← Volver
clarin.com · hace 11 horas · Clarin.com - Home

"Proyecto Patricia": qué dice Bullrich cuando habla de la reelección pero excluye a Javier Milei de 2027

Google

Siete horas estuvo Patricia Bullrich en Mar del Plata el jueves, en la segunda jornada del Coloquio Idea. Hizo todo lo posible para que ese corto paso sea lo más productivo posible. Lo logró.

Aterrizó en un vuelo comercial de Aerolíneas Argentinas a las 10.30, pasó por el Hotel Sheraton, armó una conferencia de prensa multitudinaria, expuso en un panel durante media hora en el que se animó a plantear una reforma previsional que Javier Milei viene esquivando. De ahí se fue al Hotel Costa Galana y almorzó con más de 50 empresarios que querían escuchar si va a ser candidata y que se quedaron con la impresión de que va por todo en 2027. A las cuatro y media de la tarde se fue para el aeropuerto y a las 17.30 salió el avión de regreso.

El raid de Bullrich se pareció mucho al de una dirigente con ambiciones y que se considera una figura de primera línea nacional, que tiene votos propios y que, siente, puede hacer expandir las chances del mileísmo el año que viene.

La novedad de la semana pasada fue que Bullrich por primera vez habló de la reelección en términos de "proyecto" y sin mencionar en ningún momento a Milei. A esta altura, ya es un desafío total a la figura del Presidente, que quiere ir por un segundo mandato y que, aun en baja en las últimas encuestas, se perfila competitivo.

Parece ir dando de a pequeños pasos la senadora, que hace dos meses, en una nota con Clarín, planteaba que quiere llegar a la presidencia en 2031, después de la reelección de Milei. Ahora está convencida de que la jugada tiene que ser inmediata.

En la intimidad, Bullrich piensa que una victoria el año que viene está en peligro si el candidato es Milei, por el nivel de rechazo que muestra en un sector del electorado y porque el votante de centro, el que eligió a Juntos por el Cambio en 2023, puede fugarse.

En ese camino, cree que la candidata tiene que ser ella y que sería bien leído un movimiento libertario que busque alternar en el poder a sus dos principales figuras. Personalismo puro, apalancado por el siempre interesante nivel de adhesión que tiene su imagen en los relevamientos de opinión pública.

Bullrich no lo dice, pero no está convencida del proyecto que busca eliminar las PASO, más allá de que lo impulsará como principal referente de La Libertad Avanza en el Senado.

Resulta inimaginable que el Presidente acceda a competir en una primaria con ella, pero es un as que se guarda bajo la manga para no llegar a una ruptura que, en los hechos, a nadie le sirve.

Romper la sociedad electoral perjudica a Bullrich porque quedaría como la responsable de abortar precisamente ese proyecto que ella dice respaldar y quedaría identificada como una enemiga política del Gobierno, como le pasó a Victoria Villarruel.

Para Milei, el problema sería aún mayor. Sin Bullrich se le caería aquel acuerdo de hace tres años, desde lo ejecutivo y lo legislativo, y naturalmente una buena cantidad de votos que se irían con ella que, presidenciable, como mínimo se plantaría como una tercera fuerza en la pelea entre el Presidente y el kirchnerismo.

El poder de daño electoral sería muy grande para el Gobierno. Por eso Milei viene resistiendo las chicanas y críticas como puede. Si hubieran venido de otro funcionario, ya hubiera sido eyectado y vilipendiado. Pero Bullrich tiene autonomía y animarse a desafiarla puede ser contraproducente.

Bernardo Vázquez

Recibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de Clarín

Newsletter Clarín