Flybondi se presentó en concurso de acreedores para renegociar sus deudas
La aerolínea low cost Flybondi se presentó en concurso de acreedores luego de afrontar en los últimos meses masivas cancelaciones de sus vuelos y una operación restringida en su funcionamiento. La causa judicial donde la compañía intentará negociar sus millonarias deudas, que superan los 120 millones de dólares, se tramitará en el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 24, secretaría N° 47, encabezada por Santiago Medina.
La presentación fue realizada por el estudio jurídico Grispo y el expediente figura en estado “En despacho”, sin resoluciones ni actuaciones públicas que permitan conocer la posición inicial del tribunal, según NA.
Para no llegar a la quiebra, la empresa adquirida por el grupo COC Global Enterprice, del empresario Leonardo Scatturice decidió esta medida que se esperaba ya que sus operaciones estaban casi frenadas, con solamente el 17,7% de sus vuelos programados enjulio.
El concurso preventivo es una herramienta prevista por la legislación argentina para que empresas con dificultades económicas puedan negociar con sus acreedores bajo supervisión judicial, suspendiendo temporalmente acciones de cobro mientras se busca alcanzar un acuerdo que permita preservar la actividad y evitar una eventual quiebra.
La aerolínea llega a esta instancia con un escenario financiero complejo. Las deudas y reclamos identificados públicamente superan los $4.000 millones y podrían alcanzar los $4.600 millones si se incorporan intereses y costas derivadas de distintos embargos. No obstante, fuentes del sector señalan que esa cifra representa solo una parte de las obligaciones acumuladas por la compañía.
A esos compromisos se suman deudas con la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA), con Intercargo, proveedores de combustible, arrendadores de aeronaves y talleres de mantenimiento, además de reclamos laborales y solicitudes de reembolso de pasajeros afectados por cancelaciones y reprogramaciones. En paralelo, dos aeronaves que permanecen fuera del país acumularían pasivos cercanos a los 5,5 millones de dólares vinculados a tareas de mantenimiento.
La crisis financiera tuvo también un fuerte impacto sobre la operación. Actualmente, Flybondi mantiene apenas tres aeronaves en territorio argentino sin actividad comercial, mientras que otras diez fueron devueltas a sus respectivos arrendadores. Algunas de esas unidades todavía conservan matrícula argentina y permanecen en el país a la espera de completar los procesos de devolución técnica y contractual, conocidos en la industria como redelivery.
La presentación judicial encuentra antecedentes en el conflicto societario que salió a la luz en agosto de este año entre los principales accionistas de la empresa. Por un lado, el fondo inversor COC Global, que desembarcó en la compañía en mayo de 2025 tras aportar más de 70 millones de dólares para sostener sus operaciones. Por otro, Cartesian Capital Group, accionista histórico y con representación en el directorio.
Según un comunicado difundido entonces por COC Global, la disputa se agravó tras los embargos ordenados por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) sobre cuentas bancarias de la empresa, una medida que, según el fondo, limitó severamente la capacidad de Flybondi para realizar pagos y cumplir con obligaciones corrientes.
El mismo documento sostuvo que, desde que se hicieron públicas presuntas irregularidades atribuidas a la gestión anterior en julio de 2026, Cartesian no respondió a los requerimientos formulados por el nuevo inversor para avanzar en un proceso de normalización financiera y operativa. COC Global incluso advirtió entonces sobre la posibilidad de iniciar acciones judiciales en tribunales argentinos y del exterior.
El deterioro operativo quedó reflejado en los indicadores de mercado. Datos de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) muestran que Flybondi transportó 254.533 pasajeros en vuelos de cabotaje durante agosto de 2025, cifra que representaba una participación del 17% del mercado doméstico argentino.
Un año después, en agosto de 2026 y con la mayor parte de la flota fuera de servicio, la empresa movilizó apenas 1.865 pasajeros, equivalentes al 0,1% del mercado. La caída supera los 252.000 pasajeros en términos interanuales y evidencia la magnitud de la retracción sufrida por la primera aerolínea low cost del país.
La apertura del concurso preventivo marca un nuevo capítulo en la crisis de Flybondi. El avance del proceso judicial y las negociaciones con acreedores serán determinantes para definir si la empresa logra preservar su continuidad o enfrenta un escenario aún más complejo en los próximos meses.