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infobae.com · hace 1 hora · Lola Loustalot

Una multinacional francesa dueña de dos marcas emblemáticas cierra una planta en Santa Fe: qué pasará con los 54 empleados

Infobae

Savencia, el grupo francés propietario de las etiquetas Milkaut e Ilolay, anunció el cierre de su planta ubicada en la localidad santafesina de El Trébol. La fábrica, que data de 1913 y produce quesos tybo y gouda, procesará sus últimos litros de leche el 31 de marzo de 2027. Los 54 trabajadores que hoy operan en el establecimiento ya empezaron a recibir ofertas de reubicación, retiro voluntario, jubilación anticipada o indemnización.

La Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (ATILRA) confirmó la información durante una reunión que se realizó la semana pasada. La empresa aclaró que ningún empleado será desvinculado en forma inmediata, sino que el proceso se extenderá hasta el cierre efectivo de operaciones y cada trabajador tendrá opciones de reubicación en las otras seis plantas que el grupo opera en Santa Fe, distribuidas en Arrufó, Bella Italia, Colonia Nueva, San Jerónimo, Las Parejas y Franck. Las indemnizaciones, en los casos que correspondan, se liquidarán conforme a la legislación vigente.

El paso previo al cierre, sin embargo, es la puesta en venta del inmueble. La firma francesa anunció que buscará un comprador para las instalaciones de El Trébol, aunque la producción continuará hasta el 31 de marzo de 2027 independientemente del resultado de esa operación. El establecimiento elabora únicamente queso tybo y gouda, con un caudal de procesamiento de 130.000 litros diarios.

Los motivos detrás de la decisión son varios. Según fuentes con conocimiento del caso, confluyen al menos cuatro factores: la obsolescencia de las líneas de producción, la baja escala de procesamiento frente a los estándares actuales del sector, la distancia entre la planta y los tambos remitentes, y una situación de gestión ambiental que —para cumplir con los requisitos de exportación— demandaría un nivel de inversión que el grupo prefiere concentrar en otras instalaciones de su red.

Una gran variedad de productos lácteos como leche en botella, quesos de diferentes formas y colores, yogures en vasos y mantequilla, sobre una mesa de madera.

La planta tiene raíces profundas en la región. Fundada en 1913 por la familia De Lorenzi, fue el lugar donde nació el queso trebolgiano, una variedad de identidad local. A fines de la década de 1970, la familia Williner —los mismos que luego fundarían Ilolay— la adquirió y la mantuvo dentro de su patrimonio industrial por más de cuatro décadas, hasta que en abril de 2023 la transfirieron a Savencia como parte de la venta de la marca Ilolay y todos sus activos.

Esa operación de 2023 fue la segunda gran incorporación del grupo francés en el mercado argentino. La primera había sido en 2011, cuando Savencia —que por entonces operaba en el país bajo la razón social Bongrain— adquirió el 54% accionario de Milkaut, la cooperativa láctea radicada en Franck, que arrastraba un pasivo de $55 millones y necesitaba un socio para sanear sus deudas. Con Milkaut, Ilolay y sus marcas históricas —Santa Rosa, Adler y Bavaria—, el grupo construyó una posición dominante en el segmento de quesos de Santa Fe.

El cierre de El Trébol deja ver una transformación estructural de la industria láctea que va más allá de cualquier empresa en particular. Hasta hace algunos años, la relación estándar del sector era de un trabajador por cada 1.000 litros de leche procesados por día. Hoy, con las tecnologías de automatización y proceso continuo disponibles, una planta eficiente puede superar los 4.000 litros por operario diario, y algunas instalaciones de última generación alcanzan los 7.000 u 8.000 litros, según el mix de productos que elaboren.

El resultado es que la cadena de producción, desde el momento en que la leche sale del tambo hasta que el consumidor abre el envase en su casa, transcurre hoy en un circuito cerrado y automatizado que prácticamente no requiere intervención manual. Una planta con las líneas de El Trébol, diseñadas para otra era tecnológica, no puede competir en esa lógica sin una inversión de reconversión que la empresa decidió no realizar.

savencia milkaut

El cierre de El Trébol se produce en un momento de intensa reestructuración para el sector lácteo local. Savencia figura entre las empresas que adquirieron el pliego para participar en la licitación de las seis plantas industriales y el paquete de marcas de SanCor, la histórica cooperativa declarada en quiebra en abril de este año tras acumular una deuda superior a USD 120 millones. La Cámara de Rafaela habilitó en septiembre la reanudación del proceso licitatorio, que permanecía suspendido desde julio.

En paralelo, el grupo francés había tomado contacto con la familia Espiñeira, propietaria de Lácteos Verónica, otra firma santafesina en crisis: lleva más de 10 meses sin pagar salarios ni producir en sus plantas de Clason, Lehmann y Suardi, y en agosto se presentó un concurso preventivo con un pasivo declarado de $15.945 millones. La posible participación de Savencia en esas negociaciones no avanzó hasta el momento de forma concreta.

La decisión sobre El Trébol se enmarca en esa tendencia: el grupo cuenta hoy con seis plantas operativas en Santa Fe y ha dejado en claro que la inversión se concentrará en las unidades con mayor escala y mejores condiciones operativas y ambientales.

El dólar operó sin cambios y quedó a más de 400 pesos del techo de las bandas cambiarias