Alejandra Monteoliva. Entre los empresarios se vio a Marcos Bulgheroni, el CEO de PAE.
El CARI decidió reconocer este año con su premio mayor a Roberto Russell, uno de los académicos más reconocidos en política exterior. Rusell se reservó el mensaje más contundente de la noche. Habló de la necesidad de espacios de encuentros y de sentar bases para acuerdos que vayan "más allá del cambio de gobierno con debates profundos que involucren distintos puntos de vista".
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