Pablo Quirno se metió en la elección de Brasil y puso en duda que Lula enfrente a Bolsonaro en el balotaje: “¿Le va a regalar el triunfo?”
El canciller Pablo Quirno puso en duda que el actual presidente de Brasil, Lula da Silva, candidato del Partido de los Trabajadores (PT), que obtuvo el 45,16% de los votos, llegue finalmente al balotaje contra Flávio Bolsonaro, senador por Río de Janeiro y candidato del Partido Liberal (PL), que quedó primero con el 47,03%. La segunda vuelta está prevista para el próximo 25 de octubre.
Quirno planteó en una entrevista con LN+: “Lula debe estar pensando: ‘¿Me quiero meter en este baile?’ ¿Habrá segunda vuelta?”.
Agregó otra pregunta en relación con los votos que quedaron afuera, que ahora pueden ser clave para definir la elección, al señalar que Augusto Cury obtuvo el 2,90% y Renan Santos el 2,26%: “Si los candidatos que siguen a los dos primeros son todos favorables a Bolsonaro, ¿le va a regalar el triunfo contundente a Bolsonaro?”.
Por si fuera poco, Quirno sostuvo que el escenario puede ser más difícil de revertir para Lula porque, además de haber quedado segundo en la primera vuelta, Bolsonaro podría contar con una posición favorable en el Congreso brasileño. “Eso hace que sea mucho más difícil de revertir el resultado de esta noche”, afirmó Quirno.
En esa línea, Quirno sostuvo que “se ratifica la influencia global del presidente Milei y la influencia regional” y mencionó los triunfos de Daniel Noboa en Ecuador, Rodrigo Paz en Bolivia y José Antonio Kast en Chile, a quienes ubicó entre los dirigentes de derecha respaldados por el Presidente argentino.
Esta posición está alineada con el respaldo que Javier Milei le dio a Flávio Bolsonaro. Tras conocerse el resultado de la primera vuelta, el Presidente argentino felicitó al candidato del Partido Liberal, a quien definió como su “querido amigo”.
Solo horas después, Milei escribió en sus redes sociales que los mercados celebraban la derrota de un “zurdo comunista” frente a un candidato de derecha y lanzó: “Zurdos empobrecedores, córranse del medio”.
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Incluso, el respaldo de Milei viene de antes de las elecciones. En julio que viajó a Brasil para participar del lanzamiento de su candidatura y respaldarlo públicamente. Durante ese acto, el Presidente argentino volvió a cuestionar a Lula, a quien calificó de “ladrón” y “basura socialista”, en declaraciones que profundizaron el conflicto diplomático entre ambos gobiernos.
El conflicto escaló en agosto, cuando el gobierno de Lula decidió retirar a su embajador en Buenos Aires y pidió que el representante argentino en Brasilia regresara al país.
Sin embargo, Quirno cuestionó entonces la decisión brasileña y la calificó como “unilateral y excesiva”, aunque buscó marcar que el Gobierno argentino no pretendía profundizar el conflicto. “Para pelear, se hacen falta dos. Nosotros no vamos a entrar en esa pelea. No vamos a romper relaciones”, sostuvo el canciller.
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A partir de lo que explicó en ese momento, la decisión brasileña se produjo después de una serie de cruces entre Javier Milei y Lula, que se profundizaron durante la campaña electoral. El Presidente argentino respaldó abiertamente a Flávio Bolsonaro y, durante un acto en San Pablo, calificó a Lula de “ladrón” y “presidiario”, además de incluirlo entre la “basura socialista”.
Días después, volvió a referirse al mandatario brasileño como “ladrón” y “corrupto” y sostuvo que esperaba que Brasil “también se pinte de azul”, en referencia a un eventual triunfo de Flávio.
Quirno intentó separar esas diferencias políticas del funcionamiento de la relación entre ambos países. “Hay diferencias profundas, ideológicas y políticas entre los gobiernos, pero nunca llevamos esas diferencias al plano de un incidente diplomático”, planteó.