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lanacion.com.ar · hace 2 horas

El resultado de las elecciones en Brasil ya impacta en el bolsillo de los argentinos

LA NACION

El resultado electoral en Brasil empezó a sentirse en la Argentina antes de que se conozca el próximo presidente del principal socio comercial del país. El triunfo de Flávio Bolsonaro en la primera vuelta frente a Luiz Inácio “Lula” da Silva provocó una fuerte reacción de los mercados, con una apreciación del real que tiene consecuencias directas para los argentinos que planean viajar a Brasil, pero también para las empresas que exportan, la industria y el futuro del Mercosur.

Bolsonaro obtuvo el 47,31% de los votos frente al 44,83% de Lula y ambos volverán a enfrentarse en el balotaje del 25 de octubre. Pero los mercados no esperaron. Como el resultado fue mejor de lo que esperaban, los inversores empezaron a adelantarse a un cambio de gobierno.

“Lo de hoy es una reacción financiera, más rápida que la de los actores en la economía real. Los mercados se están anticipando y descontando que Bolsonaro va a ganar en la segunda vuelta”, señaló Marcelo Elizondo, economista y especialista en comercio exterior en diálogo con LA NACION.

La primera reacción se vio en el real. En las operaciones iniciales de hoy, la moneda brasileña llegó a apreciarse 4,5% frente al dólar y perforó momentáneamente la barrera de los cinco reales por dólar. Las acciones brasileñas también tuvieron fuertes subas y el Bovespa llegó a avanzar alrededor de 8%.

Bolsonaro y Lula y volverán a enfrentarse en el balotaje del 25 de octubre

“Gran parte de la probabilidad de una victoria de Bolsonaro en la segunda vuelta ya está incorporada en los precios”, señaló Sergio González. El titular de la oficina de inversiones de Cohen estimó que, si el candidato opositor logra una victoria holgada, se consolidaría un fortalecimiento del real y una compresión de tasas en Brasil. Por el contrario, asignan una menor probabilidad a una remontada de Lula, lo que “implicaría un debilitamiento de la moneda y una reversión del rally observado”.

Para la Argentina, el movimiento del real tiene dos caras. La primera repercusión la pueden sentir los argentinos que estén pensando en pasar las próximas vacaciones en Brasil: si el real se fortalece frente al dólar y el peso argentino no acompaña ese movimiento, el destino se volverá más caro para los argentinos. Aunque la evolución del real volverá a ser una variable para mirar de cerca de cara a enero, lo que perjudica al turista puede beneficiar a buena parte de las empresas argentinas.

Brasil es el comprador clave de las pick-ups medianas que se fabrican en el país

Un real más fuerte mejora la competitividad cambiaria de la Argentina frente a Brasil. Los productos argentinos se abaratan medidos en reales, mientras que los brasileños se encarecen en términos relativos. Y no se trata de un mercado marginal: Brasil continúa siendo el principal destino de las exportaciones argentinas.

La industria automotriz es probablemente el ejemplo más evidente. Las fábricas en la Argentina dependen fuertemente de la demanda brasileña, por lo que una moneda más fuerte mejora las condiciones para colocar vehículos fabricados localmente. Lo mismo ocurre con distintos segmentos industriales.

Según un informe de la consultora Abeceb, el sector automotor representa cerca del 40% del intercambio en ambas direcciones. Del lado importador, por otra parte, en lo que va del año la Argentina incrementó exponencialmente sus compras de energía eléctrica (+58%) y de hierro y acero (+79,8%).

Hay sectores del agro que tienen mucho en juego, ya que Brasil es un comprador central del trigo argentino.

“Se ve que, si gana Bolsonaro, vamos a tener una revalorización del real, y eso beneficia directamente a las exportaciones industriales. Además, por su visión, es probable que se liberen trabas para el comercio, como ocurrió durante el mandato de Jair Bolsonaro. Habría mayores incentivos y un mejor clima de inversiones”, destacó Elizondo.

Sin embargo, el riesgo para los analistas radica en la macroeconomía. “Lo peor que le puede pasar a la Argentina es que la macro brasileña esté inestable, porque su vaivén siempre termina impactando acá”, resumió Gustavo Pérego, director de Abeceb.

“El mercado descuenta que el próximo gobierno, cualquiera sea su signo, deberá llevar las cuentas públicas hacia un superávit primario de al menos dos a tres puntos del producto ya en su primer año, un ajuste que en el corto plazo enfriará la actividad”, sopesó Pérego en diálogo con este medio.

Es que su consultora proyecta que Brasil cerrará 2026 con un crecimiento moderado del 1,9%. Si un eventual ajuste fiscal coincide en 2027 con las elecciones presidenciales en la Argentina, para Pérego “ambas economías se desacelerarían en simultáneo”, configurando el escenario real con “capacidad de contraer el flujo comercial entre los dos países”.

Bolsonaro promete reducir el tamaño del Estado, eliminar al menos diez ministerios, establecer un nuevo límite al crecimiento del gasto, avanzar con privatizaciones y reducir impuestos

El economista advirtió que Brasil tiene hoy una inflación en alza y un déficit primario de 1,5%, que se dispara al 10% del PBI cuando se computan los intereses de la deuda atados a una tasa alta. “Lo que el mercado le pide a Bolsonaro es pasar al superávit fiscal mediante un ahorro de gasto. Si no tenés a alguien que ancle esas expectativas, impacta de manera negativa. Habrá que ver cómo implementa esas políticas de ajuste y la baja de la tasa para evitar que los dólares se vayan y el real se devalúe”, sostuvo.

Es por eso que para la Argentina no solo importa cuánto vale el real, sino también cuánto crece Brasil.

Pero hay un tercer capítulo que puede ser incluso más profundo: qué ocurrirá con el Mercosur en un eventual contexto de mayor sintonía política entre Buenos Aires y Brasilia.

“Para la Argentina es bueno que gane Bolsonaro, porque va a dar previsibilidad de hacia dónde se moverá la economía más grande de la región”, opinó Pérego, y proyectó que “un alineamiento entre Milei y Bolsonaro terminará en una estrategia de mayor apertura y coordinación entre ambos países”.

Sobre este punto, Elizondo consideró: “Si Bolsonaro gana, se viene la generación de un polo económico muy poderoso entre la Argentina y Brasil. Todos los negocios que estaban en stand-by por la relación distante entre Lula y Milei probablemente den paso a una coordinación para promover inversiones y proyectos binacionales”.

Bolsonaro propuso avanzar hacia una zona de libre comercio en América que incluya a Brasil, Estados Unidos y eventualmente, a la Argentina

Los expertos concuerdan en que este nuevo eje político podría motorizar una profunda transformación del bloque comercial sudamericano. “El Mercosur podría ser relanzado con más acuerdos de apertura”, adelantó Pérego. En tanto, Elizondo planteó que “hay que prepararse para una reformulación del Mercosur: con mayor flexibilidad y acceso a terceros mercados”. Esto incluiría, además, “un alineamiento con Estados Unidos en un contexto donde ese país busca restar influencia china en la región”.

Una apertura generaría oportunidades inéditas para el comercio argentino, pero también expondría a buena parte de la industria local protegida por aranceles a medirse frente a una competencia global. Por eso, el movimiento que este lunes comenzó con una suba del real puede terminar teniendo efectos mucho más profundos de este lado de la frontera. “Si Brasil mejora y se estabiliza, a la larga la Argentina también”, concluyó Pérego.

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