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clarin.com · hace 10 horas · Clarin.com - Home

Vuelven a derrumbarse las acciones de Rockhopper, una de las petroleras que Argentina sancionó por el proyecto Sea Lion en Malvinas: pierde más de 16% en la Bolsa de Londres

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La compañía británica Rockhopper vuelve a sufrir los efectos de la fuerte controversia que generó su proyecto Sea Lion, de extracción de petróleo en las Islas Malvinas. Sus acciones se derrumbaron este lunes un 15%, luego del anuncio de que dos contratistas se bajaron del plan. La noticia tuvo un fuerte impacto en los mercados, por más que la empresa ratificó que seguirá adelante con sus planes pese a las sanciones que anunció el Gobierno de Javier Milei por operar sin permiso de la Argentina.

Esta reacción en los mercados es una continuidad a lo sucedido el jueves y viernes, dos jornadas en las que acumuló una retracción del 8,13% después de su informe semestral. La empresa ya había perdido alrededor del 18% de su cotización en septiembre, mes en el que Milei anuncio de las penalizaciones por cadena nacional.

En un comunicado difundido este lunes, Rockhopper reprodujo un reporte de la israelí Navitas, su socia y operadora de Sea Lion, que refiere a las consecuencias de la decisión de la estadounidense Halliburton de bajarse de esa iniciativa. Halliburton, con sede en Texas, es una de las principales firmas globales que provee tecnología, equipos y personal especializado para la extracción de crudo.

"En relación con un informe publicado en los medios de comunicación por un contratista vinculado al proyecto, según el cual este no realizará trabajos en el Proyecto Sea Lion ni participará en la exploración y producción de petróleo en la zona de las Islas Malvinas, la Asociación informa que está tomando medidas para sustituir a dos contratistas que han incumplido el acuerdo y que seguirá actuando para realizar los ajustes necesarios en el proyecto", señaló el comunicado.

Y luego aclaró que "continúa el desarrollo" de Sea Lion "con el pleno apoyo del Gobierno de las Islas Malvinas y del Gobierno del Reino Unido".

El miércoles pasado, en su comunicado semestral a la Bolsa de Londres, Rockhopper ya había planteado que el Reino Unido y el Gobierno de las islas calificaron "las medidas argentinas como ilegítimas y carentes de justificación jurídica".

Sin embargo, Rockhopper admitió en este reporte que "en las últimas semanas, los comentarios y las posteriores amenazas del Gobierno argentino contra empresas y personas vinculadas con el sector de hidrocarburos de las islas Malvinas generaron un período de mayor atención mediática y política".

Rockhopper tiene una participación del 35% del proyecto Sea Lion. El plan, dividido en distintas fases, tiene previsto comenzar con las perforaciones a principios de 2027. Será en el marco de la primera fase, que prevé avanzar con 11 pozos y cuyo objetivo es comenzar a producir en el primer trimestre de 2028 hasta 55.000 barriles diarios.

Además de las sanciones impulsadas por el Gobierno argentino, ya hay un fallo de la Justicia Federal de Tierra del Fuego que exige a la petrolera británica y a su socia Navitas suspender sus actividades de exploración en el citado yacimiento.

La jueza de Río Grande, Mariel Borruto, aceptó una medida cautelar de ex combatientes de Malvinas e intimó a las compañías a frenar sus operaciones y presentar una serie de informes.

El ruido político se acrecentó tras el proyecto enviado por Milei al Congreso que amplía las penalidades contra las empresas que extraen recursos naturales en las Islas Malvinas, y que extiende las sanciones a accionistas, controlantes y proveedores. Estas empresas pueden quedar excluídas del mercado argentino por hasta 20 años.

El 30 de septiembre, y en un informe a los inversores, Rockhopper reconoció que las recientes medidas y advertencias del Gobierno argentino contra empresas e individuos vinculados al desarrollo de hidrocarburos en las Islas Malvinas generaron un escenario de mayor atención política y mediática. La disputa por la soberanía de las islas figura, además, entre los principales riesgos e incertidumbres que podrían afectar al grupo.

No obstante, la petrolera británica no dio indicios de que esas acciones vayan a frenar el desarrollo de Sea Lion, donde posee una participación no operada del 35%. Por el contrario, destacó que el proyecto continúa avanzando hacia el inicio de la producción previsto para el primer trimestre de 2028 y celebró la decisión del gobierno de las islas de extender por cinco años las licencias offshore existentes, con la posibilidad de una prórroga adicional de dos años. La compañía señaló que esa decisión cuenta con el respaldo del Gobierno británico.

Sea Lion ya tiene financiada y aprobada su primera etapa, que contempla 11 pozos y el inicio de las perforaciones de desarrollo a comienzos de 2027. A su vez, el operador Navitas Petroleum avanza con una expansión: en agosto ejerció una opción para comprar un segundo buque de producción, almacenamiento y descarga (FPSO), con el objetivo de acelerar el desarrollo de nuevas áreas del yacimiento. Rockhopper señaló que mantiene negociaciones para definir cómo aportará su participación del 35% en esa nueva etapa.

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